La sangre no llegó al río

Abierto "compás de diálogo" entre el Congreso y la ANC

Jesús Valente

La mediación de la Iglesia Católica venezolana a través de la Conferencia Episcopal impidió que el clima de enfrentamiento entre factores del Congreso y la ANC llegara a mayores. Se acordó abrir un "compás de diálogo" en aras de llegar a un entendimiento. La Comisión Delegada suspendió la convocatoria a sesiones extraordinarias mientras se producen las conversaciones

La intermediación de la Conferencia Episcopal de Venezuela impidió que "la sangre llegara al río", siendo la apertura de un "compás de diálogo", como curiosamente lo llamó Monseñor Hernán Sánchez Porras, secretario general de la CEV, el resultado de este primer encuentro.

La representación del Congreso de la República presente en la reunión acordó llevar a la plenaria de la Comisión Delegada la posibilidad de diferir la convocatoria a sesiones extraordinarias mientras se realizan las conversaciones entre las partes.

Se designó una comisión integrada por la directiva de la ANC y por representantes del Poder Legislativo que nombrará la Comisión Delegada, para llevar adelante el diálogo en el que la CEV servirá de mediadora y facilitadora del entendimiento.

Los participantes de la reunión formularon un llamado "al pueblo venezolano" para que mantenga un clima de tolerancia y respeto mutuo que preserve la paz ciudadana, el orden público y la tranquilidad social.

Parco por demás, Luis Miquilena, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, limitó sus declaraciones a expresar que el ente que representa aceptó el llamado de la CEV de abrir una etapa de diálogo "y eso es todo, a eso se reduce". En lo que sí fue contundente fue en reiterar una vez más, el carácter soberano de la ANC y la necesidad de respetar sus decisiones. Informó que será a partir del próximo lunes cuando comiencen las conversaciones.

Temprano la cosa no fue tan fácil

Desde tempranas horas el Palacio Federal Legislativo, sede natural del Congreso de la República y ahora de la Asamblea Nacional Constituyente, estuvo rodeado de grupos de personas que aupaban a uno y otro bando en conflicto.

Un conjunto de acusaciones mutuas señalaban a Antonio Ledezma y Nicolás Maduro, de ser los responsables de las movilizaciones populares y de propiciar la violencia.

El Alcalde de Caracas y dirigente de AD, Antonio Ledezma, deploró la situación suscitada en los alrededores del Congreso de la República adonde se acercó para tratar de influir en ánimo de las personas que allí se encontraban, "y la actitud que he tenido es la de tratar de evitar que la sangre llegue al río porque esa es mi obligación con Alcalde de la ciudad de Caracas".

Llamó a investigar quiénes son los responsables de "este cuadro innecesario que le hace mucho daño a Venezuela, que esto no beneficia a la economía del país, que la imagen que estamos dando al exterior es mala. Lo que nadie puede negar es que aquí hay sectores radicales que quieren fracturar sentimentalmente a Venezuela, que quieren dividir al país en malos y buenos".

Invitó a revisar el material audiovisual para determinar quiénes eran las personas que se encontraban en el Congreso "protegidos, incluso, lo cual es una cosa insólita por fuerzas policiales. Eso es una provocación". Ledezma asegura que las fuerzas policiales fueron puestas a la orden de las fuerzas del MVR y de un grupo de personas que desde tempranas horas estaban provocando esta situación violenta en los alrededores del Poder Legislativo.

Ledezma enfiló sus acusaciones contra el presidente Chávez, indicando que teniendo éste una Ley Habilitante que lo faculta para actuar y gobernar sin obstáculos, con una mayoría "aplastante en la ANC", no había necesidad de actuar como se hizo "acabando con la CSJ y el Congreso".

Expresó que las fallas del sistema, la cuales admitió que existen, muchas de estas manifestadas en esas instancias del Poder Público, sólo son perfectibles a través de "más democracia y no restringiéndola".

Se pronunció por el derecho de las minorías expresadas en varios grupos políticos y algunos Constituyentes como Claudio Fermín, Alberto Franceschi, Allan Brewer Carías y Jorge Olavarría, a quienes algunas "bandas" exigían que se fueran del país. "No es posible que un grupo a fuerza de la violencia pretenda adueñarse de las calles de Caracas o del interior del país. Eso no lo vamos a permitir aunque me cueste la cárcel, aunque me cueste la vida".

Sin ningún temor alguno aseguró que en Venezuela estamos en presencia de una dictadura. "Si aquí vemos que innecesariamente se cierra el Congreso, se cierra la Corte (suprema de Justicia), con todos los problemas que yo no niego que existan allí y que hay que corregirlos, qué es eso, eso es dictadura. Ahora, para qué, si el Presidente tiene el apoyo popular, tiene el apoyo de la Constituyente, si tiene la Ley Habilitante. Lo que tenemos es que profundizar la democracia, y si hay que cortar algunos tumores, vamos a cortarlos, apoyamos al Presidente para eso, pero sin necesidad de castrar un sistema de democrático que es bueno a pesar de todos sus defectos. La dictaduras no pagan las dictaduras está demostrado que no traen nada bueno. Por eso el pueblo va estar en la calle defendiéndola. Se acabaron los miedos, se acabaron los temores".

La otra versión de los hechos

El Constituyente Nicolás Maduro, señalado como el comandante de las fuerzas populares que defensoras del gobierno y la ANC, expresó que su actuación sólo responde al acatamiento "del mandato que nos dio el pueblo venezolano de fomentar un cambio profundo y en paz".

"Por esa llamamos a esa minoría corrupta donde está el alcalde Ledezma y Rafael Marín a que respeten, a que dejen de sabotear con violencia este proceso de cambio pacífico".

Aparte de los citados, Freddy Gutierrez acusó a Abdón Vivas Terán, Jorge Sucre, Carlos Rodríguez, de ser los responsables de violar "la sede de la Asamblea Nacional Constituyente". Lo instaron a abandonar su empeño y de no hacerlo "tomaremos las medidas que correspondan".

Ernesto Alvarenga sostuvo que Antonio Ledezma utilizó recursos de la Alcaldía de Caracas para movilizar y armar "con palos, gavillas, clavos a un conjunto de funcionarios de la Alcaldía para generar una agresión en momentos en que la ANC ha acordado manejar la situación de manera prudente, pacífica y con espíritu democrático".

¿Inmunidad?

Carlos Melo y Carlos Rodríguez de Causa R y Proyecto Venezuela, exigían el respeto a su inmunidad parlamentaria, la cual, como afirmaron, no les ha sido retirada por el decreto de la ANC.

Inspección ocular

José Albornoz informó que habían mandado a hacer una inspección ocular por parte de los tribunales en las instalaciones de la Alcaldía de Caracas, para comprobar que todos los trabajadores de esa instancia se encontraban protestando en el Congreso comandados por Antonio Ledezma. Precisó que al comprobarse esta situación solicitarán la destitución del Alcalde de Caracas.

Aseguró que los simpatizantes del oficialismo que rodeaban el Palacio Federal Legislativo se acercaron de manera espontánea para apoyar las medidas adoptadas por la ANC. "Nosotros no trajimos a nadie".

AD es la responsable

Por su parte la Constituyente, Desiré Santos Amaral, responsabilizó a Acción Democrática de iniciar la trifulca y la provocaciones que, según ella, se iniciaron cuando "llegaron los adecos provocando y cayéndole a golpes a la gente. Por su puesto, lo excesos, vengan de donde vengan, los condeno".