Apoyados por sus turbas
Jesús Valente
Como se esperaba, el Poder Legislativo fue escenario de uno de los sucesos más vergonzosos que ha atravesado poder público alguno en Venezuela cuyas imágenes serán vistas por todo el mundo.
Mientras la directiva de la Asamblea Nacional Constituyente se encontraba reunida con los jefes de las fracciones parlamentarias en la sede de la Conferencia Episcopal de Venezuela, CEV, en un esfuerzo de diálogo para evitar enfrentamientos, ya se le había ordenado a la guardia nacional este viernes prohibirle la entrada de los parlamentarios al recinto del Congreso de la República, en la ala izquierda de los alrededores del Legislativo estaban apostados las turbas emeverristas y en la derecha los adecos, copeyanos.
La orden era que entren los periodistas y los constituyentes, pero los parlamentarios no, sin embargo Alfredo Ramos y José Albornoz, jefes de las fracciones de Causa R y Patria Para Todos, respectivamente sí entraron al recinto. El resto de los congresistas para poder entrar tuvieron que subirse por las rejas y saltar, donde los esperaban la guardia nacional para aguantarlos y devolverlos al otro lado.
Este enfrentamiento vio obligó a la PM utilizar la tradicional ballena y bombas lacrimógenas.
Ambos bandos tenían instrucciones precisas de Rafael Marín (AD) y Nicolás Maduro (MVR) de provocar violencia. Se vieron palos, piedras, armas, consignas, groserías y desmayos.
Los diputados Tibisay Velásquez, Martina Martínez, Carlos Rodríguez, Ruben Creixems, Maria Isabel Canales y Julio Castillo de Proyecto Venezuela, treparon las rejas de las puertas.
Todo fue un forcejeo entre parlamentarios y guardia nacional, que obligó a que las turbas enardecidas tuvieran que ser aplacadas por las ballenas y las lacrimógenas.
Un día negro para la democracia
El diputado Julio Castillo, primer vicepresidente de la Cámara de Diputados también tuvo que entrar al recinto del Parlamento saltando la reja y calificó este atropello por parte de la guardia nacional por orden de la ANC, como un día negro para la democracia venezolana, la cual a su juicio, llegó parecerse "mucho a lo que pasó en 1848 cuando se asesino al Congreso por el general Monagas".
En este sentido le hizo un llamado al gobierno nacional, "el primer interesado que no siga pasando lo que está ocurriendo porque el mundo tiene puesto los ojos en Venezuela y está viendo como se le ha impedido la entrada a los parlamentarios al lugar de las sesiones del Congreso, cuando somos tan representantes del pueblo como los constituyentes".
No hubo heridos
El Director de la Policía Metropolitana, Francisco Camacho desmintió que hubieran heridos menores en el enfrentamiento que escenificaron personas opuestas a ideologías políticas apostadas alrededor del Congreso y que llegaron a la violencia física.
"La PM se vio en la necesidad de intervenir para restablecer la calma y garantizar la integridad física de todas las personas que se encontraban dentro de los diferentes bandos y de los comercios de esa zona del Palacio Legislativo. Se actuó con las ballenas y bombas lacrimógenas para disolver las partes en conflicto".
Hizo un llamado para que se restablezca la calma y a que exista una participación civilizada en la decisiones.
Al consultarle sí habían personas detenidas por el incidente aseguró que no, pero admitió que se observaron personas de los dos bandos con palos, "dándose golpes", es decir una riña colectiva.
Señaló que la PM continuará a los alrededores del Palacio Legislativo hasta tanto reine de nuevo la calma.
Las fracciones
Antes de ir a la reunión de la Conferencia Episcopal, las fracciones de AD, Copei, Proyecto Venezuela y el diputado Gonzálo Pérez Hernández sostuvieron un encuentro en el edificio Pajaritos, sede de las instalaciones administrativas del Congreso de la República. Sólo Proyecto Venezuela se negó a acudir al llamado de la Iglesia.
Mientras tanto Pedro Tábata Guzmán, subjefe de la fracción de AD, sostuvo que lo que se está haciendo es para advertirle a los venezolanos y a la comunidad internacional que desde este jueves tenemos un gobierno de facto. "Ha sido quebrado el estado de derecho, el sistema democrático está herido de muerte y el último reducto que queda para defenderlo es el Congreso".
"Incluso, tengo en mis manos lo que discutirá la ANC como decreto de Emergencia Ejecutiva, con el cual se pueden quitar alcaldes, gobernadores, prefectos, concejales e intervenir cualquier ministerio y cualquier institución regional".
"Señores del mundo entero sepan que Venezuela tienen comprometida seriamente su estado de derecho, estamos a punto de empezar a llorar por lo que fue un sistema democrático pero advertimos que lucharemos de acuerdo a lo que ordena la Constitución para restablecer la vigencia de un texto que desde 1961 ha regido el comportamiento de todos los venezolanos".
Por último, se le consultó el porque los parlamentarios de la oposición habían reaccionando ahora y no antes y contestó en tono alterado "quisimos colaborar y suspendimos las sesiones, pero le dimos la mano y nos agarraron otra cosa".
Buscan arrinconar a la clase política
Por su parte el diputado por el MIN Gonzalo Pérez Hernández, indicó que se busca arrinconar a la clase política e impedir que trabajen de acuerdo con lo que verdaderamente impone la Constitución y las leyes.
"Queremos que la ANC cumpla su labor y hemos cooperado. Queremos cooperar, pero debemos decirle al país que todo dependerá de lo que decida la Asamblea Nacional Constituyente. Es inaceptable e indigno eso que le tratan de imponer a un Congreso que ha sido elegido por el pueblo venezolano. Mas allá de los partidos políticos es la institución, es el Congreso lo que debe tomarse en consideración a la hora de dialogar".