Emergencia de un Potentado Venezolano

Traducción no oficial

Venezuela es el mayor exportador de petróleo, fuera del Medio Oriente, sin embargo el 80 por ciento de la población vive en estado de pobreza. Hugo Chávez ganó la presidencia hace nueve meses prometiendo acabar con la corrupción y la mala gerencia, factores que a su juicio han ayudado a despilfarrar las riquezas venezolanas. Pero, mientras los venezolanos apoyan abrumadoramente las reformas radicales, ellos deberían estar muy cautelosos de los métodos que el señor Chávez está usando. El está tomando el poder en sus manos, y ha hecho mal uso de la Asamblea Constituyente que tiene su sede en Caracas y que está compuesto casi en su totalidad por sus seguidores.

El señor Chávez , ex comandante de paracaidista y quien propició un fallido golpe militar en 1992, hasta ahora, ha mostrado poco respeto por los compromisos necesarios en la democracia, la cual Venezuela ha tenido durante cuarenta años. El ha desafiado el dictamen del Senado y la Corte Suprema.

El ha ascendido a sus compañeros del golpe y ha colocado oficiales militar en alto cargos, incluyendo su ministro de la Secretaría.

Venezuela, la cual ha sufrido bajo el mando militar antes del advenimiento de la Democracia, tiene leyes que limitan el papel de los militares en la política. Esta semana el gobierno ordenó a los soldados patrullar las calles para combatir el crimen, una acción que ha sido ineficaz y represiva en otras partes.

La mayor ambición del señor Chávez ha sido hasta ahora, el establecimiento de la Asamblea Constituyente, la cual fue electa en abril y comenzó su labor este mes.

Desgraciadamente, el señor Chávez ha incitado a la Asamblea a prolongar su período presidencial y darle el derecho a sucederse a sí mismo. Aunque la Corte Suprema de Justicia ha dictaminado que la única tarea de la Asamblea es la redacción de la Constitución, este cuerpo, a petición del presidente Chávez, está tratando de tomar para sí las funciones del gobierno. Esta semana se votó para establecer una comisión que evalúe todos los jueces en ejercicios, incluyendo los de la Corte Suprema de Justicia. El presidente de la Asamblea advirtió que los jueces que se opongan a la decisión serán destituidos. Pronto, los delegados asumirán una proposición para recortar el tamaño y los poderes del Congreso.

Es difícil de entender como las decisiones jacobinas del señor Chávez y de la Asamblea pueden ayudar a Venezuela. Las propuestas económicas del presidente para luchar contra la pobreza parecen destinadas a fallar.

Chávez está acertado en enfatizar los servicios básicos para los pobres como el acceso al crédito y a servicios de salud.

Pero, el señor Chávez también desea añadir tales extravagancias, como una fábrica estatal de auto a la ya inmensa burocracia gubernamental, la cual está deprimiendo la economía de hoy en día. Debido al petróleo, la clase media ha llegado a considerar los trabajos gubernamentales, pensiones generosas y subsidios como sus derechos de nacimiento. El país ya no puede darse ese lujo. Pero el señor Chávez ha mostrado una pequeña inclinación para desafiar este Sistema.

Ni las reformas políticas propuestas por el Señor Chávez reducirán la corrupción. Los jueces pueden ser sobornados en gran parte porque su preparación es inadecuada y el sistema judicial está sub-financiado.

Reemplazar a los jueces por aquellos que sean del gusto de la Asamblea no cambiará esta situación.

Los países que han luchados exitosamente contra la corrupción, lo han hecho incrementando los controles e instituyendo chequeos en aquellos que tienen la autoridad. El señor Chávez y su Asamblea están buscando hacer lo contrario concentrando el poder en la presidencia.

The New York Times Editorial 21 de agosto de 1999