Todavía faltan definiciones

Claudio Fermín

Desde distintos frentes, partidos envejecidos y otros en gestación, se hace una convocatoria a quienes hemos adversado el entreguismo a la subalternidad, como también la indiferencia que se refugia en el parloteo. Y ante esos llamados consigno estas primeras consideraciones.

Me mantuve al margen del llamado a la venganza que Chávez desarrolló el año pasado, como también marqué distancia de la manupulación del temor conducida por Salas y secundada por las cúpulas tradicionales. La satanización del contrario fue la herramienta común. Hoy se repite la historia con un Presidente seducido por la pugnacidad y unos cuantos opositores que erróneamente juegan al fracaso de Chávez para hacer su siembra política. Me aleja de ambas posiciones no sólo mi temperamento sino la convicción de que hacen crecer la desconfianza y la inseguridad que conspira contra el país. Parte de esa campaña es la caricaturización que de manera soez se hace de los miembros de la Asamblea Constituyente y, lamentablemente, algunas respuestas que en tono defensivo, pero precario, surgen de su seno.

No estoy de acuerdo con la viajadera sin brújula que ha emprendido el Presidente, como tampoco con la 'invitación' que hizo al turismo internacional cuando declaró para un periódico cubano que en Venezuela el sida y la tuberculosis afloraban en cada esquina, pero me ha parecido realista su actitudd de abrir el diálogo con todos quienes puedan ser útiles para crear un ambiente de tranquilidad en la frontera colombo-venezolana.

Apoyé la emergencia judicial. Miles de casos de retraso procesal, centenares de acusaciones archivadas contra jueces corruptos, interferencia de cogollos políticos y económicos en la administración de justicia, enseñoreamiento de las tribus judiciales sin resistencia alguna, genocidio en nuestras cárceles. Contra eso hay que actuar, pero estoy opuesto a la absurda petición de funcionarios y policías abusadores que reclaman la derogación del código penal porque ya no pueden 'vender' los sumarios, o no pueden dictar autos de detención con sólo pedir la cédula en la calle. Por años he denunciado que la prueba de aptitud académica es un filtro contra los humildes y un autogol del propio Estado al desconocer la validez de los títulos de bachiller por él emitidos, por eso recibo con agrado la declaración de Chávez al respecto, pero no puedo secundarlo en el acto de piratería administrativa y atrevimiento político que pretende convertir a las Fuerzas Armadas en una institución 'toera' que repara escuelas, limpia quebradas, receta enfermos y pone de rodillas a gobernadores y alcaldes al exigirles cuenta y filtrarle recursos.

Apoyo la creación de un distrito capital que garantice a los residentes de Caracas servicios eficientes y mejor calidad de vida, ya que con la atomización institucional y el desorden que hoy opera no podremos avanzar, pero protesto la improvisada decisión del presidente Chávez de paralizar la construcción de la línea cuatro del metro, destinada a brindar vialidad y transporte (ambas cosas) a la zona más congestionada del país.

Me opongo a toda concentración de poder, incluida la que está implícita en el concepto de reelección, un ardid para edificar el continuismo personal y el culto a la personalidad que algunos profesan sin recato, pero me parece una extrema falta de seriedad que un país que acaba de elegir un Presidente y que le reclama que se concentre en sus tareas administrativas, pueda lanzarse a una nueva campaña presidencial dentro de cinco mese, como irresponsablemente lo ha planteado Salas Rmer.

Soy independiente de criterio y creo en la necesidad de nuevas organizaciones políticas, pero ellas han de surgir de la identidad temática, de las coincidencias programáticas y no de la mera solidaridad mecánica, como la que hasta ayer operó en los viejos partidos y que hoy algunos creen que puede fortalecerse entre los llamados antichavistas. Eso es un hilo muy frágil para tejer un desafío tan grande como el que tenemos por delante. Estoy activo cada minuto, cada segundo, pero pendiente de distinguir lo sustantivo de lo adjetivo.

Claudio_Fermín@Hotmail.com
El Universal Digital, 22 de agosto de 1999