¿Qué año es hoy?... 1917 ó 1999
Carlos Eduardo Ruiz
La Revolución de Octubre fue precipitada por el mismo Kerensky, cuando, disgustado por afirmaciones de que los Bolcheviques controlaban la guarnición de Petrogrado, envió tropas a clausurar dos periódicos bolcheviques. Los Bolcheviques, dirigidos por Trotsky, temían que Kerensky atentaría disolver el Segundo Congreso de Todos los Rusos, programado para iniciarse el 25 de Octubre de 1917; ellos reaccionaron enviando tropas a tomar puntos clave de la ciudad de comunicación y transporte. Lenín, que había estado oculto, apareció en la escena para urgir a los Bolcheviques a presionar hacia delante y derrocar al Gobierno Provisional; ellos lo hicieron en la mañana del 26 de Octubre. Después de un bloqueo sin casi ningún derramamiento de sangre, Lenín proclamó que el poder había pasado a los Soviets.
Encyclopaedia Britannica
¿Será que el relato contenido en la cita de arriba tiene transfigurada a la mayoría política que controla a la Asamblea Nacional Constituyente? ¿Será que no se han dado cuenta que ellos no son rusos? ¿Será que estamos presenciando un fenómeno de amnesia colectiva que ha borrado de sus mentes los hechos acaecidos entre 1989 y 1991... Me refiero al colapso del Berliner Mauer [el Muro de Berlín] y de la Soyuz Sovetskikh Sotsialisticheskikh Republik [ la Unión Soviética] ?. Alguien tiene que abrirle los ojos a esas damas y caballeros y decirles que estamos en la segunda mitad de 1999, porque sus recientes hechos hacen presumir que no se han dado cuenta.
En vez de estar soñando con los ojos abiertos sobre el pasado, deberían enterarse de lo que sucede en el presente y en lo que podríamos llamar el futuro previsible, especialmente, porque no es contra Nicolás II, el último Zar de Rusia contra quien están dirigiendo su odios, sino contra los senadores y diputados de veintiún partidos políticos diferentes, entre los que se encuentran los propios del Polo Patriótico, y contra la institución encargada de salvaguardar a la Constitución Nacional Vigente y al Estado de derecho. ¿Si los constituyentes eliminan todo vestigio de legalidad y democracia... quién los protegerá a ellos mismos de los abusos de otros? ¿Los fusiles de las Fuerzas Armadas?. El pueblo, al que los polopatriotistas dicen representar, tiene un muy viejo --pero para nada obsoleto-- refrán: El que siembra odios cosecha tempestades. Señores constituyentes, están abriendo la Caja de Pandora.
Yo les recomendaría, en principio, acelerar su trabajo de redacción del Proyecto de Constitución Nacional, que será presentado al país para su aprobación o rechazo; y leerse, el siguiente capítulo del libro de Diane Coyle The Weightless World, el cual traduzco a continuación, sobre todo después de las declaraciones del Presidente Chávez a un periódico de Brasil, de que él esperaría una cadena de reacciones contra el neoliberalismo.
El Porqué la Niñera No Sabe más que Nosotros
¿Cómo está reaccionado el fundamental cambio económico con las estructuras políticas de los países industrializados avanzados?. La respuesta usual, inclusive cliché, es que todo es un asunto de globalización, el derrumbamiento de las barreras al comercio y a la inversión combinado con la tecnología que permite a las compañías sacar ventajas de ello. Los gobiernos y los ciudadanos individuales como consecuencia, han perdido poder vis à vis las corporaciones globales. Así que no es que las acciones de los gobiernos tradicionales se hayan vuelto menos deseables, en vez , se han hecho menos posibles. La vieja izquierda puede agarrarse de las tradicionales soluciones de los gobiernos fuertes, pero ellas ya no son factibles.
Este errado análisis es lo que le ha puesto en bandeja de plata a la derecha radical, a los libres mercaderes, una aparente victoria intelectual, ciertamente desde la dramática implosión del comunismo y el socialismo tradicional en 1989. Pero las crecientes tensiones sociales y las desigualdades económicas de las economías modernas, que han provocado una reacción antagónica contra el estilo libre-mercadista de Reagan o Thatcher, indica que si la máxima intervención de la economía por parte del estado en Europa Oriental resultó en efecto ser un desastre, minimalizar al gobierno tampoco es la respuesta correcta.
En Beyond Left and Right [Mas Allá de Izquierda y Derecha], Anthony Giddens también usa el concepto de globalización para explicar porqué necesitamos pensar sobre el gobierno en una forma fresca, pero él acepta que la globalización no es sólo más de lo mismo, tampoco más relaciones internacionales de las que existieron antes. El presente período de globalización no es simplemente una expansión del capitalismo. El usa dos conceptos que se intermezclan bellamente con la economía inmaterial. El primero es "incertidumbre manufacturada" , la idea de que los avances en el conocimiento humano han hecho al mundo crónicamente impredecible. El da el ejemplo del calentamiento global. El trajinar de la actividad humana y las resultantes emisiones de gases-invernadero y adelgazamiento de la capa de ozono, han creado el fenómeno de calentamiento que está causando un cambio climático. Los humanos han alterado la naturaleza con el resultado de que ya no podemos considerar a la naturaleza como algo que está allá afuera, un ambiente estático. Nosotros no tenemos ni idea de cuan mínimo o catastrófico será el resultado.
En la esfera económica, el desarrollo nos ha llevado por una ruta de creciente producción inmaterial. Esto significa que por primera vez, tampoco hay una economía allá afuera, no hay un marco fijo de referencia de actividades dentro del cual la gente tenga un conjunto de alternativas finitas entre las cuales seleccionar. Porque el crecimiento económico ya no es más sobre sembrar más alimentos o fabricar más cosas, o procesar recursos físicos. Es sobre gente llevando a cabo una variedad de servicios, teniendo más ideas, siendo más creativos o entretenidos, diseñando bienes más bonitos y más útiles. Lo que crecientemente está siendo producido, no son objetos materiales, sino señales. El crecimiento [económico] es más o menos lo que nosotros imaginemos que sea.
Que esto haga al mundo menos predecible puede ser visto en el hecho de que nosotros aún no somos capaces de medir o quizás ni hasta definir a la economía inmaterial. La clara distinción entre hogar y trabajo, trabajo y juego, se está desvaneciendo. El crecimiento de la economía social (en el espacio entre el mercado y el sector público) es otra faceta del mismo fenómeno.
La incertidumbre que resulta del hecho de que la economía es crecientemente el producto de nuestras destrezas e imaginación, y que no puede ser definida en formas que nos sean familiares, está relacionado con otro concepto usado por Giddens y otros sociólogos. Esto es la reflexividad, la idea de que la forma en la cual nosotros reaccionamos ante la realidad, altera en turno a esa realidad. Los economistas llamarían a esto equilibrio general, el resultado económico donde todas las retroalimentaciones y reacciones entre una persona y otra, entre una compañía y otra, han sido llevadas a cabo en su totalidad. Es difícil hasta probar que exista un equilibrio general, muchísimo menos saber a que se parece. Puede que no exista un resultado estable, un estado de nivelación en el cual la economía pueda descansar. Luego de que definieron la idea de equiibrio, la mayoría de los economistas la han subsecuentemente ignorado.
Las economías inmateriales son sobre todo economías reflexivas. Las preferencias de los consumidores entre servicios y bienes en oferta cambia el rango de las ofertas. Decisiones pequeñas, del día a día, qué ver en la televisión, que tipo de cuenta de ahorros abrir, qué juguete comprar a su hijo, son rápidamente analizadas por los dueños de los medios televisivos o los banqueros, para alterar las decisiones sobre programación o el diseño de nuevos productos; porque el valor económico de la producción descansa crecientemente en las partes que más se relacionan con satisfacer los sueños de los consumidores el diseño o el contenido creativo--. Nosotros estamos a un mundo de distancia de ser capaces de seleccionar cualquier color de carro que querramos, con tal de que sea negro.(1) .
Es obvio que en este tipo de economía, la administración económica convencional por parte de los gobiernos es totalmente irrelevante. La política formal apenas roza la vida de la gente, y las políticas formales no pueden involucrarse con los tipos de incertidumbre económica a la que se enfrentan. El heredado Estado de Asistencia Social [Welfare State], diseñado para una economía nacional dominada por puestos de trabajo convencionales en la industria, que ha llegado a ser identificada con la mera idea de "gobierno", es igualmente irrelevante.
Nuestros gobiernos no pueden controlar a sus economías nacionales, no pueden eliminar las excesivas nuevas incertidumbres económicas que enfrentamos, tampoco saben más que nosotros sobre lo que está pasando en la economía. No causa de asombro, en consecuencia, que una desatisfacción con la política ha emergido en el Mundo Occidental desde finales de los años 80. Mientras menos políticos e instituciones han estado a la altura de las circunstancias, más han caído sus reputaciones.
La clara conclusión es que en un mundo inmaterial, las decisiones políticas y económicas están destinadas a ser ampliamente dispersas. El centro, el gobierno, no tiene las respuestas. Y probablemente tampoco sabe las preguntas. Nos hemos ido más allá del alcance de la niñera en la era de ansiedad.
Los planes del Polo Patriótico, se basan mayormente en esquemas y soluciones ya intentadas en el pasado: Desean seguir siendo la niñera de los ciudadanos, una niñera bolchevique.
(1) Respuesta de Henry Ford a los periodistas cuando le preguntaron en cuales colores vendría el Ford Modelo T.