Gerenciando la Constituyente

Enrique Mújica

Gerenciar las expectativas y emociones de una sociedad arropadas por profundas contradicciones, carencias y desafecto al arreglo institucional, es el reto planeado ante la asamblea constituyente.

¿ Pero en cuales términos debe plantearse este reto?. Tratándose de un ejercicio de aproximación destinado  a crear reglas de juego con rango constitucional.

Los términos son determinados por las bases comiciales. Sin embargo, el estatuto de la ANC y el pronunciado del CSJ, pareciera despejar dudas sobre su carácter.

¿ Pero más allá de las incertidumbres que genera tanta concentración de poder?... ¿Cuál es la tarea fundamental de la asamblea?.

Definir la dimensión estratégica y operativa que regirá su actuación. En el ámbito estratégico, existe un consenso general que la sobrevivencia del sistema político esta vinculada a una estrategia de relanzamiento del Estado. Esta búsqueda de reposicionamiento persigue presentarle los venezolanos los atributos de la reforma política, judicial, de la descentralización y nuevos canales de participación, producto de la innovación política.

En el ámbito económico la asamblea definirá el rol del Estado en la economía. En estas discusiones se evaluará el desempeño histórico del Estado en la actividad productiva y los mecanismos de intervención aplicados para la asignación de recursos en la sociedad.

Como resultado de estas deliberaciones, surgirán múltiples interrogantes por parte de los constituyentes, que servirá de base para la toma de decisiones estratégicas. Por ejemplo, en presencia de severas restricciones económicas... ¿ Seguimos invirtiendo en aluminio y desinvirtiendo en salud?...
¿ Desinvertimos en educación e invertimos en electricidad, hipódromos y hoteles?... ¿ Es posible gerenciar empresas públicas altamente costosas de operar, en un ambiente politizado?... ¿ Qué ha demostrado la experiencia?...¿ Vale la pena perpetrar la distracción de recursos del sector salud, educación, infraestructura, justicia y seguir con la procesión de déficit recurrentes de empresas públicas ineficientes?. Todo esto ocurriendo en un contexto de volatilidad política en la cual la mayoría de los venezolanos exigen la presencia de un estado con ojos de médico, con voz de maestro y pensamiento de juez.

Bajo estas circunstancias, se trazaran los lineamientos estratégicos para establecer y consolidar un estado productor de certidumbre jurídica como fuente de estímulo al ahorro y a la inversión, que garantice el acceso a la justicia para todos los venezolanos, pioneros de un sistema de seguridad social. El Estado derivado de la nueva Constitución debe ser productor de finanzas públicas sanas descontaminadas de gasto público improductivo. Así como impulsar la consolidación de organismos reguladores que estimulen la competencia, la protección a la propiedad intelectual y a la integración económica.

El efecto de estas reflexiones pondrán en evidencia los principios básicos para estimular la creación de valor, riqueza y justicia en una sociedad. Este proceso de jerarquización de prioridades y ordenamiento de nuestra visión estratégica hacia adentro y hacia fuera nos brinda la oportunidad de sustituir los mecanismos de intervención diseñados para la Venezuela de los sesenta por otros más adecuados para generar prosperidad, descifrando exitosamente los problemas en la sociedad del 2000.

En el ámbito operativo, la asamblea debe sustentar su gestión en una estrategia de orientación al ciudadano capaz de asegurar que el conocimiento constitucional de la próxima Carta Magna no baje al país sino por el contrario se origine de abajo hacia arriba, en las calles, es decir, en el devenir de la economía, finanzas, salud, educación, sociología, justicia, historia, lingüística, en el conocimiento científico.

Posteriormente a la realización del referendo aprobatorio, los venezolanos y sus instituciones entregarán un conjunto de principios constitucionales. Sobre esa base se dará inicio a lo largo del proceso de intercambio de debilidades por fortalezas, hasta lograr diseñar una plataforma institucional sustentada en un liderazgo capaz de incentivar transformaciones en el ámbito espiritual, ético y productivo.