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Basilio Plaza
Apuros constituyentes
Creciente interés del Presidente Chávez en acelerar la
definitiva redacción de la nueva Constitución Por una
parte, el empeño de la Asamblea Nacional Constituyente en
su mayoría chavista de asumir tareas de co-gobierno y
decretos de emergencias en diversas áreas del poder
público, genera una fuerte e inconveniente tensión
política, la cual lleva a su vez al recrudecimiento de las
dudas y las presiones internacionales y a un clima de
incertidumbre que obstaculiza aún más la reactivación
económica.
Por otra parte, el Presidente sigue convencido de que el
referendum aprobatorio de la nueva Constitución, y las
elecciones para la relegitimación de los poderes públicos,
deben celebrarse este mismo año de 1999, cuando todavía
contará con un apoyo mayoritario que le asegurarían
conquistar electoralmente el control del nuevo Congreso
Nacional y de la mayoría, si no todas, las gobernaciones y
alcaldías.
Angustia petrolera
El clima de pánico desatado por el nombramiento de
Héctor Ciavaldini afecta a la industria petrolera
venezolana, y también a las empresas petroleras
relacionadas.
Se prevén decisiones que serán desastrosas por
erróneas como la venta de activos para pagar gastos
sociales y burocráticos, lo cual significa descapitalizar y
disminuir financieramente la empresa y poner en serio
peligro mercados importantes ya asegurados
También se esperan roces entre el cuestionado Ciavaldini
y el muy respetado Ministro de Energía y Minas, Alí
Rodríguez Araque, cuya gestión hasta ahora se considera
acertada y discreta. Un enfrentamiento que terminaría, casi
seguramente, a favor de Ciavaldini, quien goza de una
confianza absoluta del Presidente Chávez.
Consumatum.... non est
El escándalo del viernes 27 de agosto fue
el resultado de una cadena de torpezas tanto del lado de la
Asamblea Nacional Constituyente, como del campo de los
políticos del Congreso Nacional. Lo que pudo haberse
acordado calladamente –admitiendo, por supuesto, que el
Congreso está tan moribundo como la Constitución- se
convirtió en un desagradable estallido.
Eran –hay que saberlo- unos cuantos
desaforados del chavismo y de lo que queda de Acción
Democrática fundamentalmente. No hay una sola toma de las
hechas por los camarógrafos de televisión que muestre
decenas de miles, ni siquiera miles de personas. En el más
extenso de los casos, allí no había más de 2000 personas
sumando ambos bandos.
Sin embargo, algo más se desprende de la
agitación del viernes. Diríamos que poca gente tiene –o
poca gente quiere movilizar- el chavismo, mientras parece
obvio que se agitan las aguas en Acción Democrática,
independientemente de que esas aguas estén siendo bien o
mal conducidas. La presencia de Ledezma en medio de los
disturbios como indignado alcalde, fue en realidad otro
mensaje de Ledezma a la apabullada y escondida militancia
adeca. Y a unos cuantos dirigentes sin batallones pero con
pretensiones.
De todas maneras, lo que afecta a nivel
internacional no son esas tomas, ni los puñetazos a Rafael
Marín, ni el espectáculo entre patético y cómico de
gordos traseros de congresantes tratando de pasar por encima
de la puntiaguda reja: peores escenas que ésas hemos visto
en los noticiarios venidos de Corea del Sur, de Timor
oriental y de la propia Europa.
Lo que afecta el prestigio internacional de
Venezuela es la referencia de que en el país Chávez cerró
el Congreso: esa información tiene real sabor a desorden,
autoritarismo y rompimiento de las leyes. Unido a la
desconfianza que por su origen y su estilo genera el
Presidente Chávez y la falta de lo que los inversionistas y
organismos internacionales entenderían como un Programa
Económico, es obvio que la imagen del país es y seguirá
siendo negativa.
Y no es algo tan simple y combatible como
una campaña internacional orquestada.
Edmundo Chirinos en PDVSA
La salida de Roberto Mandini de la
Presidencia de Petróleos de Venezuela ya se preveía, pero
además implica hechos mucho más graves que un simple
cambio de jefatura. Manidini se retira esgrimiendo las
terribles últimas palabras del Libertador cuando rogó que
su muerte contribuyera al cese de las divisiones que
desgarraban su obra ("Si mi muerte contribuye a que
cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré
tranquilo al sepulcro"). Mandini se va harto y
derrotado por el revolucionarismo vengativo y torpe
encabezado por Héctor Ciavaldini, y esto lo sabe toda la
industria petrolera pública y privada, nacional e
internacional.
Ya ayer había empezado a funcionar la
guilltina en los cuadros de Petróleos de Venezuela, entre
renunciantes y despidos; pero lo más grave es que esta vez
la degollina no se limitó a los niveles de confianza del
Presidente, sino que penetró hacia abajo, a niveles medios
y bajos de ejecutivos y técnicos. Y eso es algo realmente
peligroso para la principal industria del país.
Pero para mayor problemática, hoy la prensa
nacional e internacional amaneció inundada con el trágico
reporte médico psiquiátrico del nuevo Presidente de
Petróleos de Venezuela, Héctor Ciavaldini, resumido por
los noticiarios de televisión y más ampliamente expuesto
por el diario El Universal. Habría que imaginar qué puede
pensar cualquier Gerente de Recursos Humanos si una persona
solicita trabajo en su empresa con esas referencias, informe
además firmado por el conocidísmo psiquiatra chavista y
miembro de la Asamblea Nacional Constituyente Dr. Edmundo
Chirinos, y el psiquiatra Dr. Miguel A. Rodríguez.
A título anecdótico, copiamos de El
Universal:
"El impacto psicológico
EL DOCTOR. Edmundo Chirinos fue el encargado
de hacer el informe médico utilizado por Héctor Ciavaldini
en su demanda contra Pdvsa, alegando un impacto en su
organismo por el "problema laboral" vivido.
También se cuenta el informe del psiquiatra Miguel A.
Rodríguez. El paciente se había presentado a la clínica
El Cedral presentando diversos síntomas.
CUADRO FISICO. "Presentaba niveles
extremos de ansiedad dentro de un tono afectivo de
depresión intensa con un conjunto de manifestaciones
viscerales que hacían urgente su hospitalización (...)
Exacerbación de una antigua psoriasis y dolor epigástrico
que hacían pensar en la reactivación de una gastritis y
esofagitis de vieja data".
ELECTROS. La evaluación
electroencefalográfica digital reveló "alteraciones
temporales y de la cara media y posterior de los hemisferios
cerebrales que pueden influir en sus manifestaciones
viscerales".
CUADRO DEPRESIVO. Al año, aproximadamente,
de haber experimentado un problema laboral, Ciavaldini
presentó un cuadro ansioso acompañado de tristeza, llanto
fácil, insomnio, concomitante exacerbación de psoriasis,
esofagitis, gastritis crónica y pérdida de peso.
"Familiar refiere premórbida caracterizada por
personalidad perfeccionista, metódica, organizada u muy
preocupada por el orden. Con aparición del cuadro depresivo
se hacen evidentes ideas de minusvalía y además ideas
suicidas". "
Es fácil imaginar lo que estarán pensando
los petroleros del mundo entero, incluyendo a los ministros
de la OPEP. Cualquier cosa entre preocupación, prevención
y risas burlonas.
Rebelión en la granja
Parodiando la novela de Orwell, insistimos
en lo que ya habíamos comentado anteriores: aunque no ha
llegado a nivel de rebelión abierta, el hecho es que la
Asamblea Nacional Constituyente pugna por írsele de las
manos al Presidente Chávez; no tanto porque los
constituyentes estén en desacuerdo con él, sino por el
natural afán de protagonismo de muchos de ellos –unos
porque están abonando carreras políticas de diverso nivel,
otros porque sienten que no tienen mañana y lo andan
buscando.
Chávez, sin embargo, tiene una gran
ventaja, pues en sus manos están todavía los varios mangos
de esta sartén: el poder popular sigue siendo
mayoritariamente suyo, las Fuerzas Armadas, aún con algunas
discrepancias, lo apoyan, la banca tiene que apoyarlo y la
oposición simplemente no existe, apenas ahora va a entrar
en un largo y no fácilmente estimable over haul.
Preparando el asalto al último bastión
adecopeyano
Controlada la Corte Suprema y virtualmente
desaparecido el Consejo de la Judicatura, aplastado contra
la pared el Congreso, el dúo ANC/Chávez se dispone ahora a
enfrentarse a la última Bastilla du vieux régime:
gobernadores y alcaldes.
Puede que a algunos gobernadores que tienen
rabo de paja resulte fácil hacerlos saltar; menos fácil
resultará con gente como el "Cura" Calderón del
Táchira, Enrique Mendoza de Miranda y William Dávila de
Mérida. Pero el enfrentamiento más riesgoso será con los
alcaldes, hombres y mujeres mucho más cerca del pueblo que
los eligió.
Entretanto, el gobierno utiliza la cruel
estrategia de cortar los recursos econópmicos a los
gobernadores actuales, lo cual frena las respectivas
administraciones, y seguramente se los dará ampliamente a
los nuevos gobernadores post-constituyente.
Esto, claro, suponiendo que, como ahora
presume el chavismo, arrasarían en unas nuevas elecciones
regionales. Para esto, sin embargo, falta mucho tiempo,
mucho desempleo y mucha hambre.
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