La evolución de los seísmos en Turquía pone de manifiesto que Estambul está en peligro

En los últimos 60 años se ha producido una migración de los seísmos hacia la región de Estambul, según indican los especialistas en sismología

Isabel Palacios

Barcelona. - El noroeste de Turquía volvió a temblar ayer por la mañana. Eran réplicas del terremoto que el pasado 17 de agosto, con epicentro en Izmit, asoló esta región y del que aún se desconoce el número exacto de víctimas. Esta zona está situada en la falla norte de Anatolia, que recorre Turquía de este a oeste. Aquí es donde se enfrentan la placa tectónica euroasiática con la subplaca arábica. Y se ha detectado "una especie de migración de la sismicidad en dirección oeste durante este siglo", según explica el responsable de sismología del Institut Cartogràfic de Catalunya (ICC), Xavier Goula.

De hecho es uno de los pocos lugares del planeta en los que se ha puesto de manifiesto este fenómeno. Basta observar la evolución de los seísmos desde 1939 (ver gráfico adjunto) para constatar que los terremotos se acercan cada vez más a Estambul. El epicentro del último, el de Izmit, estaba a sólo 100 kilómetros al este de esta ciudad, una de las más pobladas de Turquía. De seguir esta tendencia, la falla podría provocar una enorme catástrofe en Estambul en los próximos años si el seísmo de Izmit se reprodujera allí con la misma intensidad, de 7,4 grados en la escala de Richter. La falla norte de Anatolia está considerada una de las más activas en la actualidad. Según Goula, es comparable a la falla de San Andrés (California), porque el desplazamiento de las placas se calcula entre los 20 y los 30 milímetros al año. Todavía más activa que estas fallas es la zona de contacto entre la placa pacífica y el este asiático, si bien muchos de los seísmos se producen en el mar.

Es imposible predecir un terremoto

El problema es que es imposible saber cuándo se va a producir un seísmo capaz de destruir una gran ciudad. "La predicción de los terremotos, hoy por hoy, es imposible. No se pueden predecir como se hace con los huracanes, por ejemplo. Pero sí que se conoce la evolución de las placas. Y en particular en la zona de Turquía." Concretamente en la zona de Izmit se tiene constancia de frecuentes terremotos ya desde el año 29, cuando la región era conocida como Nicomedia. En varias ocasiones, de los 17 grandes terremotos que ha vivido en dos milenios, quedó destruida. "Hasta hace poco se veían como catástrofes naturales y ahora, como una problemática socioeconómica", argumentan los especialistas.

La única prevención posible sería aplicar las medidas sismorresistentes que tienen la mayoría de los países a la hora de escoger dónde y cómo se construyen los edificios. Y a lo sumo, descubrir la técnica para predecir terremotos "serviría para salvar vidas humanas pero no reduciría sus efectos, ya que tradicionalmente las zonas de riesgo están asociadas con importantes asentamientos humanos", indica Goula. Es el caso de Los Ángeles o de Tokio, ciudades que si se vieran azotadas por un gran seísmo, podrían desaparecer del mapa.

En España el riesgo de que se produzca un gran seísmo es moderado. Las zonas que más probabilidades tendrían, sin llegar a la tragedia de Turquía, están en el sudeste de la Península, en Cataluña y los Pirineos. Ayer se registraron dos seísmos: uno en Murcia (2,3 grados) y otro en Pontevedra (3,2 grados).

La Vanguardia Digital (España), 1 de septiembre de 1999