Sobre desarrollo tecnológico (I)

César Quintini Rosales

En fecha reciente, un buen amigo me pidió elaborar un borrador, para un planteamiento institucional sobre desarrollo tecnológico, tema que me ha interesado desde mis días de estudiante universitario, razón por la cual no me di la oportunidad de meditar antes de contestar afirmativamente. Una vez comprometido, traté de comenzar a ordenar ideas y a concebir algún tipo de esquema para expresarlas ordenadamente; y de ese proceso, llegué a la conclusión de que la tarea en la que me estaba involucrado, no era realizable dentro del lapso que se me solicitaba.

Se me estaba pidiendo un papel de trabajo de unas cinco cuartillas a doble espacio, que equivalen a unos 7.000 caracteres, lo cual no es mucho cuando se trata de un tema que ofrece un alto grado de motivación. Pero ese no es el problema, muchos han escrito libros sobre temas de su interés, el problema es expresar en 1.000 palabras la opinión de un grupo.

Sobre desarrollo tecnológico en Venezuela, estamos muy lejos de alcanzar criterios coincidentes, de allí que es muy difícil generar una opinión institucional, sin antes pasar por un largo proceso de intercambio y análisis de ideas sobre el tema.

Aunque para otras variables algunos han logrado definir indicadores aceptados comúnmente, no existe una medida de fácil comprensión para el desarrollo tecnológico. Se entiende que alguna sociedad o nación tiene un mayor grado de desarrollo tecnológico que otra, cuando utilizando los mismos recursos, logra un grado mayor grado de bienestar o un mayor nivel de satisfacción de sus necesidades. Vaya a usted a saber que entiende cada quien por bienestar o por satisfacción de necesidades, apréndalo a medir y tendrá usted un índice de desarrollo tecnológico.

Indudablemente que el grado de desarrollo tecnológico, tiene mucho que ver con el conocimiento útil que una nación posee. Entendiéndose el grado de utilidad, como la capacidad de producir resultados deseados, con el mínimo uso de recursos disponibles. Nuevamente hace falta definir lo deseable, para poder medir la utilidad y en consecuencia el grado de desarrollo tecnológico y la estrategia a escogerse para mejorarlo.

La tecnología es conocimiento acumulado derivado de la investigación, sea ésta empírica e informal, sea ésta producto de complejos y metódicos procesos científicos dentro de la más estricta formalidad académica; siempre que el conocimiento en cuestión sirva para transformar recursos y convertirlos en productos y servicios que satisfagan mejor necesidades manifiestas.

Cuando se está en la cola de la caravana del progreso, existe la falsa creencia que basta con la compra de los artefactos, para automáticamente adquirir la tecnología que ellos representan. La posesión del artefacto es un paso conveniente, pero no suficiente.

Durante el siglo que estamos a punto de cerrar, Venezuela ha venido utilizando los excedentes generados por la exportación de recursos naturales no renovables, para importar cantidades importantes de artefactos, algunos de los cuales son producto de tecnologías avanzadas. Adquirimos dotaciones completas para la industria minero-metalúrgica, importamos -ensamblados o no- millones de vehículos automotores, adquirimos una compleja planta industrial para la explotación y parcial transformación de los hidrocarburos, tenemos equipos avanzados de telecomunicaciones e informática. Nos toca tratar ahora de determinar, cuál ha sido el grado de desarrollo tecnológico alcanzado en consecuencia.

Ingeniero
quintini@reacciun.ve
Economía Hoy, 30 de agosto de 1999