La visión internacional

Guido Grooscors

El asunto no es tan sencillo como aparenta. El oficialismo ha denunciado una "campaña internacional" de agresión contra Venezuela y contra el proceso revolucionario de transformación institucional que adelanta el régimen, conforme al proyecto político del Presidente y Comandante en Jefe, el cual, para los efectos de este comentario, puede resumirse así: retorno al militarismo y al personalismo después de cuarenta años de vigencia del poder civil y de continuado ejercicio democrático.

a prensa extranjera ha captado acertadamente lo que significa para el destino de la democracia venezolana el regreso de las fuerzas armadas al ejercicio absoluto del gobierno, tal como se vislumbra, de acuerdo a todas las señales que transmiten las acciones del primer magistrado (y, en particular, sus decires) así como las adoptadas por la ANC mediante las denominadas emergencias (ejecutiva, legislativa y judicial) que se traducen en una clara intervención de los poderes constituidos, dejando de lado la Constitución de 1961, vigente ésta hasta tanto no sea sustituida por un nuevo texto constitucional, lo cual supuestamente debe ocurrir antes de que finalice el corriente año, si es que se cubren las hipótesis asomadas: sanción de aquél por parte de la instancia constituyente y, posteriormente, aprobación del mismo por parte del soberano en referendo expresamente convocado para ello, promulgación aparte.

Es difícil concebir que medios foráneos tan diversos por su origen geográfico (Argentina, Colombia, España, Estados Unidos, México, entre otros) y por sus políticas editoriales, se hayan puesto de acuerdo para censurar al gobierno venezolano, si no estuviera tal comportamiento sustentado en hechos reales de fácil verificación, así como que, las consiguientes noticias, debidamente interpretadas, sirven de fundamento a la generalidad de los comentarios y notas editoriales que aparecen en diarios y revistas como también en los espacios noticiosos internacionales de radio y televisión. Pregunta al margen dentro de este contexto: ¿será recibida con alborozo por los medios extranjeros la declaración del Gobernador del Dto. Federal proponiendo fusilamientos en plaza pública para combatir la delincuencia?

La circunstancia de que el proceso venezolano haya despertado el mayor interés por parte de los medios de difusión del hemisferio americano y de otras regiones del globo terráqueo, es una muestra de que estamos siendo observados por la comunidad internacional, para la cual es digno de atención lo que acontece en nuestro país en diferentes órdenes, ya que en lo político, por ejemplo, nuestra democracia, tan castigada y despreciada por el verbo del primer magistrado, en el pasado reciente sirvió, sin embargo, de modelo para algunas experiencias contemporáneas en favor del establecimiento o del retorno del poder civil al gobierno tras el abandono del mismo por parte de autoridades de hecho.

Pero, entiéndase bien, en tales ejercicios institucionales, nunca se trató de presentar a Venezuela entre 1958 y 1998 (los "cuarenta años de infamia puntofijista" a los que alude reiteradamente el primer magistrado) como una versión tropical del Paraíso Terrenal sino un país regido por un sistema plural, respetuoso de los derechos humanos, consciente de las imperfecciones de la democracia y, en tal virtud, capacitado para contribuir a su perfectabilidad por la vía de emprender los esfuerzos apropiados para alcanzar tal objetivo que, de ninguna manera, pasa por el regreso al militarismo y al personalismo, como, al parecer, es la verdadera esencia del proyecto político del jefe del Estado, abstracción hecha del contenido y alcances de las diferentes propuestas que debate la ANC en orden a la adopción de una nueva Constitución.

Así las cosas, cabe preguntarse si la visión internacional sobre nuestro país, responde o no a una correcta interpretación de los hechos. Por descontado, es fácil concluir en que la respuesta coincide con la generalidad de los comentarios ya conocidos, salvo una que otra distorsión informativa que no alcanza a traducirse, ni mucho menos, en esa "horrosa campaña internacional de agravios contra Venezuela y su pueblo", como la han calificado voceros oficiales de variada procedencia.

grooscors@asesorac.com