Visiones de futuro
'Después de aliviar a los que aún sufren por la guerra, nada puede interesarme más que la propagación de las ciencias' Simón Bolívar, 1826
José Luis Cordeiro
El conocimiento y la información están demostrando ser la principal ventaja competitiva de las naciones en esta etapa de la globalización. El voobierno venezolano debe reconocer esta situación para poder aprovecharla y aplicar las medidas necesarias. Las inversiones requeridas son enormes y necesitan del aporte del sector privado, tanto nacional como extranjero. Además, el nuevo esquema de inversiones será sustancialmente diferente al actual.
La infraestructura física (carreteras, centrales eléctricas, drenajes, presas, puertos, sistemas de riego, transportes, etcétera) sigue teniendo una importancia vital, sobre todo en un país como el nuestro donde estas inversiones han sido sumamente descuidadas. Pero las nuevas realidades también requieren un énfasis esencial en la informática y las telecomunicaciones. En pocas palabras, se puede hablar de un movimiento de la infraestructura hacia la infoestructura.
La informática y telecomunicaciones permiten estar al tanto de los últimos acontecimientos y decubrimientos a nivel mundial para aumentar significativamente la productividad. Pero si la infoestructura es básica para mejorar la productividad en los sectores agrícola e industrial, ella es esencial para alcanzar los altos niveles de productividad del sector servicios. De forma que la importancia de la infoestructura no puede ser subestimada en un nuevo mundo donde el sector servicios representa ya más de la mitad de la economía.
La infoestructura permite mejorar, por ejemplo, la educación, la salud, la economía, la democracia y hasta la ecología. De hecho, las computadoras y otras tecnologías ya se han convertido en instrumentos básicos de los nuevos sistemas educativos en los países más desarrollados. También tienen un efecto multiplicador positivo en salud y economía, además de permitir una mayor participación popular. No hay que olvidar que el fin de la Guerra Fría se debió en gran medida a las informaciones que pasaban en redes de computadoras hacia los países de Europa del Este, y que los eventos que terminaron en la masacre de la plaza de Tian Anmen, Beijing, estuvieron precedidos por un enorme movimiento de faxes entrando y saliendo de China. En el área ecológica, la infoestructura permite un mejor seguimiento de las variables ambientales tanto en zonas rurales como urbanas.
Computadoras, faxes, mensajes electrónicos, modems, redes telefónicas (tanto alámbricas como celulares), satélites y sistemas de cables están revolucionando toda la sociedad. La infoestructura está logrando realmente achicar al mundo. Ahora se puede saber en segundos lo que tomaba días hace unos años, semanas hace unas décadas y hasta meses hace unos siglos.
La red de televisión estadounidense CNN transmitió en vivo y directo el bombardeo de Bagdad, Irak, después de la invasión de Kuwait en 1991. Aparentemente hasta Saddam Hussein, el líder iraquí, observó los ataques desde su propia televisión en el palacio de gobierno. El reporte del caso Mónica Lewinsky, sobre el juicio a Bill Clinton, fue transmitido simultáneamente a todo el mundo vía Internet. Un ejemplo más positivo fue el uso de microcomputadoras por los doctores extranjeros en Ruanda para diagnosticar las enfermedades entre los refugiados ruandeses en el Congo, Africa. Algunos médicos, a su vez, conectaban sus computadoras a bases de datos centrales a través de redes de satélites.
Los cambios tecnológicos representan un gran salto que hará posible muchas cosas antes inimaginables. En 1990 Venezuela sólo tenía alrededor de 2 MM de líneas telefónicas alámbricas y los celulares apenas hacían su aparición. Para el año 2000 se estima que habrá cerca de 4 MM de líneas alámbricas y más de 2,5 MM de líneas celulares. Pero no sólo ha cambiado la cantidad sino también la calidad. Antes las líneas telefónicas eran todas analógicas. Pronto Venezuela contará con una extensa y confiable red digital: más moderna, más avanzada y más 'barata'. Las aplicaciones de la infoestructura apenas están siendo descubiertas.
www.eud.com/lecturas/cordeiro.htm
El Universal Digital, 7 de septiembre de 1999