Julia Márquez
Para nadie es un misterio que una nube de rumores rodeó a la industria petrolera venezolana en estas últimas semanas. Los cambios más recientes de la alta gerencia parecen indicar, para muchos, que Pdvsa está siendo transformada desde los más altos niveles hacia abajo para convertirse aparentemente en un instrumento más eficaz del Estado. La posible politización de esta empresa en detrimento de la meritocracia tradicional en esta organización y el hecho de que se sobrepese la ideología comprometida con la línea de lealtad al gobierno y que esto pueda incidir negativamente en la habitual eficiencia a la que los venezolanos estamos acostumbrados cuando se trata de hablar Pdvsa, es preocupante. ¿Hacia dónde va Pdvsa?. Está todavía por verse. Hace falta esperar que se aclare la atmósfera y observar mejor las decisiones que se tomarán en adelante.
Este ambiente de incertidumbre está generando reacciones. Un ejemplo de ello es el hecho de que la calificadora de riesgo más prestigiosa del mundo Moody’s está colocando en revisión para un posible descenso a distintas instituciones relacionadas con Pdvsa. En este grupo se encuentran: Pdvsa Finance LTD, PDV América Inc, Petrozuata Finance Inc y Cerro Negro Finance Inc. Esta decisión está motivada precisamente por las preocupaciones ocasionadas por las medidas que ha tomado el actual gobierno para controlar de manera más directa a Pdvsa.
El nuevo presidente de Pdvsa tiene la intención de mantener un transparente intercambio comunicacional con los medios, que permita informar abiertamente. En este sentido y queriendo disipar dudas Hector Chiavaldini expresó diáfanamente el pasado viernes 10 de septiembre que no habrá una cacería de brujas en Pdvsa y que "sólo saldrán quienes estén en condiciones de jubilarse o falten a la ética".
Con respecto a la renuncia del ex presidente Mandini dijo: "Lo que se puede considerar un poco extraño, lo acepto, es que se nombró al mejor del sistema y ahora el mejor del sistema se va. Pero, qué ocurrió, que el Presidente Chávez nombró al que tenía más ‘galones’ dentro de este sistema, le puso gente del mismo sistema y nombró a dos o tres allí que eran el balance, pero la historia dice que ese Presidente de la empresa decidió irse o no tuvo buenas relaciones con el Presidente Chávez, no sé, no es mi tema, ni me gusta especular. Yo hablo de mi historia. Y ahora sucede que el nombramiento de Hector Ciavaldini se ve como una decisión del gobierno, para tener a alguien allí que esté alineado con el gobierno…Hay una revolución democrática, pero al final es una revolución, es un cambio profundo, vamos a poner a alguien que conozca más el ambiente político, que esté más cercano a la definición de país. Y como yo estuve trabajando en la definición de país durante muchos años con el Presidente de la República y tengo clarísimo el concepto de Estado y hacia donde vamos consideró que yo podía hacerlo, de manera que aquí estamos".
La experiencia venezolana, por lo menos puntofijista, no ha sido muy positiva en lo que respecta a las empresas públicas estatales. Tenemos ejemplos claro de lo que el despilfarro, la burocracia, la politización, etc, pueden hacer en el rendimiento de una industria, como es el caso de la CVG, por citar una. Pero sabemos que son muchos los recursos que el Estado venezolano ha desperdiciado al respecto. Pdvsa ha sido la excepción y está considerada de las empresas más importantes del mundo, que ha sabido mantener una organización gerencial que respeta la jerarquía y los méritos de cada cual. El que el propio presidente Ciavaldini diga que los méritos y la ética privarán en la meritocracia es alentador y contribuye a disipar los rumores. Sin embargo, los hechos definitivamente serán el mejor argumento en contra de todo pronóstico negativo. La gestión de Ciavalidini apenas está comenzando y verdaderamente Venezuela está atravesando tiempos muy difíciles, que contribuyen a enrarecer el ambiente económico en general. Ver llover sobre mojado en Pdvsa sería demasiado para los venezolanos, ya dolientes de tantos fracasos de la cosa pública. Ciavaldini expresó que tenía muy claro el norte de la dirección del país, nos alegramos por ello y esperamos que Pdvsa siga siendo el modelo de eficiencia y excelencia a la que estamos acostumbrados.