Se desbordan las fronteras colombianas
El grupo paramilitar Autodefensa Unidas de Colombia acusó al presidente de Venezuela
Hugo Chávez Frías y a la Guardia de Panamá de respaldar a los grupos guerrilleros de
las zonas fronterizas de Colombia y amenazó con ejercer represalias contra estos países
vecinos. Todo parece indicar que se desbordan las fronteras colombianas con una mayor
intensidad a pesar de los loables esfuerzos del gobierno del Presidente Andrés Pastrana
por conciliar la paz en ese complejo país.
Las negociaciones de paz en Colombia han sido por demás difíciles y todavía falta
mucho camino por recorrer. Este país que parece estar viviendo varias guerras al mismo
tiempo sostiene una dinámica bastante particular dentro de Latinoamérica, tanto así que
ha sido llamado el Kosovo de la región. Y aunque el canciller venezolano José Vicente
Rangel desestime las advertencias hechas por el líder de la AUC, Carlos Castañeda, esto
es un indicador más de que las relaciones con la hermana República tiene bemoles muy
accidentados.
Lo ideal es que los países vecinos por motivos estratégicos deberían ser aliados y
no permitir que los conflictos o las políticas flojas crucen los bordes limítrofes
enrareciendo las relaciones con una atmósfera hostil. Es muy difícil para Colombia
confrontar una cotidianidad minada por la violencia en un mosaico de grupos de poderes que
pujan a favor de sus propios intereses. La posibilidad de que esta violencia de una u otra
manera salpique a sus vecinos de palabra o de hecho -como lo evidencian las declaraciones
de Carlos Catañeda- resquebrajan en mayor o menor medida la armonía de las relaciones
que como países históricamente hermanos deberíamos tener. Es tiempo de cambios para
ambos países en distintos sentidos por enfrentar realidades diferentes, pero a pesar de
los obstáculos todo esfuerzo que puedan hacer Venezuela y Colombia en pro del
fortalecimiento bilateral redundará en el bienestar de todos los venezolanos y
colombianos que esperamos un futuro mejor. |