EFE, México
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobierna México desde 1929, instó ayer a sus cuatro precandidatos presidenciales a dejar las "mutuas descalificaciones que sólo enrarecen la atmósfera del proceso interno".
El presidente de la Comisión para el Desarrollo del Proceso Interno del PRI, Fernando Gutiérrez Barrios, también les pidió que hagan un trabajo electoral donde "impere el afán de ganar votos con ideas y propuestas, sin causar polarizaciones artificiales".
En un comunicado, Gutiérrez Barrios exhortó a los cuatro aspirantes de su partido a la presidencia mexicana a que efectúen una verdadera exposición de sus plataformas políticas y a "no degradar el sentido de la contienda electoral", para evitar que la ciudadanía y los militantes del PRI puedan cansarse.
El PRI celebrará el próximo 9 de noviembre comicios internos para elegir a su candidato a la presidencia de México, cuya elección se celebrará el 2 de julio del año 2000. El miércoles pasado, los cuatro aspirantes del PRI participaron en un debate público que los 98 millones de mexicanos pudieron ver por la televisión o escuchar en la radio, un hecho sin precedentes en los 70 años que su partido lleva en el poder.
Francisco Labastida y Manuel Bartlett, dos ex ministros de Gobernación y ex gobernadores de los estados de Sinaloa y Puebla, respectivamente; Roberto Madrazo, ex gobernador de Tabasco, y Humberto Roque, ex presidente del partido, protagonizaron el debate en una aislada sala de un céntrico edificio capitalino. Labastida se trabó en un duelo verbal con Madrazo para acusarse mutuamente de "mentirosos" y de no haber cumplido con sus objetivos cuando ocuparon sus anteriores cargos públicos.
Gutiérrez Barrios, de 72 años, que fue jefe de la ya desaparecida Dirección Federal de Seguridad (policía política) entre 1952 y 1970 y ministro de Gobernación entre 1988 y 1993, hizo un llamamiento a los cuatro aspirantes del PRI para que se "conduzcan por el camino del respeto, propuestas e ideas".
El País, 14 de septiembre de 1999