Jornadada febril en la ONU para hacer posible el envío de la fuerza internacional

Alfonso Armada

El secretario general sabía que o lograba que Indonesia cediera y permitía que tropas extranjeras devolvieran la paz a la devastada ex colonia portuguesa o la organización sufría el impacto de un torpedo en su línea de flotacion.

La de ayer fue una de esas jornadas de infarto que hacen que la ONU sea el corazón de la diplomacia mundial. Tras una poco común reunión de Anann con los miembros permanentes del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido y China) sobre Timor Oriental, la cita más importante del día era la del ministro de Exteriores indonesio, Ali Alatas, que debía explicar al secretario general de la ONU qué entiende Yakarta por «fuerza multinacional» y «cooperación con el Ejército indonesio».

Fuerza de paz

A media tarde se reunió el Consejo de Seguridad a puerta cerrada con los cinco embajadores que el máximo órgano ejecutivo de la ONU había enviado en misión especial a Yakarta y Dili (capital de Timor) para comprobar la situación sobre el terreno y forzar el despliegue de una fuerza de paz. Algunos embajadores ya han anticipado que era inocultable que las milicias proindonesias han arrasado la provincia con la complididad del Ejército de Yakarta. Algo inadmisible para la ONU, que había organizado el referéndum que permitio a los timorenses manifestar de forma abrumadora su deseo de poner término a la ocupación indonesia y constituir un país independiente. Si no surgen obstáculos en el camino, el Consejo podría votar de inmediato una resolución que autorice el despligue de una fuerza multinacional, que aunque acudirá bajo bandera y legitimidad de la ONU no estará formada por cascos azules, cuyo reclutamiento precisa de un largo proceso y porque hace ya 13 días que los timorenses están a merced de la violencia.

Ayuda Española

El presidente del Gobierno español, José María Aznar, ha anunciado a las ONG españolas que trabajan en asuntos de asilo y refugio que «el Gobierno está preparando una contribución extraordinaria dirigida a la colaboración directa con la población de Timor». Por su parte, el ministro de Exteriores, Abel Matures, puntualizó en Bruselas que España «está abierta a un apoyo logístico», o incluso a otras formas de colaboración, «que pueden ir más allá de la logística» en su deseo de cooperar con Lisboa cuando las autoridades lusas «precisen sus necesidades».

Ramos horta com Clinton

El premio Nobel de la Paz y líder independentista timorense, José Ramos Horta, invitó ayer al presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, a visitar su país y afirmó que las fuerzas indonesias incluidas en las matanzas no deberían formar parte de las tropas multinacionales de paz.

Ramos Horta, que llegó la semana pasada a Auckland (Nuieva Zelanda) celebró ayer en un hotel de esa ciudad un encuentro «muy amistoso» con Clinton.

ABC, 14 de septiembre de 1999