7 razones por las cuales es imposible verse bien en la fotografía de la cédula
Carlos R Maldonado B
Este resumen trata de recopilar las
principales razones por las cuales siempre uno sale con cara de tullido en la bendita
cédula de identidad.
- El trasnocho que se trae encima por la evidente necesidad
de despertarse aproximadamente a las 3 de la madrugada, para llegar al menos entre las
primeras treinta personas y poder recibir el fulano número para esa misma mañana, porque
sino en el mejor de los casos se puede obtener un número asignado para el turno de
trabajo de la tarde.
- El cansancio que se siente por haber estado haciendo una y
otra y otra y otra y otra cola por alrededor de 5 a 6 horas, sin poder sentarte.
- La rabia e impotencia que se siente de no poder hacer nada
para que el ineficiente sistema (mientras estás en la cola y cuando sales de esta). Ya
que los que pasan primero que tú saludan a los empleados con frases como: "¡Hola
vecino!", "¡Como tala vaina compadre!", "¿Qué pajó
primo?". Que casualidad ¿verdad?
- La amargura que sientes al recordar que en el mejor de
los casos tendría que repetir esta combinación de viacrucis y peregrinación dentro de
10 años cuando expire la cédula (si no es que la extravías antes).
- La euforia al escuchar tu apellido y nombre (mal
pronunciado casi seguramente) al ser gritados por el funcionario público y tienes deseos
de gritarle "¡Por fin!" a todos los demás que no han pasado aún.
- La desalmada luz de los reflectores que te hacen ver más
pálido que Michael Jackson recién levantado con los ojos como el chino del restaurant.
- Los gritos del empleado público indicándote que te pares
encima de la marca en el suelo, la cual tu no ves porque esta hecha de tirro desde el 1er
período presidencial de CAP.
Para contactarme/to contact:
telf/phone: +58-76-471647
cel/mobile: +58-18-7650406
cmaldo@unet.edu.ve