Pablo Gamba
Coro de Cámara de la Orquesta Filarmónica Estonia dirigido por Tõnu Kaljuste
ECM, 1998
Para escuchar este Kanon
Pokajanen ("Canon del arrepentimiento") hay
que vencer dos dificultades: a) su airecillo derechoso y
"reaccionario", puesto que es una pieza
contemporánea pero inspirada en un sentimiento religioso
francamente medieval, cuyo mensaje -"arrepiéntete
pecador"- llega a nosotros sin reparar en la modernidad
y posmodernidad transcurridas desde entonces: b) el hecho de
que se trata de una obra de más de ochenta minutos de
duración para coro, sin acompañamiento orquestal, en la
cual hay una casi total ausencia de adornos que puedan
apartar al oyente de la actitud contrita que debe asumir
ante ella. Pero si ustedes logran convencerse a sí mismos
de que hay algo en sus vidas de lo cual deban arrepentirse,
el Kanon... de Pärt los transportará al interior de
un monasterio ortodoxo ruso, en el momento preciso del
amanecer, para escuchar el texto atribuido a Andrés de
Creta (c. 660-740), donde se pide al hombre que purifique su
alma para alcanzar la luz del redentor.
La estructura de la obra es sumamente sencilla. En la mayoría de las estrofas la melodía busca articularse con el lenguaje hablado, como si se tratara de ceder a las palabras el privilegio de la sonoridad. Estos pasajes, prácticamente recitados, alternan con un hermoso estribillo donde el coro exclama "Ten piedad de mí, ¡oh, Dios!, ten piedad de mí!". Aquí el compositor recurre a su "estilo tintinnabuli" para hacer que las voces suenen como las campanas de una iglesia.
El Kanon... se caracteriza, además, por la repetición de la misma cadencia recitativa en diferentes estrofas, así como por el uso de silencios entre los versos. Para subrayar el dramatismo se recurre también a la alternación de pasajes que afirman el poder de Dios, donde el coro literalmente truena al unísono, y segmentos donde las voces asumen un tono quejumbroso y susurrante, marcando así la brecha que separa al hombre de su creador.
Arvo Pärt nació en Paide (Estonia) en 1935 y en los últimos años ha desarrollado una intensa actividad como compositor de obras religiosas. Entre su discografía profana destaca Tabula Rasa (1984), que incluye la obra que lleva este mismo título, para dos violines, piano preparado y orquesta, gracias a la cual comenzó a obtener un amplio reconocimiento internacional.
E-mail: pgamba@telcel.net.ve