Defensa afirma que no hay pruebas contra el general
Santiago y Londres (Efe-Reuters).- "Mi padre nunca ha aceptado las razones humanitarias para volver a Chile (...) él es un hombre muy digno y no quiere por ningún motivo volver a Chile por razones de salud o humanitarias, el dice que entró a Gran Bretaña por la puerta ancha y saldrá por la puerta ancha, si no, él prefiere morir". Con estas palabras Lucía Pinochet Hiriart, hija del ex dictador chileno, Augusto Pinochet, dejó en claro ayer la posición del general en torno al mecanismo que faculta al Ministro del Interior británico, Jack Straw, de liberarlo una vez concluya el proceso de extradición que comenzó el lunes en Londres.
Lucía quien agradeció en la Fundación Pinochet el apoyo han brindado a su familia los partidarios del régimen militar que comandó el general (1973-1990) subrayó -reproduciendo las expresiones de su padre-, que aceptar la clemencia "sería igual que si el ladrón perdonara a la víctima por razones humanitarias".
Sus palabras corroboraron la posición asumida durante el segundo día de las audiencias en el Tribunal de Bow Street, en Londres por los abogados de Pinochet, quienes lanzaron una contraofensiva impugnando la admisión de 34 nuevos cargos de tortura presentados la víspera por España.
Los abogados impugnaron también la complicidad y la culpabilidad del general en las torturas practicadas por su Policía. "El general Pinochet no es responsable, ni de lejos ni de cerca, de la muerte" del joven Marcos Quezada Yánez - que murió a consecuencia de descargas eléctricas-, y no existen pruebas que lo comprueben afirmó en su argumentación la defensa. Así mismo, enfatizaron que España carece de jurisdicción porque ningún ciudadano español está involucrado.
Durante la audiencia Alun Jones, el abogado británico que representa al magistrado español retó a Pinochet a comparecer en ante el tribunal para que en persona dé muestra de su inocencia. Petición que de inmediato fue rechazada por la defensa. A Pinochet no se le requiere asistir. Sin embargo, se espera que esté presente cuando el magistrado Ronald Bartle anuncie su decisión el mes próximo.
El Tiempo (Colombia), 29 de septiembre de 1999