Cajeros automáticos en Venezuela o "Viacrucis banquero de medianoche"
Carlos R Maldonado B.
Imaginen esto, no se les hará muy difícil estoy seguro, ya que tal vez la situación que voy a describir debió haber formado parte de su día a día, no se preocupe no le pediré que ponga su mente en blanco, haremos algo más fácil sus bolsillos van a estar en blanco (más sencillo, ¿eh?) Exacto me refiero a que imagine sus bolsillos vacíos, ¿su billetera? Esta bien, pero no hay nada de dinero allí solo tiene su cédula vencida, ese viejo carnet que ni siquiera recuerda para que sirve, unas cuantas fotos arrugadas, una hoja con muchos números telefónicos borrosos (de los cuales la mitad no tienen nombre) y la tarjeta de banco para el cajero automático (¿qué? ¿tarjeta de crédito?, ¡POR FAVOR! Recuerde que la sobregiró el mes pasado y lo están matando los intereses).
Bien, ahora que ya tiene su imagen en dicha situación, déjeme mostrarle lo que pasa a su alrededor: viernes 11:59 de la noche, está tomándose unas birras y jugando dominó con unos amigos, comienzan a hacer la vaca para la siguiente caja porque la noche es joven y en función de su situación presupuestaria usted inocente de todo pronuncia la fatídica frase: "Vamos a buscar un cajero", es ese momento en que se alteran todos los espíritus de los banqueros prófugos y por si fuera poco dan las doce de la media noche, entonces cae sobre usted una maldición de grandes proporciones que no le permitirá conseguir efectivo bajo ningún concepto.
Sin embargo, usted cual incauto de la pésima gerencia bancaria sale junto con sus amigos a la calle e incursiona en un "Viacrucis bancario de medianoche" que involucra experiencias cortas como ver la banda roja en el indicador de servicio del cajero o el mensaje intermitente en la pantalla que le advierte el obvio: "Este cajero esta temporalmente fuera de servicio", experiencias torturantes como el amable cajero que le pide su tarjeta y usted (inocente de todo una vez más) la introduce junto con su clave, le indica que desea hacer un retiro, le indica el monto; todo el proceso para que el cajero le salga con una excusa estúpida como "En este momento es imposible comunicarse con su institución", cuando usted esta usando un cajero del mismo banco donde tiene su cuenta, otros dan un mensaje como: "Este cajero esta imposibilitado de realizar ese tipo transacción en estos momentos".
Vale mencionar que este martirizante recorrido solo finaliza por una o más de las siguientes razones: a.) Su paciencia se agota, b.) La paciencia de sus amigos se agota, c.) La gasolina del carro se agota; y en el peor de los casos dos o más de estas situaciones se presentan coincidiendo con una de las leyes de Murphy que reza: "Si hay posibilidad que varias cosas salgan mal, saldrán mal todas a la vez", todo depende del ímpetu y seguridad con que usted dijo la fatídica frase.
Pero definitivamente, lo peor es cuando el cajero se pone condescendiente y siente lastima de uno agregándole a alguno de las excusas estúpidas la irónica frase, "Intente de nuevo más tarde" ¡Como si eso resultara!. A decir verdad esto resulta, sólo si usted espera hasta las 5 ó 6 a.m. (depende del banco) hora en que los cajeros se desbloquean y pueden realizar transacciones normalmente.
Como todo ser humano a lo largo de todo su sufrimiento no deja de pronunciar improperios y groserías compuestas, que harían perder el conocimiento a cualquiera de los integrantes de la Real Academia Española, invocando de manera inútil hasta los más remotos ancestros del inventor del cajero automático y se pregunta una y otra vez porque sucede esta epidemia de cajeros inservibles (y especialmente a usted), resulta que la parte de la historia que no se sabe es que por "seguridad" los cajeros automáticos se bloquean automáticamente para que nadie los use de manera exitosa y de ese modo los atracadores no asalten a alguien que acaba de retirar dinero, sino que lo maten de una buena vez porque el tipo (aparte de no tener dinero) ni siquiera tenía un celular, reloj o un par de zapatos caros.
El punto principal es que si en todos los folletos en que lo motivan en el banco a solicitar la fulana tarjeta, le prometen servicio de una red de sotopocientos mil cajeros en toda Venezuela las 24 horas, los 7 días de la semana, 365 días del año; porque toman decisiones de "seguridad" como esas. Para aquellos que tienen familiares banqueros o que no terminan de comprender lo que trato de decir; hagan otro ejercicio mental: imaginen que su hijo(a) está enfermo y necesita pagar unas medicinas en la farmacia (cuyo único modo de pago es efectivo) son las 3 a.m. y no tiene suficiente dinero.
Comprendo que dicha política bancaria debe estar fundamentada en algo más que un capricho, pero si la gerencia tuviera la mínima idea de las incomodidades que causan por este concepto, tal vez tomaría decisiones más sabias o al menos consultar con los usuarios del servicio y por ende los más adecuados para opinar. También tengo en mente que en algún lugar debe existir una cláusula en letra de un milímetro de alto que dice en pocas palabras que la institución no se hace responsable por daños o perjuicios a consecuencias de averías o mal funcionamiento del sistema, sin importar si usted ha sido atropellado, atacado por una enfermedad, tiene hambre o debe comprar urgentemente un indispensable par de condones.
Termino planteando que debe haber alguna opción de cambio para que este pésimo y recortado servicio mejore de algún modo, tal vez a través de una asociación de protección al consumidor o del INDECU. No se debe caer en la tradicional resignación que suele asumirse ante un mal servicio que al fin y al cabo aunque no lo parezca cada uno de nosotros esta pagando.
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