Justicia corrupta

Paul Craig Roberts

WASHINGTON (AIPE).- Algo hay que hacer con respecto al Departamento de Justicia. Se trata de una organización corrupta. Los columnistas se refieren a ese ministerio como el "Departamento de Injusticias". El torrente de mentiras y de demandas falsas que surgen del Departamento de Justicia hace que hasta los mexicanos afirmen que "el coloso del norte es más corrupto que nosotros". La integridad del Departamento de Justicia se ha derrumbado dramáticamente bajo Clinton/Reno. Pero la caída data de años atrás.

Comenzó cuando la ambición se volvió más importante que la justicia. Ahora vemos la ambición asomada tras el actual ataque a las empresas tabacaleras y contra Microsoft. Es fácil no tenerle cariño a las empresas tabacaleras, pero antipatía no debe ser la causa de una demanda.

Antes que la Fiscal General Janet Reno viera la oportunidad de conseguir "el convenio más grande de la historia", le había dicho al Senado que no había fundamento alguno para una demanda contra las tabacaleras. Ahora, ella alega que los ejecutivos de la industria hicieron que la gente fumara, al minimizar los riesgos, demandando a las empresas por fraude. Está claro que ella está tras el dinero y no tras la justicia.

El alegato de Reno es descabellado. El riesgo de fumar se ha conocido durante varias décadas. El público estaba consciente del riesgo desde antes de que las investigaciones sobre el cáncer, en los años 40, apodaran a los cigarrillos como "clavos de ataúdes". Las advertencias gubernamentales han aparecido impresas en las cajetillas de cigarrillos desde 1966 y, sin embargo, la gente sigue fumando 24 mil millones de cajetillas al año. Habría tantos motivos para demandar al gobierno como para demandar a las tabacaleras. El gobierno federal estimuló el consumo de cigarrillos al subsidiar las cosechas de tabaco y proveyendo cigarrillos gratuitos a las fuerzas armadas hasta 1974. Tomando en cuenta la edad de nuestros soldados, el gobierno condenó a millones a una adicción de por vida.

Janet Reno dice que las tabacaleras "pusieron sus ganancias por delante de la salud pública". El gobierno hizo exactamente lo mismo porque recibió en impuestos bastante más de la mitad de las ganancias provenientes de las ventas de cigarrillos. El profesor de leyes de la Universidad Notre Dame, Robert Blake, mantiene que la acción judicial del gobierno se basa en coerción, no en las leyes y está diseñada para lograr un convenio, en lugar de para ganar el caso en los tribunales.

Es sólo ambición personal lo que impulsa al fiscal Joel Klein en su demanda antimonopolios contra Microsoft. Aspira a hacerse famoso haciendo arrodillar a un inmenso gigante empresarial y ampliar enormemente la discreción de los fiscales en caso similares. El 15 de septiembre, el presidente de la Comisión Judicial del Senado, Orrin Hatch, dijo: "El Departamento de Justicia está siendo manejado por gente a quienes no le importan las leyes". Clinton y su administración están violando nuestras libertades a lo largo de muchos frentes y la hipocresía es ahora la norma en el Departamento de Justicia.

El 22 de septiembre, agentes del FBI atestiguaron ante el Congreso sobre la manera cómo el Departamento de Justicia bloqueó sus investigaciones del escándalo de las contribuciones a la campaña electoral demócrata por parte del gobierno chino, con lo cual lograron acceso al presidente Clinton y a nuestros secretos militares. Esos agentes declararon que su supervisora en el Departamento de Comercio, Laura Ingersoll, les impidió obtener órdenes de allanamiento, mientras la evidencia era destruida.

El senador Hatch tiene razón: el Departamento de Justicia está corrompido. Algo hay que hacer. Mientras tanto, todas las demandas iniciadas por el Departamento de Justicia deben ser desechadas por los tribunales, basado en evidencia prima facie que tales litigios son tan corruptos como el departamento mismo. ©

Columnista del Washington Times
Fue subsecretario del Tesoro.