Un tema explosivo

Tal como el precio de la gasolina, la libertad de expresión, resulta ser un tema explosivo y al igual como sucedió durante el intento de reforma constitucional en 1992, el asunto comenzó "a levantar roncha".

En aquella oportunidad la presión ejercida por algunos sectores, con los empresarios de la comunicación a la cabeza, llevó el proyecto de reforma liderizado por el entonces senador Rafael Caldera al fondo de una gaveta.

Pero, ¿qué establecen esos artículos que tanta polémica han despertado? Veamos:

"Artículo.-La comunicación es libre y plural, y comporta los deberes y responsabilidades que indique la Ley. Todos tienen derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, de acuerdo a los principios de esta Constitución, así como a la réplica y a la rectificación cuando se vean afectados por informaciones inexactas o agraviantes.

"Artículo.- Se crea la figura del defensor del usuario de los medios para garantizar los derechos del mismo y atender sus quejas, sus reclamos o sugerencias sobre los contenidos informativos. La ley regulará su funcionamiento.

"Artículo.- Los funcionarios que representan los poderes públicos están obligados a informar sobre las materias encomendadas a su dirección, salvo aquellas clasificadas como secretas de acuerdo con la Ley.

"La Ley regulará lo concerniente a la clasificación de documentos de contenido confidencial o secreto.

"Artículo.- Para garantizar la independencia de los profesionales de la información en el ejercicio de sus funciones, la ley regulará el ejercicio de la actividad periodística y reconocerá el derecho a la cláusula de conciencia y a participar en el diseño y aplicación de las políticas informativas de los medios de comunicación social".

Quienes están en contra centran en el adjetivo "veraz" el motivo de su protesta. Sostiene que nadie está en capacidad de determinar qué es verdad y qué no. Temen que el gobierno pueda apoyarse en esto para establecer censores "disfrazados" en la figura del defensor del usuario.

Quienes apoyan la medida, consideran que la adjetivación no constituye el fondo de la queja, sino que ésta es sólo una mampara para esconder el verdadero motivo del rechazo. Aseguran que el derecho a réplica, vigente en la legislación actual y nunca ejercido, y la cláusula de conciencia y la participación de los periodistas en el diseño y aplicación de las políticas informativas de los medios, son la verdadera razón para oponerse.

Aclaran los propulsores de la norma, que el defensor del usuario no es una figura impuesta por el gobierno u otra instancia del poder, sino que ésta debe ser instituida por los mismos medios de comunicación y por lo tanto sería un empleado más. Esta defensor del usuario ya existe en algunos medios del mundo entero. En Venezuela el Diario El Nacional cuenta con ella, y El Mundo ya ha anunciado su creación.

¿Quién tiene la razón? No nos atrevemos a pronunciarnos. Lo que sí creemos es que el tema amerita, necesita, una amplia discusión, un debate nacional que tal permita una salida intermedia, un punto de equilibrio. Las páginas de Venezuela Analítica invitan a la participación en este debate y están abiertas a recibir su opinión, amigo lector.

 


 

Las páginas de este sitio han sido optimizadas para Microsoft Internet Explorer 4.0

Internet Explorer