El presidente francés subraya que España es hoy un "aliado principal" de Francia
El
presidente de la República Francesa, Jacques Chirac, y el
jefe del Gobierno español, José María Aznar, mostraron
ayer una voluntad común sin fisuras para combatir el
terrorismo de cualquier signo. La total coincidencia entre
ambos políticos se extendió a todos los ámbitos abordados
en la rueda de prensa conjunta ofrecida en la primera
jornada de la visita de Estado de dos días que Chirac
realiza a España. El presidente francés cerró su
intervención ante los periodistas con un mensaje claro y
rotundo: "Quiero decirles que España se ha convertido
en un aliado principal de Francia."
El presidente francés no ahorró elogios para destacar no sólo el excelente estado de las relaciones hispano-francesas, sino su admiración por el progreso que España ha realizado en los últimos años. "Hoy España se encuentra segura de sí misma, y por ello su papel en Europa, en el Mediterráneo, en América Latina, crece. Quiero decir que en estos campos las iniciativas diplomáticas españolas son coincidentes con la posición de la diplomacia francesa", afirmó Chirac. Su compromiso para doblegar a ETA, dijo, "no puede cambiar" porque se fundamenta en concepción "auténtica, política, moral e igual a ambos lados de la frontera".
Previamente Aznar había agradecido públicamente al presidente francés la cooperación en la lucha antiterrorista que ha tenido en los últimos días, y recordó la desarticulación del grupo etarra responsable del robo de ocho toneladas de explosivos en Bretaña.
El presidente del Gobierno criticó a quienes alimentan la "teoría del conflicto" en el País Vasco. Dónde quedaría ese "conflicto", se preguntó Aznar, "si a los 15 meses sin secuestros ni asesinatos se une el final de la violencia callejera o la aceptación de las reglas del juego por parte de todas las formaciones políticas". Y remachó: "La tentación de volver al conflicto, justificando la violencia, es una tentación en la que se cae de manera continua y es ahí donde cualquier demócrata, esté donde esté, no debe entrar".
Chirac, con el estilo educado pero directo de los políticos franceses, dejó claro que no admitiría preguntas sobre temas "franco-franceses", es decir, sobre temas de política interior de su país. Y en ese capítulo se incluyeron las preguntas formuladas sobre la creación de un departamento vasco en Francia.
El presidente francés quiso dejar claro su pleno respaldo a la iniciativa española de establecer "un único espacio de justicia, libertad y seguridad" en Europa. Esa propuesta, que se estudiará este mes en una Cumbre europea extraordinaria en Tampere (Finlandia), "es una iniciativa de España que Francia apoya".
Acompañado de su esposa, Bernadette, Chirac fue recibido en El Pardo por los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía. Chirac y su esposa llegaron a Madrid procedentes de Granada y Córdoba, ciudades que recorrieron el domingo, en visita privada, acompañados por el presidente Aznar y su esposa, Ana Botella.
El presidente francés, que intervino por la mañana en un acto cultural en la Casa de Velázquez, almorzó con los Reyes en La Zarzuela antes de acudir a La Moncloa para entrevistarse con Aznar.
Por la noche, en la cena de gala ofrecida por los Reyes en el Palacio Real, el presidente francés renovó el compromiso de Francia de cooperar con España en la lucha contra "cualquier recurso a la violencia". Para el presidente francés, el "campo de cooperación entre Francia y España carece de límites, al igual que la mutua confianza y amistad".
Don Juan Carlos, quien también agradeció la cooperación francesa en la lucha antiterrorista, rindió homenaje a la revolución Francesa. "El respeto de los derechos humanos, que pasó a formar parte de la conciencia europea a través de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, está adquiriendo hoy una importancia sin precedentes" afirmó.
Mejora la imagen de Francia
J.M.C., Madrid El 46,4% de los españoles tiene una buena imagen de Francia porque "predomina la colaboración sobre los conflictos menores", según un sondeo realizado por la asociación de amistad hispano-francesa Diálogo. En el marco del apoyo, los españoles celebran de manera especial la cooperación antiterrorista.
La mala imagen de Francia, y sobre todo de los franceses, que tiene uno de cada cuatro españoles se debe a los conflictos pesqueros o agrarios -por ejemplo, la quema de camiones- y a la rivalidad en las relaciones comerciales: la idea dominante es que Francia saca más partido del intercambio que España.
Francia es el primer proveedor comercial de España -cubrió en 1998 el 18,2% de las importaciones españolas, el doble que en 1985- y desde 1980 el primer cliente de las exportaciones de España.
"El conocimiento desapasionado, libre y objetivo será lo que, a largo plazo, más convenga a los dos países", en palabras de José Luis Leal, presidente de la Asociación Española de Banca y de la asociación Diálogo.
Francia es, según esta encuesta, el país que los españoles ven como el más avanzado de Europa en prestaciones sociales y el segundo más importante, tras Alemania.
Estos dos países son, siempre según el sondeo, los mejores aliados de España.
París y Madrid acuerdan impulsar la defensa europea
J. M. L., Madrid El presidente del Gobierno, José María Aznar, dio pleno respaldo a la iniciativa francesa de constituir, en el seno de la Unión Europea, un núcleo de países que desarrolle una política común de seguridad y defensa. Eso sí, sin debilitar el "vínculo trasatlántico", es decir, la Alianza Atlántica.
El plan de acción francés, sometido a la consideración del resto de los socios comunitarios, descansa en iniciativas ya asumidas por los Quince en la Cumbre de Berlín (Alemania), pero va más lejos en su diseño. El presidente Chirac, en su brindis en el Palacio Real, no ocultó su "ambición de dotar a Europa de una política exterior y defensa común", cuya importancia y urgencia quedaron demostradas con la tragedia de Kosovo. "Hemos de ser capaces de asumir nosotros mismos, con la Alianza Atlántica o de manera autónoma, las responsabilidades que nos corresponden, con el fin de enfrentar las crisis que estallan a las puertas de la Unión", proclamó.
Aznar, en la conferencia de prensa conjunta, no sólo respaldó en todos sus puntos la iniciativa francesa de defensa europea, sino que respaldó el nombramiento de Javier Solana, próximo portavoz de la política exterior y de seguridad común europea -Míster PESC- como secretario general de la Unión Europea Occidental (UEO), la organización de defensa europea, en estado embrionario desde hace 50 años. Con este doble nombramiento se produciría el primer paso para que la UEO se integrara en un futuro en la UE , de tal forma que fuera el brazo militar europeo y nexo de unión con la Alianza Atlántica.
La iniciativa francesa, que además de España respaldan Francia, Italia y Alemania, encuentra la resistencia de algunos países neutrales de la UE, como Suecia, que no parecen dispuestos a admitir fácilmente un cambio en el Tratado de Roma que no contempla la defensa común.
Sin miedo a las palabras
El presidente francés, en su discurso, aseguró que no hay que temer a las palabras. "No tengamos miedo de decirlo: en efecto, lo que debemos construir es una Europa-potencia. En materia de economía, lo hemos logrado gracias al euro. Ahora debemos emprender la gran obra que constituye la defensa. De esta manera, la Unión Europea se afirmará como uno de esos polos de equilibrio que el mundo necesita".
La sintonía hispano-francesa en la construcción europea se extiende, de acuerdo con lo declarado tanto por Chirac como por Aznar, en todos los ámbitos más delicados: la ampliación de la UE a los países del centro y este de Europa y a la reforma del Tratado de Amsterdan que deberá modificar la composición de la Comisión Europea, la ponderación de votos de los países miembros y la extensión de las decisiones por mayoría, para evitar la parálisis que impone, a veces, la unanimidad. En palabras de ambos políticos, la sintonía es total.
El País Digital, 5 de octubre de 1999