La policía recupera la dinamita robada por ETA y detiene al asesino de Tomás y Valiente

En la operación fueron capturados, además de Bienzobas, otros dos etarras y dos franceses

Policías franceses custodian a Argi Perurena, sentada y cubierta con una sábana (J. Uriarte). G. GASTAMINZA / J. L BARBERÍA, San Sebastián

París.- La policía francesa asestó ayer a ETA un duro golpe tan sólo 48 horas después de que la banda terrorista se llevara más de 8.000 kilos de explosivos de un almacén de Bretaña. En una espectacular redada, que sigue abierta, los agentes han conseguido recuperar la totalidad del material robado y capturar en Pau a tres de los integrantes del comando que participó en la operación. Uno de ellos, Jon Bienzobas Arretxe, Karaka, asesinó de tres disparos al catedrático Francisco Tomás y Valiente, el 14 de febrero de 1996. Poco después de esta importante detención, el jefe del Gobierno, José María Aznar, advertía al lehendakari Juan José Ibarretxe de que en sus relaciones con EH debe exigir algo más que buenas palabras.

La policía francesa recuperó ayer las ocho toneladas de dinamita industrial que el pasado lunes robó un comando de ETA en la empresa Titanite, en Plévin (Bretaña). La operación comenzó con la localización, en la mañana de ayer, de una partida de 2.500 kilos de dinamita que había sido depositada en una casa cercana a Pau -a unos 800 kilómetros de Plévin- y la posterior detención de tres etarras, entre ellos Jon Bienzobas, Karaka, el presunto asesino del ex presidente del Tribunal Constitucional Francisco Tomás y Valiente.

Las detenciones permitieron localizar por la tarde el resto del botín a unos 70 kilómetros de donde se produjo el robo, y detener a dos bretones como sospechosos de haber colaborado en el asalto.

Tras el hallazgo de la primera partida, las casi seis toneladas de dinamita restantes fueron localizadas en la carretera cerca de la localidad bretona de Pontivy, situada a poco más de 60 kilómetros de Plévin donde está ubicada la empresa Titanite. Al igual que los hallados en Idron, los explosivos se encontraban embalados en las mismas cajas y, en este caso, ni siquiera habían sido movidos de la furgoneta que el comando utilizó para el robo y que pertenece a la empresa asaltada. La policía sospecha que los dos bretones detenidos, responsables de esta partida de dinamita, la abandonaron al tener conocimiento de la operación de Pau.

En Bretaña fue arrestado en su domicilio de la ciudad de Codan, Dennis Riou, de 45 años, como sospechoso de haber colaborado en el atraco con el comando que lo perpetró y de haberle facilitado la logística. También se detuvo a su inquilino, Richard Lafaucheux, en el apartamento que Riou tiene en L´Orient y donde cinco miembros del comando, entre ellos los dos detenidos ayer en Pau, habían pernoctado antes de perpetrar el asalto.

Detenidos en Pau

Jon Bienzobas Arretxe, Karaka, el etarra del comando Madrid al que varios testigos identificaron el 14 de febrero de 1996 como el pistolero que huía tras haber asesinado a bocajarro en su despacho a Tomás y Valiente, fue detenido en la madrugada de ayer en la ciudad francesa de Pau. Bienzobas junto con Francisco Segurola Mayoz, Patxi, y Argi Perurena,también arrestados, habían depositado en una casa rural situada en Idron, a las afueras de Pau, una partida de 2.500 kilos de dinamita del botín de ocho toneladas.

Los etarras habían sido ya localizados el miércoles por la policía francesa que los estuvo controlando mientras descargaban numerosas cajas de una furgoneta marca Yveco, también perteneciente a la empresa asaltada Titanite, en el interior de un hermoso chalé de color salmón, apartado del pueblo y rodeado de campos de maíz, que había sido alquilada hace menos de dos semanas por Argi Perurena, una de las detenidas ayer. Un policía de paisano se llegó a acercar a los etarras fingiendo que tenía interés en alquilar parte de la vivienda que estaba desocupada.

Los etarras cenaron en el interior del chalé convertido en polvorín que para entonces estaba estrechamente vigilado por la policía. A las cuatro de la madrugada los agentes observaron que Francisco Segurola, Patxi, y Argi Perurena abandonaban la casa dirigiéndose a Pau en un vehículo, mientras Jon Bienzobas lo hacía en moto. Los tres fueron detenidos cuando ya se encontraban circulando por las calles de Pau. Bienzobas y Segurola portaban documentación falsa y tenían una pistola. Su identificación fue posible posteriormente a través de los servicios españoles.

Mientras se detenía a los etarras, los gendarmes entraban en el chalé para proceder a su registro. Entonces se aproximó una furgoneta, modelo Kangoo, con dos personas en su interior que se dieron a la fuga al percatarse de la presencia policial. En su huída llegaron a Pau y, en las inmediaciones de un hipermercado, intentaron cambiar de vehículo amenazando con su pistola a un conductor que se resistió a entregarles las llaves de su coche. Los etarras consiguieron reducir a otro conductor y escapar de forma aparatosa por las calles de la ciudad francesa. La policía buscaba ayer para detener a los dos etarras en la ciudad de Tarbes y en el Departamento de los Pirineos Atlánticos.

En el interior del chalé de Idron, se hallaron 2.500 kilos de dinamita, perfectamente embalada en las cajas originales de fábrica. También se encontraron los 11.000 metros de cordón detonante, la totalidad de los que se habían robado y la mitad de los detonadores que se sustrajeron en el asalto.

Colaboracion bretona

En medios policiales se destacaba ayer la trascendencia que puede tener esta operación a la hora de demostrar la estrecha relación entre ETA y los grupos separatistas bretones a los que unen vínculos históricos. La importancia que ha tenido para la organización terrorista la red de acogida para los etarras que huían de España ha derivado en un apoyo logístico para realizar no sólo actos de sabotaje, sino auténticos asaltos y robos a mano armada, un salto cualitativo que ha registrado la policía francesa.

Mayor afirma que la banda terrorista no tiene clara su estrategia

PABLO ORDAZ, Madrid ETA sigue siendo una máquina bien engrasada, donde cada pieza -esté en la cárcel o en la clandestinidad- actúa disciplinadamente. También Jon Bienzobas, uno de los pistoleros más buscados por la policía española y ahora detenido en Francia tras el robo de ocho toneladas de dinamita. Así lo cree el ministro del Interior, Jaime Mayor, quien garantizó ayer en Madrid: "No nos consta ninguna escisión ni ninguna fractura en ETA, no se trabaja sobre ese escenario; hay una estrategia que va basculando en función de las circunstancias".

O lo que es lo mismo: Jon Bienzobas era disciplinado cuando en 1996 disparó su pistola contra el catedrático Francisco Tomás y Valiente, también cuando huyó y esperó todo este tiempo agazapado en su escondite. "ETA siempre, en su historia", explicó el ministro, "ha medido la fortaleza de la sociedad que tiene enfrente; cuando asesinaba mucho no necesitaba otro tipo de acción; cuando asesinó menos, necesitó un complemento que era la violencia callejera, el rebrote de la misma y la sustracción de un elemento tan mortífero como es la dinamita".

Mayor insistió en que "ETA aún no ha tomado la gran decisión" de tirar definitivamente las pistolas, ni tampoco tiene claro "el calendario y la estrategia" a seguir. El ministro del Interior no quiso entrar en detalles sobre la detención de los tres terroristas "porque la policía francesa debe tener todo el protagonismo". Sí detalló que recibió la buena noticia muy temprano, sobre las 7.15, y que fue el secretario de Estado de Seguridad, Ricardo Martí Fluxà, quien lo despertó para decírselo. Mayor informó inmediatamente al presidente del Gobierno, José María Aznar, y más tarde a algunos políticos de la oposición.

No fue el titular de Interior el único representante del Gobierno que se refirió ayer a la última acción de ETA. El portavoz del Ejecutivo y ministro de Industria, Josep Piqué, lanzó dos mensajes. Uno de tranquilidad -por la detención de los tres terroristas y la recuperación de parte de la dinamita robada- y otro de preocupación. "Existe el riesgo", dijo, "de que pueda regresar la violencia; el Ejecutivo tiene enormes dudas de que ETA esté de verdad en proceso de paz".

El País Digital, 01 de Octubre de 1999