Cira Romero Barboza
Valores democráticos: Los más importantes del sistema democrático, son la libertad sin condicionamientos limitada exclusivamente por la Constitución y las leyes; la participación ciudadana, en la formulación de políticas y en la toma de decisiones públicas; y la rendición de cuentas.
El CNE tiene que rendir cuenta a los ciudadanos. Ante las dudas generalizadas sobre la eficacia técnica del proceso de automatización electoral, siendo la gran pregunta si estamos frente a ¡Horrores o errores de Indra!, el CNE nos debe una explicación. Me considero corresponsable de la implantación del proceso de automatización electoral, por haber luchado incansablemente por muchísimos años, exigiendo transparencia en el proceso. El país expresa grandes dudas sobre los márgenes de errores técnicos del pasado proceso y si ello incide o no en los resultados. El próximo año relegitimaremos todos los poderes. Es inaceptable carecer de garantías sobre la transparencia del proceso electoral. ¿Cuál es el margen de error técnico aceptable? ¿Cuántas desviaciones estándar del promedio de votos nulos son estadísticamente aceptable? Cuando el sistema electoral es por nombre y apellido ¿cuál es el margen de error técnico aceptable? Bastaría una auditoría técnica internacional para despejar las dudas. El CNE tiene que rendirnos cuenta, abierta y públicamente. No se justificarían los miles de millones de bolívares gastados vs hospitales insuficientes, escuelas inexistentes y niños muertos por desnutrición, si lo gastado no garantiza la democracia y el respeto a la decisión del soberano.
La libertad de información. Invito a quienes promueven 'la información veraz' a una reflexión filosófica. La verdad no existe, lo único que existe son las interpretaciones que los seres humanos hacemos de la realidad. Cada quien interpreta la realidad según su esquema de valores, su marco conceptual, su nivel de información e instrucción y hasta su dominio semántico del idioma. Plantear constitucionalmente el precepto de la 'información veraz', es semejante a solicitar que el Estado garantice la felicidad. La ley debe establecer el derecho a 'réplica', cuando alguien considere que 'su verdad' ha sido tergiversada, ocasionando graves perjuicios a la sociedad. Al Poder Judicial compete sancionar el eventual incumplimiento de la norma; pero consagrar el derecho a algo que no existe, sería solicitar el derecho al amor, a la felicidad o a ser rico. Un vaso lleno de agua hasta la mitad ¿está medio lleno o está medio vacío? ¿Quien juzga cuál es la verdad?
¡No a la colegiación obligatoria! Considero un exabrupto, atentatorio a mi libertad, la propuesta de colegiación profesional obligatoria. Son las instituciones universitarias que me han otorgado los títulos académicos que poseo y sólo ellas están facultadas por ley, para autorizarme al ejercicio profesional, al certificar que estoy capacitada para ello. En la sociedad cada vez más democrática que estamos construyendo, es imperativo tener plena libertad para participar o no de cualquier organización. Lo contrario sería totalitario y violaría mi derecho a la libertad de asociación. He renunciado a importantes posiciones laborales y dado por concluidas asesorías profesionales, por desacordar con decisiones tomadas por sus respectivos y legítimos propietarios. Mantengo como norte la coherencia entre lo que digo y lo que hago. De ninguna manera participaría en un colegio profesional, si desacordara con sus políticas y/o decisiones. Mi conducta ciudadana demuestra este axioma. Al retirarme voluntariamente de un colegio profesional por discrepar, ¿no podría ejercer mi profesión? ¿Dejaría automáticamente de estar calificada para ello? ¿Tendría que cancelar cuotas gremiales para sostener juntas directivas y burocracias de cuya orientación discrepo? ¿Sin la solvencia de tal o cual colegio no podría ejercer? ¿Qué tiene más valor frente a la sociedad, la solvencia financiera de un colegio profesional, o el título universitario de una institución que el Estado venezolano facultó para que me formara y certifique si he satisfecho todos los requisitos de ley para ejercer mi profesión? Si escogiéramos la primera, las universidades no tendrían razón de ser. Si tuviera que inscribirme en un colegio profesional como prerrequisito para ejercer mi profesión, se estaría violando mi derecho a la libertad y esta sociedad no sería democrática.