MEXICO -- El ministerio de Salud de México admitió el martes que es muy alto el riesgo de epidemias entre los miles de damnificados por las lluvias e inundaciones que azotan el país mientras legisladores de oposición reiteraron sus críticas al gobierno en torno a las operaciones de ayuda.
El ministro de Salud Ramón de la Fuente advirtió sobre riesgos "muy altos" de brotes epidémicos de cólera, infecciones gastrointestinales, dengue, paludismo y afecciones de la piel y vías respiratorias entre los miles de habitantes de las zonas inundadas.
Paralelamente, las autoridades de comunidades que quedaron aisladas emitieron dramáticos pedidos de ayuda para que se les envíe agua y alimentos.
El gobierno del presidente Ernesto Zedillo reiteró que no necesita apoyo internacional en las operaciones de auxilio, pero destacó que una mejora en las condiciones climáticas facilitaría el desplazamiento por aire y tierra y la distribución de alimentos, ropa y medicamentos.
"No hemos pedido ayuda internacional porque tenemos los medios para enfrentar la situación", dijo Zedillo.
Sus declaraciones generaron un encendido debate en el Congreso, donde legisladores de oposición calificaron de "soberbia" la posición oficial ante los ofrecimientos de ayuda externos.
"Es muy lamentable la soberbia oficial que desdeñó el apoyo internacional", afirmó el diputado Demetrio Sodi, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Pero el gobierno de Zedillo replicó que "México no rechaza la ayuda internacional", aunque aclaró en un comunicado de la cancillería que "acepta apoyo internacional monetario" a ser canalizado a través de la Cruz Roja Mexicana.
"La ayuda en especie que se provee de manera desordenada puede convertirse en un obstáculo para las labores de auxilio y reconstrucción", indicó la cancillería.
Como desde que comenzaron las intensas lluvias hace dos semanas, los saldos de víctimas y daños diferían según su origen.
El gobierno divulgó el martes un nuevo balance oficial de 329 muertos y casi 296.000 damnificados, en tanto que datos de funcionarios e informes de prensa mantuvieron una cifra de 425 muertos.
La organización católica de ayuda humanitaria Caritas insistió en 500 muertos, 300 desaparecidos y al menos medio millón de damnificados.
La situación en decenas de municipios de Puebla y Veracruz, los más castigados de los seis estados afectados por el desastre, era "desesperante", indicaron informes recibidos el martes.
"Ya ni con dinero se pueden conseguir alimentos en este municipio", informó el periodista Julio Martínez, colaborador de la agencia Reuters, desde Yaonahuac, una localidad del norte de Puebla incomunicada por deslaves y derrumbes de cerros que bloquearon la única carretera que la une con el resto del estado.
Autoridades y pobladores dijeron que la mayoría de los 5.000 habitantes de Yaonahuac y otras comunidades de la región "lo perdieron todo", incluyendo viviendas y tierras de cultivo.
Fuente: CNN en español