Lluvias dejan más de 400 muertos en el centro y sur del país
Angustia, desesperación y 9 de los 31 estados de la nación en emergencia es el resultado de dos semanas de aguaceros ininterrumpidos. 'Es la peor tragedia de los últimos diez años': Zedillo. Duras críticas a reacción del Gobierno.
"Un alud se llevó a toda mi
familia de un solo golpe". Eso fue lo único que atinó
a decir ayer Darío Padilla, un antiguo funcionario postal
de 55 años, al recordar cómo momentos antes vio que la
ladera de una colina se desplomó, sepultando las dos casas
de sus familiares y las de unos 25 vecinos.
Y aunque, según las cifras oficiales, por lo menos 327 personas han muerto y más de 450.000 han quedado damnificadas a causa de los derrumbes e inundaciones provocados por las fuertes lluvias que han sacudido a México durante las últimas dos semanas, nadie ha perdido más seres queridos que Padilla, un habitante de Teziutlán, en el estado de Puebla.
Entre las víctimas de lo que el presidente Ernesto Zedillo ha calificado como "la peor tragedia de la década" figuran su esposa, Lucía Ceballos, cinco hijastros, varios nietos y familiares políticos. Además, otro de sus hijastros, Marcos, continúa desaparecido.
La situación es tan grave en Teziutlán, que el alcalde, José Sánchez Tinoco, informó que hasta ahora 100 personas han muerto, mientras otras 200 continúan desaparecidas.
Aunque los estados en el litoral del Golfo de México se mantienen en alerta para evitar más pérdidas humanas y materiales ante la presencia de un nuevo fenómeno meteorológico que podría provocar nuevas lluvias, las autoridades informaron anoche que con total seguridad el número de víctimas seguirá aumentando a medida que transcurra el tiempo.
"La verdadera magnitud del desastre se conocerá en los próximos días cuando tengamos acceso vía aérea a las comunidades que nos dicen están aisladas", aseguró el presidente mexicano, Ernesto Zedillo, después de visitar el sábado la ciudad de Plaza Rica, en el estado de Veracruz, en donde, hasta el momento, se contabilizan 76 muertos.
Las otras regiones que se han visto afectadas por la tragedia son Tabasco, Oaxaca, Hidalgo, Chiapas, Jalisco y Michoacán.
Aunque el principal reto del Gobierno, principalmente por factores de tiempo, es el de intentar socorrer al mayor número de víctimas, los especialistas advirtieron que también es necesario implementar mecanismos que permitan controlar los brotes epidémicos que se podrían desarrollar en una extensa zona por las condiciones insalubres, principalmente en las regiones que se encuentran inundadas y cubiertas por aguas negras y lodos fangosos.
La desesperación por la crítica situación llevó a centenares de residentes de Villahermosa, capital de Tabasco, a enfrentarse con la Policía, generando disturbios que terminaron en 100 detenidos y agresiones físicas.
"En lugar de ayudarnos, nos golpearon con bastones. ¿Por qué?'', preguntó Carmen Arellano, de 37 años, una de las tantas personas que acusan a la administración Zedillo de ayudar tarde y de adoptar decisiones erróneas.
Por su parte, la Iglesia Católica hizo un llamado urgente para que la población preste toda la ayuda que sea posible al medio millón de damnificados que ha dejado la temporada de lluvias.
"Nadie tiene derecho a lo superfluo mientras alguien carece de los estrictamente necesario", afirmó Manuel Zubillaga, director de Cáritas de México, organización de la Iglesia Católica.
El Tiempo (Colombia), 11 de octubre de 1999