Celebrando la caída de Wall Street
Simón Saba
Hay veces que uno, lamentablemente celebra por las cosas malas que les suceden a los otros. La caída del promedio Dow Jones de 30 acciones industriales por debajo de los 10.000 puntos el pasado viernes 15 de Octubre (siempre Octubre) fue motivo para ello, porque fue la caída bursátil más pronosticada de las últimas décadas, y modestamente uno también estuvo entre miles de analistas que lo predijeron y lo desearon.
De verdad que era una locura lo que se vivía en Wall Street. Un crecimiento del índice bursátil puede lucirle bonito a todos, pero como diría el ex-presidente Luis Herrera Campíns, "es bueno el cilantro pero no tanto". El ritmo acelerado con el que subían los índices bursátiles no guardaban relación alguna con la realidad económica en la que se basaban. Es sabido que en los Estados Unidos semanalmente anuncian varios resultados económicos, y pueden revisarlos ustedes todos los lunes en la edición en español de The Wall Street Journal que publica en Venezuela El Nacional. Por ejemplo, si el martes anunciaban que el desempleo bajó un 0,1%, entonces el Dow Jones aumentaba un 2,2%; el jueves decían que la inflación fue igual o menor a lo previsto, y entonces volvía a aumentar un 1,5%; el viernes se publicaba que el PNB subió más de lo esperado, y el Dow volvía a crecer más del 1%; y cuando el martes siguiente la Fed decidía no aumentar las tasas de interés, otra euforia hacía subir el índice un 3%, y si el día siguiente alguna empresa de las "blue chips" anunciaba ganancias extraordinarias, no sólo esa compañía sino la bolsa entera subía.
La lógica nos dice que todos estos positivos resultados están concatenados, y que uno y otro son parte de una misma realidad, pero la especulación ha llegado a niveles tales que magnifica y multiplica cualquier tendencia real en la economía, por lo que muy bien podemos decir que, en cierto modo, han perdido contacto con la realidad. Es por ello que la semana pasada se dijo que si la Bolsa de Nueva York caía hasta en un 25% la economía norteamericana no sufriría mayormente. > Discrepancias > Sin embargo, nosotros tenemos una pequeña discrepancia, y es que muchos contabilizan sus activos en base a las cotizaciones bursátiles produciéndose una sensación de riqueza que sólo se materializaría si se vendieran las acciones o valores que se tengan.
Por otra parte, las bajas tasas de interés hacen que personas y empresas se endeuden más de la cuenta, por lo que, en contraste con el Tesoro norteamericano, que está experimentando superávits fiscales (aunque aún su deuda sigue siendo muy alta), el sector privado de la economía está muy endeudado y cualquier crisis de deuda que se presente no será como en los países latinoamericanos, donde sufrieron los gobiernos, sino como en Asia oriental (Corea de Sur, Indonesia, etc.) donde el peso fue fuerte para el sector privado.
Por lo tanto, no vemos con malos ojos que Alan Greenspan planifique una corta recesión para la economía de su país, porque aunque sea muy fuerte, si la espera es más larga la carga será mayor.
Economista.
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