Revisarán Estudiosos Católico-Judíos el Papel que Jugó la Iglesia Católica Durante el Holocausto
CIUDAD DEL VATICANO, 19 de octubre (AFP, EFE y Reuters).- El Papa Juan Pablo II declaró hoy que nuevos azotes podrían amenazar al género humano en el futuro, no obstante que haya terminado el reciente periodo de conflictos en el ámbito internacional. En conversación con el Presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi, el Pontífice romano pidió a Italia que "garantice su contribución de solidaridad para extinguir todo foco bélico; sobre todo, en los Balcanes, el Mediterráneo y el Tercer Mundo".
También se refirió a los diversos problemas que existen en Europa, incluido el desempleo entre los jóvenes. "Permanecer indiferentes ante esa cuestión y dejar que las jóvenes generaciones permanezcan en un ocio corruptor sería una grave falta", sustentó.
Juan Pablo II expresó asimismo, el deseo de que Italia continúe trabajando eficazmente en aras de permitir que los peregrinos que llegarán a Roma en ocasión de celebrarse el Jubileo del año 2000 sean recibidos correctamente.
Mientras que el jefe del Estado italiano exaltó los esfuerzos de su país en defensa de los derechos humanos y recordó el importante papel que desempeñó Italia en la abolición de la pena de muerte y la reducción de la deuda de los países menos favorecidos.
Ciampi también denunció "la insuficiencia de las políticas destinadas a impedir la proliferación nuclear y la difusión de los armamentos".
Asimismo, un grupo de estudiosos católico-judíos revisará el material publicado de los archivos de la Segunda Guerra Mundial acerca del Vaticano, en un intento por iluminar el papel desempeñado por la Iglesia durante el Holocausto.
Un comunicado del estado vaticano dijo hoy que la Santa Sede y una comisión internacional de dirigentes judíos acordó nombrar un equipo conjunto "para revisar los volúmenes publicados" del material archivado por la Iglesia.
La comisión, que consta de seis miembros, revisará un estudio contenido en 11 volúmenes elaborado por los historiadores jesuitas entre 1965 y 1981, el cual describe el papel de la Iglesia católica durante la Segunda Guerra Mundial.
Fuentes judías y del Vaticano informaron que los archivos de la Santa Sede para el periodo no se abrirán directamente al grupo, como lo habían solicitado algunos dirigentes judíos, sino que los investigadores recibirán eventualmente un acceso indirecto y parcial.
La cuestión más espinosa que ha enconado las relaciones católico-judías durante las últimas décadas es elapel que jugó el Papa Pío XII durante la contienda.
El Vaticano ha defendido enérgicamente a Pío XII, al aseverar que éste trabajaba tras bastidores para salvar a los judíos del Holocausto de Hitler, y no habló duramente en público por temor a empeorar la situación, tanto para los católicos, como para los judíos en Europa.
Algunos grupos judaicos han acusado a Pío XII de ignorar intencionalmente el Holocausto y han pedido al Vaticano que abra sus archivos a estudiosos calificados, no relacionados con la Iglesia.
Excélsior (México), 20 de octubre de 1999