Algunos resultados de la apertura
Eduardo Ortiz Ramírez
En los casi tres lustros de transformación y, búsqueda de mejor inserción internacional que llevan los países de América Latina, son variadas las impresiones y apreciaciones que ha producido el proceso de apertura económica. Esto puede relacionarse con el concepto en sí mismo, pero, también, con los efectos esperados.
En cuanto al concepto, son varias las maneras de percibir lo que es apertura económica. La más aceptada, es la de la representación del comercio total (exportaciones - importaciones) en el producto total. Otra manera, más parcializada, corresponde al peso del comercio de manufacturas en el comercio total. Puede tratarse, también, y más sofisticadamente, de un indicador que refleje qué nivel de competencia internacional pueden afrontar las empresas locales en el mercado interno (esto puede asociarse con el criterio de contestabilidad de los mercados). o por último, de la expresión de lo que representan las exportaciones en las ventas totales.
De alguna manera, las ideas de libre comercio que algunos han buscado aplicar estrictamente en América Latina, han repetido, incesantemente, la posibilidad de que la exposición de los productores locales a la competencia internacional sirva de estímulo e impulso para el mayor desarrollo de la productividad, a partir de elementos como la incorporación de la innovación tecnológica. El crecimiento económico, la más amplia distribución de bienes y el correspondiente aumento del bienestar son, en el proceso de apertura, elementos indisolublemente asociados, según esta perspectiva.
Apartando lo que concierne a los precios relativos o a elementos de tipo cambiario, es, entonces, fundamental, lo que concierne a la productividad. Las expresiones iniciales, tendieron a afirmar que, efectivamente, la apertura llevaba automáticamente al crecimiento de aquella. Los estudios o registros llevados a cabo por analistas o instituciones como UNCTAD permitían afirmar, por su parte que también los casos de algunos países que habían ejecutado políticas proteccionistas, podían asociarse a un aumento de la productividad.
Ya existe en algunos países de América Latina, cierto tipo de registros y estudios que permiten superar cierta perspectiva de entendimiento fácil sobre lo exitoso de la reforma comercial en la región. Nos referimos a aquella que ha percibido, en el propio cumplimiento de la programación de la reforma comercial, la razón de su éxito. Esto es, la reforma comercial, según este perfil, es ya de por sí exitosa, porque se cumplieron las ejecuciones en rebaja de aranceles, por ejemplo.
México, es una de las naciones de América Latina, donde existen más evaluaciones sobre los resultados observados hasta la actualidad en el tema que se refiere. El trabajo sintético, pero muy valioso, publicado recientemente en la Revista Comercio Exterior por parte de Castañeda, Cotler, Gutiérrez y, Kessel resume varios estudios y, conclusiones que son de interés.
Se expresan allí tres conclusiones fundamentales. La primera atañe a la relación positiva y significativa entre la apertura y la productividad total de los factores, La productividad total pasó de una tasa anual de un crecimiento de 1, 1% entre 1981 y 1985 a una de 4% entre 1986 y 1989. De cualquier manera, pueden observarse las restricciones de la información, dado lo corto de los periodos comparados y la década posterior transcurrida, sobre la cual no se presenta información.
En segundo lugar, se consigue una asociación positiva entre el aumento de la inversión extranjera y la productividad total. O, expresado en otras palabras, el aumento de la inversión extranjera habría incidido en la tasa de crecimiento del producto. En nuestra opinión, es de interés considerar estos resultados por dos razones. Por una parte, porque el discurso del libre comercio ya referido obvia en algunos casos que, en el modelo de sustitución de importaciones, no fueron solo ineficientes los empresarios nacionales sino también los extranjeros. Por otra parte, es conocido que durante varios lustros muchos analistas mexicanos ubicaron una alta participación extranjera en determinadas industrias, con efectos realmente significativos sobre el total de la economía.
En tercer lugar, se concluye sobre las mejores posibilidades que tienen, en la apertura, las empresas grandes, para acometer gastos en innovación. En otras palabras, salvo para el petróleo, se establece una correlación positiva entre poder de mercado y productividad. Para esto, se estima que es influyente la ineficiencia en el sector Judicial y financiero. Aplicando criterios de eficiencia y razonando inversamente puede señalarse, entonces, que la competencia estimula el crecimiento económico.
Hay otros países donde existen otros resultados. Pero los presentados, son de valor para el mejor entendimiento de procesos que vive Venezuela y, que algunos persisten en interpretar con ideas de moda y conversaciones de pasillo.