Los territorios palestinos quedan unidos por un pasillo de 44 kilómetros a través de Israel

Inaugurada la carretera entre Cisjordania y Gaza

FERRAN SALES, Jerusalén Con cinco años de retraso y tras tres semanas de exhaustivas negociaciones quedó inaugurado ayer el primer corredor libre entre Cisjordania y Gaza que atraviesa territorio israelí. La apertura de este paso, estrictamente vigilado y de 44 kilómetros de longitud, supone la unificación de los deslavazados territorios autónomos y la reunificación de tres millones de palestinos. El corredor fue inaugurado ayer por la mañana con una sencilla ceremonia a la que asistió como máxima autoridad el ministro palestino de Asuntos Civiles, Jamil Tarifi.

Los ocupantes de un vehículo palestino muestran sus documentos para atravesar Israel, ayer, en el puesto fronterizo de Erez, en Gaza (Ap). Israel estaba representado por un funcionario de segundo nivel, el director general del Ministerio de Seguridad Interior, Arieh Shifman. Las escuetas palabras del ministro de Yasir Arafat, pronunciadas en el puesto fronterizo de Erez (Gaza) -"estamos muy contentos, porque significa que habrá libertad de movimiento entre Cisjordania y Gaza"- fueron como una bandera de salida.

Tras ella empezaron a circular los primeros palestinos, totalizando no más de 300 viajeros, la mayoría de los cuales hicieron el recorrido en sus coches, mientras que el resto efectuó el trayecto en un autobús público. Los estrictos controles policiales de las autoridades israelíes y palestinas en la salida del puesto fronterizo de Erez convirtieron el desplazamiento de los primeros expedicionarios de ayer en un verdadero vía crucis, ya que tardaron cerca de dos horas en llegar a la otra punta del corredor, en la ciudad autónoma de Tarqumiyah.

El primero en efectuar el desplazamiento fue Mussa Abu Shadi, de 40 años de edad, alcalde de la localidad de Beni Souheil, en el sur de la banda de Gaza, quien confesó haber llegado dos horas y media antes al puesto fronterizo de Erez para enfrentarse a toda la burocracia y recibir la tarjeta magnética que le permitirá durante un año el uso de la carretera. Otros 2.000 ciudadanos palestinos, en su mayoría vecinos de Gaza, disfrutarán como lo ha hecho ya Mussa Abu en los próximos días de este salvoconducto, aunque ello supone sólo un 10% de los palestinos que han solicitado el permiso.

El corredor entre Cisjordania y Gaza permanecerá abierto la mayor parte del año, con excepción de tres fiestas judías, aunque sólo durante 10 horas al día, de siete de la mañana a cinco de la tarde, para dejar la vía expedita para que por la tarde pueda usar la carretera la población vecina israelí.

Por otro lado, un palestino murió ayer de un disparo por un soldado israelí que estaba custodiando la tumba de Raquel, en Belén, venerada por judíos y musulmanes. El militar aseguró haber disparado sobre el palestino en defensa propia para repeler una agresión con navaja, pero testigos presenciales aseguraron que se trató de una provocación planificada por el soldado y un compañero.

El País Digital (España), 26 de octubre de 1999