Destaca la fuerte influencia islámica en el Gobierno, que cuenta con una amplia representación de la diversidad étnica del país
El presidente se fija como grandes retos combatir la grave crisis económica y proteger la integridad territorial
YAKARTA. (Ap, Reuters y Afp.) - El nuevo presidente de Indonesia, Abderraman Wahid, designó ayer un gobierno integrado en su mayoría por caras nuevas -ajenas al corrupto régimen de los ex mandatarios Suharto y Habibie- y que reduce el peso del poderoso Ejército, al tiempo que refuerza la influencia política islámica.
El musulmán Wahid y la ex opositora Megawati Sukarnoputri han abierto el Gobierno al multipartidismo y han reducido la presencia de los militares
Un gobierno de “unidad nacional”, como lo calificó Wahid, cuyo principal reto será afrontar la más grave crisis económica de los últimos tres decenios. Así lo recordó el jefe del Estado al dirigirse a la nación, en un mensaje que también fijó el segundo objetivo de su mandato: “Mantener nuestra integridad territorial”, en un archipiélago formado por más 17.000 islas y con una extensión equivalente a cuatro veces la península Ibérica.
Las demandas de una renovación total del nuevo equipo presidido por Wahid con el apoyo de la vicepresidenta, Megawati Sukarnoputri, ha hecho que sólo cuatro de los 35 ministros estén ligados al anterior régimen autocrático y corrupto. Uno de ellos, Juwomo Sudarsono, hizo ayer historia al ser nombrado el primer civil en asumir la cartera de Defensa desde que Indonesia proclamó su independencia en 1945. Sudarsono sustituye al general Wiranto, hasta ahora considerado el hombre fuerte del país, quien también abandona la jefatura de las fuerzas armadas, aunque no desaparece de las escena política: el presidente le ha encomendado la coordinación de los ministerios de Asuntos Políticos y Seguridad.
La mayoría de los partidos y fracciones que apoyaron la elección de Wahid en el Parlamento estarán representados en el nuevo Ejecutivo.El jefe del Estado admitió que el Gobierno responde a “algunos compromisos”, pero también se mostró confiado en que el pueblo indonesio -210 millones de personas- valorará sus nombramientos como “muy satisfactorios”. Wahid, que está prácticamente ciego, pidió a Sukarnoputri que leyera la lista del nuevo Gabinete. Un gesto que recuerda la importancia del cargo de la ex líder opositora, quien, en caso de retirada del presidente, cuya salud es muy delicada, debería sustituirle en la jefatura del Estado.
Otro de los gestos más saludados del nuevo equipo ha sido la abolición del Ministerio de Información, un órgano de control y represión de los medios de comunicación. Junto a una amplia representación de la diversidad étnica del archipiélago, destaca la importante influencia islámica en el gobierno del país con la mayor población musulmana del planeta: los grupos islamistas controlan un tercio de las carteras y el propio Wahid lidera la principal organización islámica indonesia.
Entre las nuevas caras destacan el islamista Alwi Shihab, nuevo jefe de la diplomacia indonesia, y Kwik Kian Gie, que coordinará los ministerios de Economía y Finanzas y cuyo origen chino refuerza su posición para intentar recuperar las millonarias inversiones que Pekín canceló tras los disturbios que el pasado año se cebaron en la próspera población china de Indonesia.