El poeta, de 96 años, falleció de forma plácida esta madrugada en su casa de El Puerto de Santa María
Rafael Alberti, en 1989, en Cádiz (Tejederas). Murió sobre las 0.30 de esta madrugada, plácidamente, sin darse cuenta, en su casa de El Puerto de Santa María. Allí había nacido hace 96 años. Era el último mito vivo de la Generación del 27, una de las cumbres de la poesía española de todos los tiempos. Rafael Alberti fue un poeta cabal, un pintor sensible, un dramaturgo comprometido, un político pacífico. Cantó a la libertad, al mar, a la paz y a los pueblos. Premio Cervantes y Mariano de Cavia de periodismo, renunció al Príncipe de Asturias por sus convicciones republicanas. España pierde a uno de sus más grandes literatos. Mañana será incinerado; sus cenizas, según su propio deseo, serán esparcidas en el agua de la Bahía de Cádiz.
FRANCISCO JOSÉ ROMÁN, El Puerto de Santa María Poeta, pintor, dramaturgo, senador, gran luchador de los ideales de la izquierda, mito universal de la poesía, gaditano de pro y último mito de la Generación del 27, Rafael Alberti falleció esta madrugada a los 96 años de edad.
Fue en su vivienda de la urbanización Las Viñas, en el Puerto de Santa María (Cádiz), su localidad natal. El alcalde del Puerto de Santa María, Hernán Díaz Cortés, relató avanzada la madrugada que el poeta falleció alrededor de las 00.30 horas. La causa de la muerte fue una parada cardiorrespiratoria. "Por la mañana se había levantado y paseado por la habitación. Pero después de acostarse sufrió un empeoramiento, sobre las 11.30 de la noche. Posteriormente, dejó de respirar. Ha sido una muerte rápida y plácida, que no ha sentido. Ha muerto por su propia edad, sin darse cuenta", indicó el alcalde.
Díaz Cortés dijo que la esposa del poeta, María Asunción Mateo, se encontraba "compungida" y que no necesitó sedantes, pese a que había pasado varias horas "con mucha tensión". "Está junto a Rafael con unas amigas de Madrid y de El Puerto", declaró el edil portuense, que aseguró haber dado un abrazo a la viuda "en nombre de España".
Estaba previsto que los restos de Alberti fueran trasladados a Chiclana, al cementerio mancomunado de la Bahía de Cádiz. Pasará al crematorio a las dos de la tarde de hoy. Por expreso deseo de su familia, las cenizas del poeta serán esparcidas en la Bahía de Cádiz.
El Ayuntamiento de El Puerto de Santa María celebra esta mañana un pleno en el que se decretarán tres días de luto en la localidad gaditana, moción que apoyaron todos los grupos políticos del municipio en 1997. Posteriormente, se instalará un busto de Alberti, que tenía el reconocimiento de ser alcalde perpetuo de su pueblo natal, en el salón de plenos del consistorio para que los portuenses puedan tributarle "el último adiós".
Alberti iba a cumplir 97 años el próximo 16 de diciembre. 97 años casi de vida plena, truncada por la guerra. Su infancia, feliz, rural y marítima, transcurrió en su pueblo. Alberti fue alumno de los jesuitas. Pedro Salinas dijo que en aquella escuela de la orilla del mar lo aprendió todo Rafael, "todo lo que nosotros no sabíamos, todo lo que él sabe mejor que nadie". En 1917 se trasladó a Madrid con su familia, donde encontró la vocación por la pintura, según escribió: "Mil novecientos diecisiete. / Mi adolescencia: la locura/ por una caja de pintura,/ un lienzo en blanco, un caballete". Y la sorpresa: "¡El Museo del Prado! ¡Dios mío! Yo tenía/ pinares en los ojos y alta mar todavía,/ con un dolor de playas de amor en un costado, cuando entré al cielo abierto del Museo del Prado".
En 1924 se retira a Guadarrama por motivos de salud. En cartas a Gregorio Prieto le cuenta que el cielo "baja a pastar al prado, tragándose los pinos y los montes". Allí comienza a escribir poesía. Sufre fuertes dudas entre sus personalidades de literato y pintor. En pintura, a la profunda severidad castellana, prefiere "la bella estética italiana".
En 1925 obtiene el Premio Nacional de Literatura por Marinero en tierra, lo cual no despeja todas las dudas. El jurado lo forman Menéndez Pidal, Antonio Machado, Arniches, Gabriel Miró y Moreno Villa. Un año después recibe una carta de Juan Ramón Jiménez, poco dado al elogio, en la que le expresa su emoción por ese primer poemario. Son poemas populares, en la línea del Lorca del Romancero, en los que el mar y la luz, entrelazados, aluden a la libertad. Ese mismo años conoce a Antonio Machado y a Juan Ramón Jiménez. Y viaja por Castilla.
1927 fue la fecha clave para toda una generación. Se celebra en Sevilla el homenaje a Góngora, organizado por Alberti y Diego. En el viaje están Bergamín, Lorca, Guillén, Dámaso Alonso, Mauricio Bacarisse y Juan Chabás. Alberti publica Cal y canto, en la que rivaliza en destreza con Diego.
En 1929 edita Sobre los ángeles. En medio de una crisis espiritual, el libro supone una novedad: se opone a lo vigente hasta entonces e inicia una investigación sobre las oscuridades del yo, a la que también acudirán el Lorca de Poeta en Nueva York, el Cernuda de Un río, un amor y Los placeres prohibidos, el Aleixandre de Pasión de la tierra y el Prados de Cuerpo perseguido. Neruda ha escrito Residencia en la tierra -"el olor de las peluquerías me hace llorar a gritos"-, manuscrito que al parecer Alberti leyó. Según Luis Felipe Vivanco, que entonces le conoció, Alberti vivió por entonces un desengaño amoroso, que se unió a su impulso por crear algo nuevo, a su falta de salud, a su pobreza y a su pérdida definitiva de la fe, que le crean una crisis existencial.
De esta línea descubierta de surrealismo nunca fue consciente. "Yo nunca le he prestado gran atención a teorías o manifiestos poéticos", le escribió en una carta a Vittorio Bodini, en 1959.
De 1930 es su Elegía cívica, primer intento de poesía social. Ese año conoce a María Teresa León, que será su mujer. En 1931 estrena El hombre deshabitado y Fermín Galán. Traba amistad con Unamuno, viaja a París y en 1932, a la Unión Soviética. Conoce en Moscú a Pasternak, Cholojov, Aragon y Elsa Triolet. Visita diversos países. En Amsterdam asiste al Congreso mundial contra la guerra.
En 1934 comienza su compromiso político más hondo. Funda la revista Octubre, que alberga a escritores y artistas revolucionarios. Asiste al congreso de escritores soviéticos en Moscú. Conoce a Gorki, Eisenstein, Prokofieff y Malraux. La rebelión minera en Asturias le impide regresar a España, pero viaja a América como conferenciante político. Pasa por Nueva York, La Habana y México.
En 1936, la Guerra Civil le sorprende en Ibiza. Se refugia en unas cuevas para huir de la Guardia Civil. Desde entonces, según contó en un homenaje a su regreso, la palabra isla evocó para él "un trozo de tierra rodeado de agua y de guardias civiles".
Tras la guerra, Alberti, con Lorca, Hernández, Sender, Cernuda, Juan Ramón y tantos más, fue objeto de una campaña de descrédito. Agustín de Foxá escribía en Abc en mayo de 1939: "Sender, Herrera, Benavides..., en prosa; Alberti, Cernuda, Miguel Hernández, Altolaguirre, en el verso, son los tristes homeros de una ilíada de derrotas. Los versos de Alberti, de Cernuda, de Miguel Hernández, son poemas de laboratorio, sin fuerza ni hermosura, equívocos, cobardes, llorones".
El exilio
Al regresar del exilio, en 1977, Alberti había perdonado: "Me fui con el puño cerrado y vuelvo con la mano abierta como símbolo de paz y fraternidad entre todos los españoles".
Pero el exilio fue duro. En París trabaja como locutor de radio. Estalla la Segunda Guerra Mundial y se marcha a Buenos Aires, donde nace su hija Aitana. Empieza a publicar La arboleda perdida, da conferencias y recitales, escribe teatro, conciertos, poesía, y comienza otra vez a pintar.
Entre 1951 y 1954 publica Retornos de lo vivo lejano, Oda marítima y Baladas y canciones del Paraná. Viaja a Polonia, a la URSS y a otros países del Este, escribe Noche de guerra en el Museo del Prado y viaja a China. En 1959 salen en Buenos Aires la primera y la segunda parte de La arboleda perdida. El 28 de mayo de 1963, después de casi 24 años de exilio en Argentina, llega a Roma. Tenía 61 años.
Allí traba amistad con Ungaretti, Passolini, Vittorio Gassman. Abierto a todas horas es el primer libro suyo editado en España después de la guerra. En 1977 regresa a España, de donde ya no se movería más.
Bibliografía
• Poesía, escena y prosa Poesías anteriores a Marinero en tierra (1969) Marinero en tierra (1925) La amante (1926) El alba del alhelí (1927) Domecq 1730-1928 (1928) Cal y canto (1929) Sobre los ángeles (1929) Sermones y moradas (1935) Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos (1935) Con los zapatos puestos tengo que morir (Elegía cívica) (1935) Consignas (1933) Un fantasma recorre Europa (1933) Verte y no verte (1935). Trece bandas y cuarenta y ocho estrellas (1936) Nuestra diaria palabra (1936) De un momento a otro (1937) El burro explosivo (1938) Vida bilingüe de un refugiado español en Francia (1942) Entre el clavel y la espada (1941) Pleamar (1944) A la pintura, poema del color y la línea (1948). Signos del día (1961) Coplas de Juan Panadero (1949) Buenos Aires en tinta china (1951) Poemas de Punta del Este (1961) Retorno de lo vivo lejano (1952) Ora marítima. Baladas y canciones del Paraná (1953) Sonríe China (1958) La primavera de los pueblos (1961) Poemas escénicos. Primera serie (1962) Abierto a todas horas (1964) Roma, peligro para caminantes (1968) Los ocho nombres de Picasso y n digo más de lo que no digo (1970) Canciones del Alto Valle del Aniene y otros versos y prosas (1972) Maravillas con variaciones acrósticas en el jardín de Miró (1975) Los destacagados (1977) Fustigada luz (1980) Versos sueltos de cada día (1982) Golfo de sombras (1986) Los hijos del drago y otros poemas (1986) Accidente. Poemas del hospital (1987) Cuatro canciones (1987). Amor en vilo Canciones para Altair (1989)
•Obra teatral.
El hombre deshabitado (1931) Fermín Galán (1931) Bazar de la providencia (1934) La farsa de los Reyes Magos, dos farsas revolucionarias (1934) Los salvadores de España (1936) Radio Sevilla (1938) Cantata de los héroes y la fraternidad de los pueblos (1938) De un momento a otro (1942) El adefesio (1944) El trébol florido (1946) La Gallarda (1944-1945) La lozana andaluza (adaptación de Francisco Delicado, 1962) Teatro de agitación política 1933-1939 (1976) Noche de guerra en el Museo del Prado (1956) Santa Casilda (1990)
• Obra en prosa.
Imagen primera de... (1945) Prosas encontradas 1924-1942 (1970) La arboleda perdida (1959, 1987, 1996)
Las fechas al final de los títulos de la poesía se corresponden con las de la primera edición. La última edición de las poesías completas de Alberti se publicó en 1988 por la editorial Aguilar de Madrid. En el teatro, las fechas corresponden indistintamente a la primera edición o a la primera representación escénica.
El País Digital (España), 28 de octubre de 1999