¿Cuál es el apuro?
Luego de haber comentado en estas mismas páginas el
carácter altamente deliberante de la Asamblea Nacional
Constituyente, que para sorpresa de muchos, habían
demostrado sus integrantes no ser tan sumisos como se
creía, nos sorprende ahora la decisión de la directiva y
la Comisión Coordinadora de ese cuerpo de cortar el debate
y aprobar la Constitución en 15 días.
Creemos que un instrumento como el que está en
discusión amerita de una amplia discusión y un no menor
consenso. Sólo eso garantizará su permanencia en el
tiempo.
Y no sólo los Constituyentes de la oposición han
manifestado su reacción en contrario a esta decisión no
menos "cogollérica" que las del otrora
puntofijismo. También buena parte de los miembros del Polo
Patriótico ha expresado su disgusto, sólo que cual si de
Congreso moribundo se tratare, han acatado la "línea
partidista". Esto a nuestra manera de ver es un
retroceso.
Es bueno recordar que las bases comiciales aprobadas en
el 25 de abril en referéndum, establecen un plazo de seis
meses para que la Asamblea Nacional Constituyente realice su
labor. De ese tiempo sólo han transcurrido tres meses, por
lo que resulta inexplicable el argumento de que es necesario
ganarle la carrera al reloj.
Aprobar con apuros el texto fundamental de lo que se
supone será la V República, la nación del tercer milenio,
y pare usted de contar los epítetos que se le han puesto,
sólo traerá como consecuencia errores y contradicciones.
Armar el mapa del país requiere ojo de relojero para que
cada pieza encaje perfectamente en su lugar. De no hacerlo
así, se estaría dando la razón a quienes han dado en
llamarlo "una colcha de retazos".
Resultan aún más inaceptables las declaraciones del
presidente de la ANC, Luis Miquilena: "El que vota por
la Constitución, vota por lo bueno y por lo malo que ella
tenga; o vota en contra o a favor" (El Nacional
01-11-99). Tal situación sólo provocaría una cadena de
enmiendas o reformas en el futuro que es preferible evitar
desde ahora con sólo dedicar a cada artículo el tiempo que
necesita para redactarlo con el máximo de consenso y el
mínimo de imprecisiones, porque, si como dijimos, las bases
comiciales establecen un tiempo de seis meses del que apenas
se ha consumido la mitad, entonces ¿Cuál es el apuro?
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