Constituyente a pujos "ridiculitos"

Felipe Torres del Olmo

- ¡Dale chola Miquelena!. ¡Púyalo!. ¡Matéa esa vaina!. ¡Pero si la dejé lista y lo único que tenían que hacer era levantar la mano!. Me fui donde los chinitos... allá en el fondillo del mundo, para que no siguieran diciendo que los presionaba, y para que cuando llegara me sorprendieran con la Bolivariana envuelta en papel de regalo... llego, y me consigo sin Constitución, pero con los periodistas y los curas morados de la arrechera haciendo campaña por el NO, y tengo que salir dándoles la razón como los locos para remendarle a ustedes el capote.

- ¿Y qué hacemos entonces con la información veraz y el aborto?

- Después, eso lo discutimos después.

- ¿Y que hacemos con los indiecitos que están durmiendo en el Congreso y con las prestaciones sociales, y con el Distrito Capital, y con la soberanía territorial, y con los militares, y con ....

- ¡Después te dije chico! Todo eso lo discutimos después. Pero ahora resuelve, púyalo y aprueben la bolivariana, aunque sólo sea el Preámbulo. Después discutimos lo demás. Mira que si pasamos diciembre sin referéndum vamos a tener que inventarnos uno de esos cuentos chinos que aprendí en este viaje si queremos ganar las gobernaciones y las alcaldías.

...Así son las cosas (diría Oscar Yánez). De bolivariana, robinsoniana, revolucionaria y patriótica, esta nueva moribunda terminará llamándose la Constitución "pujito". No piense, no discuta, no disienta, no analice, no interprete, no razone, no medite, no pondere, no opine, no profundice, no examine, no hable. ¡Cállese, que perdemos tiempo y votos!. Sólo levante la mano y diga que SI.

¿Improvisación?. Nooo, que vá. ¿Y todo ese esfuerzo conspirativo de los últimos 17 años montando el proyecto golpista dónde queda?. La verdadera Constituyente se hizo sotto voce en los cuarteles hace mucho tiempo. Esta soberanísima es sólo una fachada pintada a témpera. Un cuento llanero tipo Silbón para meterle miedo a uno. Una fábula patriótica tan alucinante como aquellas llaves de lomito y pichache, tan matemáticamente perfectas, que sirvieron para pegar con saliva de loro un Polo que no es ni una cosa ni la otra sino todo lo contrario, pero al reves de la inversa. Osea, nada.

Entonces, ¿para qué perder el tiempo discutiendo lo que ya esta discutido, aprobado, sancionado y aplaudido?. Tiene razón el presidente. Estos soberanísimos tontos útiles empezaron de repente a poner caras de interesantes y a creerse que de verdad ellos iban a refundar algo, y ni siquiera saben darse prisa para levantar la mano cuando se les ordena.

"Vísteme despacio que tengo prisa" se decía hace años. Pero es que la V República no tiene prisa porque piensa gobernar por 12 años... mínime. De modo tal, que no importa si el vestuario constitucional es una porquería, esta sucio o arrugado. Hay tiempo de sobra para lavarlo y plancharlo.

Y si no me creen, fíjense en la clase de planchada que le echaron al puntofijismo uerredista de Miquelena. ¡Tronco de estrujada compadre!. O sinó, fíjense en el chacachaca que le aplicaron al Rey Zamuro, a García Ponce, o al propio José Vicente. ¿Quién lo hubiera dicho?. Toda la vida echándole un cerro, con y contra adecos y copeyanos, para morir en la orilla de este nuevo populismo moribundo que encarna la V República.

Así que por favor, señores soberanísimos, dense una apuradita. No se den mala vida, no le paren tanto a esos rollos de conciencia patriótica y revolucionaria que son pura paja para adornar discursos. Para su tranquilidad, nadie en Venezuela espera que ustedes hagan otra cosa distinta, porque todos en Venezuela sabemos de sus limitaciones, y porque todos sabemos también, que ustedes no fueron elegidos para que piensen. No caigamos en el cinismo que tanto cuestiona el señor presidente. Esta nueva Constitución se aprobó el 6 de diciembre pasado, y el pobre presidente tiene ganas de llorar porque no le ha podido resolver ningún problema al país por culpa de ustedes que no le han aprobado "su" Constitución. Miren que los venezolanos nos morimos de curiosidad por saber, cuál será la nueva excusa de Chávez para explicar su total desgobierno, con o sin constituyente, con o sin Constitución.

Industriólogo
Presidente de la Escuela Venezolana de Administración Pública
Director General de PROHOMBRE.
prohmbre@caracas.c-com.net