El escenario
económico venezolano estuvo caracterizado por los siguentes
aspectos:
Resultados del viaje de promoción
económica.
-
El presidente Hugo Chávez regresó a
Venezuela y señaló a los medios que su gira por los
países de Asia y Europa fue un éxto en lo que respecta a
su próposito de crear un clima de confianza sobre los
cambios que atraviesa Venezuela y , al mismo tiempo,
déstaco la firma de 22 acuerdos internacionales de
cooperación económica.
La reducción de la semana laboral
de 48 horas a 40 horas.
-
Ha sido muy criticada por el sector
empresarial que considera que esta medida afectará la
competitivida y aumentará las presiones sobre el aparato
productivo nacional, lo que impulsará el aumento de las
importaciones.Coindustria señala que esta medida podría
representar un costo calculado en unos 110 millones de
dólares mensuales en pagos adicionales de salario.
El presidente del Banco Central
manifestó su desacuerdo con el Título VI de la nueva
Constitución.
La autonomía del ente emisor fue limitada
por los asambleístas, por cuanto estará sujeto a control
posterior de la Contraloría General de la República; a la
inspección y vigilancia del organismo público de
supervisión bancaria; deberá rendir cuentas de las
actuaciones, metas y resultados de sus políticas ante la
Asamblea Nacional (Congreso); y su directorio podrá ser
removido y sometido a sanciones administrativas en caso de
incumplimiento, sin causa justificada, del objetivo y las
metas.
El presidente de Fedecámaras, Vicente Brito,
advirtió que las normas que ha sancionado la Asamblea
"no tienen viabilidad económica".
Brito visiblemente preocupado por el nuevo texto
Constitucional que está redactando la Asamblea Nacional
Constituyente, se refirió a aspectos como la reducción de
la jornada laboral, la amenaza de retorno al sistema de
recálculo de las prestaciones sociales, la exclusión
constitucional para que el sector privado participe en los
fondos de pensiones y la reserva que se da al Estado en las
actividades petroleras, de telecomunicaciones, energía
eléctrica y agua potable, etc. Recordó que aun cuando la
Asamblea fue electa soberanamente, la Constitución compete
a todos los venezolanos, y reclamó a los asambleístas que
no estén tomando en cuenta la opinión de todos los actores
de la vida social, económica y política del país.
La Universidad Catolica Andres Bello (UCAB)
anunció los resultados de su estudio sobre la pobreza en el
encuentro POBRE PAIS POBRE
llevado a cabo esta semana.
Entre las hallazgos más resaltantes se encuentran que la
miseria se ubica en un nivel del 56.4% , y no del 80% como
se señala generalmente. Sin embargo, se recalcó que la
tendencia de las últimas decadas incluye el empobrecimiento
de toda la población en general, y uno de los obstáculos
más severos para revertir esta situación es el hecho que
el 40% de los sectores mas altos piensen como pobres;
aspecto socio-cultural que limita los cambios necesarios en
el país. El estudio señala también que Venezuela podría
salir de la pobreza crítica, de aquí a unos 25 años, si
se llevara a cabo un reajuste económico adecuado y que
definitivamente la educación es uno de los factores claves
que deben ser prioritarios para poder lograr un verdadero
cambio.
El inició del pago de pasivos laborales.
A finales del mes de noviembre y en diciembre se piensa
pagar parte importante de pasivos laborales de la
Administración con sus trabajadores. El monto que ha
anunciado el Ministro del Trabajo, un billón de bolívares,
cercano a 2% del PIB, está fuera de proporción. El
compromiso de pago evitó una posible huelga en el sector.
Así mismo, la dirigencia sindical del sector público
anunció que aspiran a un nuevo contrato colectivo con un
aumento de 150%, lo cual, aún como medida de presión,
también está fuera de toda proporción. Posiblemente la
inflación promedio de 1999 estará en torno a 22%-24%, y el
nuevo contrato debería establecerse tomando como referencia
el objetivo de inflación futura.
Déficit fiscal.
El déficit fiscal base caja, según estimaciones que
pueden derivarse del Presupuesto, sería alrededor del 2,6%
del PIB, suponiendo un crecimiento moderado del producto y
una inflación similar a la estimada por el gobierno. Sin
embargo, si se mantienen los gastos y los ingresos están
sobre-estimados, el déficit fiscal podría ser similar al
del este año, obligando a un incremento de la deuda y
posiblemente de la razón deuda/PIB. El nivel de
endeudamiento contemplado en el proyecto de Presupuesto,
aproximadamente US$ 6.000 millones, es muy alto.
Presupuesto del año 2000.
Con relación al Presupuesto del año 2000, el Presidente
(e) del BCV, acompañado por técnicos del instituto emisor,
expresó ante el parlamento observaciones sobre el proyecto
de Presupuesto que presentó el Ejecutivo. Dado la calidad
de la información que maneja el BCV y la capacidad técnica
de este instituto, sus observaciones deberían ser tomadas
en cuenta.
Las observaciones fundamentales se refieren
a las estimaciones de ingresos, gastos y endeudamiento. Los
ingresos fiscales estarían sobre-estimados, el nivel de
gasto podría no ser consistente con los objetivos
macroeconómicos globales, el nivel de endeudamiento sería
alto, y en consecuencia habría que realizar ajustes en el
presupuesto.
Un análisis preliminar del Presupuesto del
año 2000 presentado por el Ejecutivo indica que existe el
intento de instrumentar una política fiscal expansiva, con
un aumento importante del gasto primario. Si a ello se
añade la posible reanimación del sector petrolero, parece
que existe la intención de reactivar la economía a través
del gasto público.
Aparentemente en el año 2000 no existirán
reformas institucionales o políticas desde el lado de la
oferta significativas, con capacidad para estimular la
actividad económica. El gobierno optaría sólo por el
manejo de la demanda agregada de carácter público, una
política expansiva de gasto público, como mecanismo para
reactivar la economía, basado en un mercado petrolero
relativamente positivo.
Las discusiones sobre el tema tienden a no
cuestionar esta intención en términos generales, la
posibilidad de aplicar dentro de límites una política de
corte relativamente expansivo. Más bien, la discusión se
centra en:
-
La insuficiencia de la política de
expansión de la demanda agregada pública como política
macroeconómica, sobre todo en las condiciones actuales de
Venezuela. Por lo general se supone que son necesarias
políticas complementarias de reformas institucionales
orientadas a mejorar las condiciones de la oferta y corregir
el problema fiscal.
-
Las incoherencias específicas del propio
Presupuesto. Parecen sobre-estimados los ingresos y excesivo
el gasto. El potencial endeudamiento del Presupuesto
presentado es relativamente alto, y si están
sobre-estimados los ingresos este podría ser mayor.
-
Su posible inconsistencia con los objetivos
de la política macroeconómica y la sostenibilidad
intertemporal de este tipo de política.
Los supuestos petroleros.
La base de este tipo de política de
carácter expansivo es el mantenimiento de un precio del
petróleo relativamente alto en el año 2000, si se lo
compara con el precio de 1998 e inicios de 1999. Los
analistas petroleros coinciden en un precio promedio del WTI
menor al actual (último trimestre de 1999) para el año
2000, de aproximadamente US$ 19,5/barril, con una tendencia
a la declinación en el último trimestre. Sin embargo, la
predicción del precio del petróleo, como lo ha demostrado
la experiencia, es un riesgo. Las estimaciones aparentemente
estarían basadas en un crecimiento moderado de la economía
mundial, con alguna declinación en el ritmo de crecimiento
de USA pero mejor desempeño de Asia, Europa y AL. Así
mismo existe el supuesto de que ya bien los países de la
OPEP y/o productores marginales reducirán la restricción
de la oferta que por parte de la OPEP ha caracterizado el
mercado petrolero buena parte de 1999. Si esta estimación
fuese correcta, el estimado de US$ 15/barril para la cesta
de exportación venezolana del Presupuesto para el 2000
presentado por el Ejecutivo parece adecuado.
El volumen de exportación que presenta el
Presupuesto, aproximadamente 2,7 millones de barriles
diarios, es similar al del presente año, lo que no estaría
en línea con la expectativa de reanimación del sector
petrolero para el año 2000, ni consistente con el
desarrollo de nuestras ventajas comparativas en el comercio
internacional, y tampoco con la estimación de ingresos
fiscales petroleros del Presupuesto. Posiblemente se trata
de una estimación conservadora que será modificada
después de marzo, dentro de posibles acuerdos en el seno de
la OPEP. No parecen consistentes los ingresos fiscales que
estima el Ejecutivo por parte del sector petrolero, un
aumento de aproximadamente 2 puntos porcentuales del PIB
respecto a 1999, con la combinación de un precio de
exportación del petróleo de US$ 15,0/barril y un nivel de
exportación de 2,7 millones de barriles diarios.
Los ingresos fiscales en el 2000.
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Según información fragmentaria de dominio
público, los ingresos fiscales del presupuesto del año
2000 crecerían respecto al presente año 40% en términos
nominales y alrededor del 4 puntos porcentuales del PIB.
Esto es poco probable, aún suponiendo que existiese un
comportamiento inusualmente positivo del mercado petrolero y
reformas institucionales profundas en la tributación
interna. Sin embargo, estos supuestos no están
contemplados. Los ingresos fiscales parecen sobre-estimados
en casi todo los tipos de ingresos, los petroleros, el ISLR
no petrolero, el IVA, aduanas y otros.
Los gastos fiscales en el 2000.
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El gasto fiscal primario del Presupuesto
supone, según distintos analistas, un crecimiento respecto
al año 1999 en un rango entre 35%-40%, lo cual es
claramente excesivo. Pareciera que se intenta una
recuperación análoga a la de 1997, cuando se expandió el
gasto fiscal a una tasa del 65% basada en una situación
temporalmente favorable en el mercado petrolero. Los
peligros de este tipo de expansión son ampliamente
conocidos: inconsistencia fiscal intertemporal por la
posibilidad de precios petroleros relativamente débiles a
mediano plazo y la falta de mejoras en la tributación no
petrolera, inconsistencia con la meta de inflación objetivo
del 2000, la posibilidad que se acentué la sobrevaluación
del tipo de cambio real y que se viole en forma amplia la
condición de paridad internacional de las tasas de
interés, lo cual podría ocasionar problemas en la cuenta
de capital de corto plazo. Este tipo de políticas no
estaría en concordancia con una estrategia de crecimiento
sostenido con descenso importante de la inflación.
Presupuesto del 2000, política fiscal y
política de ingreso.
-
El Presupuesto presentado para el 2000 está
en discusión, y sería deseable que se le hiciesen los
ajustes necesarios, básicamente revisar las estimaciones de
ingresos, reducir la expansión del gasto y mejorar su
estructura. Existe alguna posibilidad que ello ocurra, al
menos parcialmente, debido a que los objetivos
macroeconómicos que enmarcan al Presupuesto, un crecimiento
real moderado de 2%-3% con una inflación descendiente, de
17% promedio, parecen sensatos. El crecimiento contemplado
no requiere de una política excesivamente expansiva como la
contemplada en el Presupuesto presentado, y en este sentido,
no existe consistencia entre el Presupuesto presentado y los
objetivos macroeconómicos. Según algunos analistas, una
tasa de expansión del gasto fiscal primario de 15% con una
reactivación del sector petrolero, podría arrojar un
comportamiento económico similar a los objetivos
macroeconómicos anteriormente señalados. Posiblemente, si
el gasto que se efectuase en el 2000 fuese similar al
contemplado en el Presupuesto, sería difícil obtener el
nivel de inflación objetivo. Lo deseable es que se reforme
el Presupuesto, controlando las presiones de expansión
excesiva del gasto público e introduciendo reformas
institucionales en la tributación no petrolera, cambios que
no será fácil realizar. Un aspecto positivo del
Presupuesto es la política de ingreso contemplada, el
aumento del 10% en las remuneraciones del sector de la
Administración Pública a partir de mayo. Está política
parece consistente con la situación del mercado laboral,
donde existe una tasa de desempleo alta. Sin embargo, puede
ser difícil cumplir si algunos contratos laborales del
sector público, por ejemplo en el sector petrolero, ajustan
los salarios nominales por montos similares a los
solicitados por los sindicatos. La presión de los lobbys
sindicales, los representantes de los llamados insiders
en la teoría del mercado laboral, es uno de los
problemas serios de la economía venezolana.
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