Juan Carlos Iragorri
Corresponsal de EL TIEMPO, Madrid.- Con el propósito de reactivar el proceso de paz, el Gobierno español ha indicado a varios oficiales de la Guardia Civil que entablen contactos con los tres portavoces designados hace diez días por Eta, todos ellos en prisión. Así lo aseguró ayer un nota de Diario 16, que hasta anoche no había sido desmentida por el Ejecutivo.
Según el periódico, el Gobierno, en su afán por hacer un "gesto de buena voluntad", ha pedido a guardias civiles que se reúnan con José Antonio Urrutikoetxea 'Josu Ternera' y José Antonio López Ruiz 'Kubati', ambos presos en España, y analiza la manera de enviar otro agente a Francia, donde se encuentra recluido José Javier Arizckuren 'Kubati'.
Estos tres hombres, sindicados de numerosos delitos de sangre, fueron designados por Eta a finales de octubre como interlocutores del Gobierno en una carta en la que la banda exige al Gobierno el reconocimiento del derecho de autodeterminación del País Vasco y el retiro de esa zona de las fuerzas armadas españolas.
El Gobierno respondió la carta la semana pasada, mostrando su disposición a reanudar los contactos con Eta, rechazando las exigencias etarras y dejando claro que sólo cederá en lo referente a la política penitenciaria, es decir, flexibilizando la situación de los aproximadamente 300 presos de la banda terrorista.
El proceso de paz ha vivido numerosos altibajos. Comenzó el 16 de septiembre de 1998, cuando Eta anunció un cese unilateral del fuego, y prosiguió mes y medio después con un discurso del presidente del Gobierno, el conservador José María Aznar, en el que autorizaba contactos con la organización terrorista.
Pero hasta ahora sólo ha habido un encuentro entre las partes. Tuvo lugar en Zúrich (Suiza) en el primer semestre de este año. El pasado 26 de agosto, Eta suspendió los contactos, acusando a Aznar de utilizarlos políticamente. A finales del mes pasado, Belén González Peñalba 'Carmen', una de los dos voceros de la banda en Suiza, fue detenida en Francia.
Para mayor complicación, en los últimos diez días tanto Aznar como el líder de la oposición, el socialista Joaquín Almunia, han advertido de la posibilidad de que la banda rompa la tregua. Ayer, el Gobierno admitió que el mediador con la banda es el obispo e Zamora, Juan María Uriarte.
El Tiempo (Colombia), 8 de noviembre de 1999