Escribo este artículo con la esperanza de que no se vean obligados a acordarse de él.

¿"Cielo" se escribe con "s" o con "z"?

Carolina Jaimes Branger

Durante un tiempo recibí una publicación periódica de una institución educativa. No había tenido tiempo de leer ninguna de sus revistas. Un día, hojeando una de ellas, me encontré con que todos los artículos estaban 'plagados' de errores de ortografía. Me senté con un resaltador anaranjado, marqué todos los errores, y le escribí una carta al presidente de la institución, con copia a la editora de la publicación. ¿Cuál creen ustedes que fue el resultado?. No me mandaron más nunca la revista. Y luego me enteré de que la editora le había comentado a una conocida mía que trabaja allí que 'una imbécil le mandó una carta al presidente quejándose de los errores, y ahora él está disgustado conmigo'. Es decir, que para sus estándares de editora de la revista, la 'imbécil' no era ella.

Sin que me quepa la menor duda, en la ortografía es donde se hace más evidente el deterioro de la educación. Siento lo que llaman 'pena ajena' al leer un texto cundido de errores de ortografía. Y aún más si está escrito por un profesional. Cuando Rodolfo Moleiro se encargó del Rectorado de la Universidad Metropolitana, una de sus primeras medidas fue que se bajara medio punto por cada error de ortografía. ¡La lluvia de quejas fue casi un diluvio! El argumento en contra que más se esgrimía era 'que nosotros éramos estudiantes de Ingeniería y no de Letras'. A pesar de esto, el rector Moleiro impuso su criterio. Su buen criterio.

¡Y qué deprimente cuando el profesional que yerra es un maestro!

Durante un tiempo fui tutora de unos talleres de ortografía para maestros de primaria. La jornada terminaba con un dictado de dos páginas. Corregía bajando medio punto por cada error. Sólo tres maestras invariablemente salían bien. Los resultados de las otras doce o quince que asistían eran patéticos. Un día, una de ellas me quedó debiendo veintitrés puntos, lo que significa que en dos páginas tuvo ochenta y seis errores. Un promedio de un error por cada cuatro palabras que escribió. ¡Una maestra graduada!

La ortografía es mala porque aun teniendo un buen docente, los muchachos de hoy no están acostumbrados a leer. Yo recuerdo que en mi colegio, durante la primaria, todos los días leíamos, copiábamos, nos hacían un dictado, y después nos mandaban líneas de las palabras mal escritas. Y de tarea, dos veces a la semana, teníamos que hacer una composición. Por favor, si alguien sabe de un colegio en donde hoy se apliquen estas técnicas, dígamelo, que me alegrará mucho.

Para mí, un estudiante que culmina sexto grado debe saber leer y escribir perfectamente, y realizar las cuatro operaciones matemáticas en toda su profundidad. Todo lo demás lo aprenderán más fácilmente si dominan estos temas. Leer con buena dicción y respetando pausas, para luego analizarlo y sintetizarlo. Escribir con claros conceptos de sintaxis y prosodia. Y las operaciones matemáticas debe dominarse no sólo desde el punto de vista mecánico de conocer las tablas, sino con el razonamiento intrínseco de saber cuándo y qué es sumar, restar, multiplicar y dividir en toda su trascendencia.

Les sugiero un ejercicio: pongan a los muchachos que estén a su alrededor (de primaria o bachillerato) a leer en voz alta y luego háganles preguntas sobre lo que leyeron. Y si tienen tiempo, díctenles unas palabras.

Ojalá que no tengan que acordarse de este artículo, cuando les suceda como a mí, con un estudiante de sexto grado, que muy orondo me preguntó:

¿'Cielo' se escribe con 's' o con 'z'?

tunas@telcel.net.ve