Bruce Bartlett
(AIPE)- El último informe del Departamento de Comercio de Estados Unidos muestra un crecimiento económico más rápido, mayor ahorro, más inversiones y más alta productividad. Todo ello apoya la idea que la economía de Estados Unidos ha entrado en una "nueva era" de mayor crecimiento sin inflación.
En un discurso el mismo día en que las nuevas estadísticas fueron anunciadas, Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal se refirió a cómo la Internet y la tecnología de la computación están cambiando fundamentalmente la economía de este país. El mayor impacto es al proveer a las empresas con mejor y más exacta información. Esto ha mejorado los tiempos de entrega y reducido el número de horas de trabajo necesarias para producir los bienes. El resultado es que la economía puede producir más con menos.
Esto crea un "círculo virtuoso", dice el Sr. Greenspan. "Toda una serie de inversiones rentables aumentan la productividad, lo cual por algún tiempo aumenta las ganancias, fomentando más inversiones y mayor consumo. Al mismo tiempo, el crecimiento más rápido de la productividad mantiene controlado los costos y los precios. Las empresas no se atreven a subir los precios por temor que sus competidores -con menores costos debido a sus nuevas inversiones- les quiten mercado.
Tales circunstancias son conducentes a un período muy favorable de fuerte crecimiento de la producción con baja inflación". La pregunta es ¿hasta cuándo puede esto continuar? ¿Se trata de sólo una tendencia temporal o es el comienzo de una nueva ola de mayor crecimiento y mayor productividad?
El economista Brian Wesbury insiste que la nueva era nos acompañará por mucho tiempo, lo cual tiene grandes implicaciones para la economía y el bienestar individual. En su libro "La nueva era de riqueza", recién publicado por McGraw-Hill, Wesbury identifica varios factores claves que están creando y manteniendo la nueva era. En primer lugar, la revolución tecnológica de las computadoras y la Internet. Segundo, la globalización de la eficiencia económica, a medida en que el mundo se convierte en un solo mercado.
La tercera tendencia es el fin del Gobierno Grande. Wesbury cree que la izquierda y el socialismo están muertos. Aún los líderes de la izquierda -como Bill Clinton, Tony Blair en Inglaterra y Gerhard Schroeder en Alemania- ahora buscan fomentar el crecimiento a través del sector privado, en lugar del gobierno. Por último, Wesbury cree que por fin la Reserva Federal sabe lo que está haciendo respecto a política monetaria. El resultado es la muerte de la inflación, lo que conduce a bajas tasa de interés y al fin de los ciclos de expansión y contracción.
Si es como Wesbury dice, aquellos que pronostican un aumento del índice industrial de Dow Jones a 36.000 pueden resultar siendo demasiado conservadores. ©
Economista y académico del National Center for Policy Analysis (NCPA)