El federalismo 

Santiago Ochoa Antich

Mucho se ha comentado la decisión de la Asamblea Nacional Constituyente de suprimir el Senado de la República. Lo primero que me viene a la mente es el significado que para nosotros tiene la palabra federal.  Lo que en Venezuela se entiende generalmente por federación es lo que para los norteamericanos por ejemplo, es una confederación.  Los trece Estados originales de Estados Unidos formaron en un princiupio eso, una confederación.  Pero cuando decidieron constituir los Estados Unidos de América, establecieron como principio que los Estados que conformaran la Unión deberían abandonar ciertos principios de soberanía a favor de la nueva República.  Luego de ingresar a la Federación, los pueblos de los Estados dejarían atrás principios como el de la autodeterminación de los pueblos.  Fue por ese principio que se peleó la guerra de Secesión, pues el Norte consideró que la Unión era imperecedera.

Venezuela jamás ha sdido un Estado federal en la más pura extensión de la palabra.  Los Estados federales conocidos han tenido un fundamento distinto, una historia diferente a la venezolana. La Confederación Helvética, ese país al que conocemos comunmente como Suiza, es el resultado de la integración de cuatrto pueblos, de cuatro naciones. Ya nos lo dicen sus cuatro procedencias linguísticas.  Unos hablan francés, otros alemán, los terceros italiano y otros más, romanche.  La Confederación del Canadá se constituyó de esa manera para permitir la conformación de un país independiente con dos naciones distintas, la inglesa asentada en las provincias de la costa y desde Toronto hasta el Pacífico y la francesa, mayoritaria en Quebec.  Australia es, asimismo, una Confederación, pues sus provincias tuvieron orígenes distintos y consideraron imposible en una extensión continental formar un Estado unitario.   La República Federal Alemana es también el resultado de la unión de antiguos pueblos que, si bien poseían una lengua común, habían constituido durante siglos monarquías distintas.  Aún el predecesor de la República, el Imperio alemán existente hasta 1918 fue un Estado federal, en el cual el poder del emperado derivaba más de su cualidad de rey de Prusia.  El Imperio Austro-Húngaro fue también un Estado federal.  Lo mismo ocurrió con España hasta el advenimiento de Fernando VII.  Durante los Austrias y los primeros Borbones, el rey se titulaba rey de Castilla, de León, de Aragón, de Asturias, de los Algarves, de Andalucía, etc.  El rey de Castilla era la misma persona que el rey de Andalucía, pero no el mismo rey.  Esto ocurre hoy también con Isabel II.  La reina de Inglaterra no es la reina de Canadá, ni tampoco de Australia o de Jamaica o de San Vicente o de cualquiera de los otros reinos.  Del Commonwealth, de la Mancomunidad, puede pensarse comode una Confederación de naciones independientes.

Lo que constituye hoy Venezuela era, durante la época colonial un territorio costituido por siete provincias hasta la pérdida de Trinidad.  Después quedaron seis: Margarita, Nueva Andalucía (los estados de Sucre, Monagas y Anzoátegui), Guayana (los estados de Delta Amacuro, Bolívar y Amazonas), Barinas (formada por Barinas y Apure), Mérica o Maracaybo (formada por Zulia y los tres estados andinos) y la provincia de Venezuela constituida por el territorio que hoy poseen los estados Falcón, Lara, Portuguesa, Yaracuy, Aragua, Guárico Carabobo, Miranda, Vargas y el Distrito Federal.  En realidad no eran provincias en el sentido estricto de la palabra, pues no existía un completo control del territorio.  Lo que había verdaderamente eran pequeños pueblos que dominaban el espacio geográfico inmediato, donde se asentaban las haciendas de los más ricos.  No podía esperarse otra cosa de un territorio con una enorme extensión y una pequeñísima población.  De ahí que durante la colonia, el verdadero poder sea de los ayuntamientos, de los muncipios y que allí lo ejerzan los criollos más adinerados.

Fue Carlos III quien comenzó la centralización.  Lo hizo fundamentalmente con la creación de la Compañía Guipuzcoana, a la que se le da el monopolio del comercio con todo el territorio.  Aunque la agricultura y el comercio florecieron durante la administración de los vascos, los criollos se sintieron afectados en sus intereses y comenzaron a contrabandear.  Eso origina la centralización del mando militar y naval en Caracas y la creación de la Capitanía General de Venezuela.  Asimismo se separa a este teritorio, en lo judicial, de la Audiencia de Santo Domningo y se crea una Audiencia en Caracas.

Al perderse la cohesión de la Corona española y la fuerza de un ejército que obligaba la obediencia de las leyes, Venezuela se transformará, con la República, en una serie de pequeños poblados en los que imperará la ley del bandolero. Había no más que oir al Dr. Enrique Tejera hablar de cómo era el país en su niñez para entyender por qué se produjo un Juan Vicente Gómez.

Páez nunca tuvo el dinero derivado de una finanzas públicas importantes para someter a su voluntad al resto de los caciques.  El resultado de la Guerra Federal va a ser peor.  Se institucionalizará el bochinche de los caciques.  Cada cual obrará por su cuenta.  Es quizás esa identificación del bochinche con el federalismo lo que impide en Venezuela la conformación de un Estado federal.  Bolívar acusó al federalismo de 1811 de ser la causa principal de la Primera República y fue entonces cuando Miranda acuñó la palabreja.

Esa frase de que "Venezuela es Caracas y ya Chacaíto es monte" pintaba una realidad.  Durante todo el siglo pasado, las obras públicas del gobierno nacional se construirá sólo en Caracas.  Nada se construye en la provincia. Aparte de construir un ferrocarril para unir a Caracas con Valencia y Puerto Cabello, todas las obras importantes de Guzmán Blanco las realizará en Caracas.  Es sólo con la creación del Ejército Ncional, obra de la Constitución de 1904, y de la construcción de carreteras troncales que Gómez podrá imponer su voluntad al resto del país.  Y es sólo con la riqueza petrolera que se adelanta la transformación del medio físico y el control real, verdadero del territorio y de su población.  

Si algo es cierto en la Venezuela actual, es que la población continúa concentrada alrededor de unas cuantas ciudades.  Al viajar entre una ciudad y otra encontramos todavía la misma desolación que vieron los ojos de los conquistadores españoles.  Quienes han tenido la fortuna de viajar por Europa se habrán dado cuenta de lo distinto del paisaje.  Allá todo se encuentra civilizado, tiene  en su impronta la mano del hombre.  Si un bosquecillo existe es porque se ha dejado así para criar faisanes o codornices, pero en general aún los bosques son zonas por las cuales se puede pasear sin temor alguno.  Aquí por el contrario hay selvas no muy distantes de los centros poblados.  Allá todos los ríos se encuentran canalizados y sirven un propósito. Aquí son quebradas secas en el verano y torrenteras en la época de lluvia.  Pues hay que convencerse, somos un país pobre y lo seguiremos siendo con las políticas socialistas y utópicas que hemos venido intentando desde 1958.  No es cuestión de federalismo ni tampoco de centralismo.  Es cuestión de gerencia pública.  Y eso entre nuestros políticos se ve poco.