La Espada de Trotsky 

Carlos Eduardo Ruiz 

Según cuenta la leyenda, Damocles expresaba abiertamente su envidia por el poder y la felicidad del gobernante, por lo que Dionisio le ofreció ser tirano por una noche. Damocles aceptó y ocupó en un suntuoso banquete el lugar del tirano. De repente, empero, advirtió que sobre él pendía una enorme espada unida al techo por una simple cuerda. Dionisio le explicó que la vida de un tirano estaba llena de amenazas y que si quería ejercer tal misión, aunque sólo fuera por una noche, debía soportar la presencia inquietante de la espada durante todo el banquete. Desde entonces se ha llamado "espada de Damocles" a todo gran peligro permanente que puede sobrevenir en cualquier momento. Enciclopedia Hispánica

Luego de conocerse el primer boletín del Tribunal Electoral, los medios pudieron confirmar el nombre del nuevo y –legitimado- presidente de la república. En su discurso a los medios –y por primera vez en la historia de Venezuela- ha anunciado en su totalidad a los integrantes de su gabinete, y una noticia que ha asombrado a todos los que lo vieron y escucharon mientras les recorría un escalofrío por el espinazo: convocará de inmediato a ¡Otra Asamblea Nacional Constituyente!, para como reza la aún no impresa, pero sí publicada en gaceta oficial, constitución de la quinta república, transformar al Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una Constitución. Ya dio instrucciones a su ministro de secretaría para que redacte el decreto contentivo de las bases comiciales, ya que para ello sólo bastará, su decisión personal tomada en consejo de ministros (no hará falta consultar al soberano, es una facultad presidencial).

Los rumores que circularon en el comando de campaña del ex-candidato y ahora presidente electo, dicen que desde que terminó en pocas horas la segunda discusión de la antigua ANC, ya estaba escogiendo su gabinete, para lo cual exigía un compromiso sagrado: si ganamos, debes estar de acuerdo en convocar a una nueva asamblea constituyente, para arreglar el desbarajuste que heredaremos.

Obscuras ojeras circundan los ojos enrojecidos por la ira de los rostros de los 123 ex-constituyentes del MVR, MAS y PPT, quienes ahora se acusan unos a otros de jacobinos, extremistas y sectarios; porque ahora se corre el riesgo de perder todos los avances “logrados” en cuanto a los derechos humanos y en cuanto a la construcción de una sociedad solidaria. Pero ya no hay remedio, ellos mismos aprobaron el articulado que le permite al presidente electo, rehacer todo “lo hecho”, sin que ni siquiera halla comenzado a hacerse.

El proceso electoral registró la más gigantesca abstención vista en la historia de Venezuela, pero cómo los ex-constituyentes se negaron a aprobar la segunda vuelta, el nuevo presidente se hará cargo del poder ejecutivo, con sólo el 7 por ciento de los votos válidos. Ni siquiera, rectificaron cuando mucho antes de finalizar su tarea constituyente, sabían que todas las encuestas de opinión reflejaban un desplome en la popularidad de su portaaviones. Su decisión fue acelerar los debates para aprobar a como diere lugar la nueva constitución ¡ Y lo lograron ! Es precisamente esa nueva constitución lo que le permite al presidente electo rehacerlo todo antes de empezar. Hay que decirlo también, es que se crearon demasiados enemigos: la iglesia, al dejar una puerta abierta al aborto. Los dueños de los medios a quienes sin ninguna duda está dirigido el artículo de la información veraz; pero más importante el pueblo, que pasó las peores navidades de su vida, ya que hasta hay algunos que aún no cobran el 20 por ciento de aumento que decretó el presidente en mayo del año pasado y aún no se enfrían los titulares de prensa que recogieron las docenas y docenas de batallas campales entre policías y buhoneros de todo el país, porque los millones y millones sin trabajo querían todas las calles y aceras para intentar ganar el pan de sus hijos . Se rumoró también insistentemente, que una gran mayoría de los soldados y oficiales que votaron por primera vez, lo hicieron por el ahora presidente electo. ¿Qué dirá el presidente cuando regrese de Suráfrica al finalizar el campeonato amistoso de beisbol organizado por sus panas del Consejo Nacional Africano?.

La cosa está que arde. Ya se están organizando muchos para exigirle al pueblo que vote NO, cuando la recontra-nueva constitución sea sometida a referéndum nacional, ya que ¡Esto es demasiado! ¿Se imaginan ustedes? Si esto sigue así, tendremos una constituyente por cada presidente que sea electo. ¿Lograrán detener la iniciativa del presidente electo al lograr una mayoría a favor del NO? La cosa está difícil, ya que los ex-constituyentes se negaron a aprobar un artículo que requeriría el 50 por ciento de los electores más un voto, para que una nueva constitución fuese aprobada, y lo que quedó en la carta magna fue que quedará aprobada si simplemente los votos positivos son más que los negativos; aunque sea tan baja la votación como el 7 por ciento con el que ganó el actual presidente electo.

Hay otra cosa que ha generado muchas sospechas y bolas. Se dice que el presidente electo, no quiere en realidad una nueva constitución, sino deshacerse de unos cuantos enemigos políticos que lo ofendieron durante la campaña y de varios corruptos del ahora moribundo régimen. Y es posible que lo logre, porque la constitución de la quinta república establece que, primero: los poderes constituídos no podrán oponerse a lo que dicte la asamblea constituyente; así que tranquilamente, ésta puede dictar tantos decretos de emergencia, como desee hasta que halla intervenido todos los despachos adónde se “oculten” sus enemigos, hasta inclusive, puede intervenir a las universidades aunque sean “inviolables y autónomas”.

Y aunque la nueva constitución no sea aprobada en el referéndum posterior, quedarán vigentes las decisiones de la asamblea constituyente que sean estrictamente indispensables para garantizar la continuidad del estado de derecho. Esto último es pan comido, ya que el primer decreto será el de intervención del Tribunal Constitucional [la ex-corte suprema], para asegurarse que los nuevos magistrados que designe el presidente electo, dictaminen que todo lo hecho garantiza la continuidad del estado de derecho.

Muy probablemente, los ex-constituyentes colocaron estos articulados en la carta magna de la quinta república, inspirados en la obra escrita en 1930 por León Trotsky La Revolución Permanente, ya que visualizaron que cuando en el futuro se volviesen a enquistar los cogollos, la corrupción y la burocracia, habría que arrasarlo todo y hacerlo de nuevo. Es evidente, por lo actuales resultados electorales, que ellos no pensaron que esto ocurriría tan pronto, tan de repente y “sin anestesia”; por eso, a la constitución de la quinta república debería habérsele llamado más bien la espada de Trostsky.