Recuperada la segunda 'caja negra' del avión de EgyptAir

EFE, Washington La segunda caja negra del Boeing 767 de EgyptAir que cayó al mar el pasado día 31 de octubre con 217 personas a bordo poco después de su despegue de Nueva York fue recuperada en la noche del sábado del fondo del Atlántico, según anunció un portavoz del Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB). Aunque ha sufrido desperfectos por el accidente, los investigadores confían en que esté intacta la información que contiene.

El rescate de esta segunda caja negra permitirá conocer la grabación de las conversaciones mantenidas en la cabina de pilotos en los últimos momentos de vuelo del aparato siniestrado. Esta grabación resulta esencial, en todo caso, para explicar los enigmáticos datos que ha aportado la otra caja, recuperada hace días, que contenía los datos técnicos del vuelo.

Según este registro -y sin que hasta ahora se conozcan las razones-, el piloto automático fue desconectado manual e intencionadamente cuando el aparato parecía volar con normalidad a 10.000 metros de altitud, según indican los datos de la primera caja recuperada.

El avión descendió violentamente casi 6.000 metros, intentó recuperar altura y, sin que nadie pueda explicarlo, los motores dejaron de funcionar. El Boeing 767, a una velocidad cercana a superar la barrera del sonido, se precipitó en las aguas del océano.

Por su parte, la compañía aérea nacional egipcia EgyptAir denunció ayer que el avión sufrió un "sabotaje". "Todavía creo que el avión fue objeto de una acción de sabotaje, que produjo la catástrofe", dijo ayer en el aeropuerto de El Cairo, el director de la Autoridad Nacional de Aviación egipcia, el general Issam Ahmed.

Ahmed, un antiguo piloto de la compañía, que compareció ante la prensa acompañado por el presidente de la línea aérea, Fahim Rayan, basó sus acusaciones "en varios indicios, como que el aparato no enviara ninguna señal de socorro y la fragmentación de los cadáveres". "Esto indica que el avión o los cuerpos de los pasajeros estuvieron sometidos a una explosión a una gran altitud y no a los 16.000 pies [5.000 metros] que ellos [los estadounidenses] dicen", añadió.

El País Digital (España), 15 de noviembre de 1999