Hay que derrotar a la abstención y los puntoismos
Arquímedes Guerrero
Hay que votar, algunos lo harán por el no, otros por el sí y los más se abstendrán. Este es el perfil al que nos han acostumbrado los últimos ejercicios electorales puntofijista o puntochavista y al que necesariamente nos llevarán los numerosos referéndum a los que nos veremos sometidos si es aprobada la apresurada constitución elaborada por la ANC.
En realidad lo grave de este patrón , no importa que prevalezca el sí sobre el no, es la tendencia de la mayoría a no expresar su opinión. Ya en época de la vilipendiada democracia puntofijista, su mayor artífice el inefable Alfaro Ucero, promovía abiertamente la abstención, ya que así sus disciplinadas hordas podían asegurarse siempre un pírrico triunfo pero triunfo al fin.
Hoy pareciera que los operadores de ese heterogéneo movimiento político denominado V República hacen buen uso de las prácticas y consejos de Alfaro. Entre más sean los que se abstengan y más atomizada esté la oposición el gobierno "no pue perdé" como decía el famoso entrenador de caballos Milard Ziade. Por eso los kinos van y vendrán, los espectáculos musicales adornarán a las campañas electorales, y el mago de las ilusiones fustigará al confundido pueblo con las amenazas de que las cúpulas corruptas de AD Y COPEI quieren robarles la libertad y ¿porque no el alma?. Engaño tras engaño se van conviertiendo en verdades inapelables, es indudable que alguien en el nuevo régimen es un agudo lector de las tesis del Dr. Goebbels.
Por eso sostengo que hay que votar para derrotar la mayor mentira que es la expresada por la abstención, para unos esta reflejaría el eventual triunfo de los perdedores para otros la confirmación de la victoria. En verdad, no es ni lo uno ni lo contrario, como afirmaba como presunta manifestación de astucia política el ex presidente Pérez. La abstención no indica nada, es sólo una postura cómoda ante la responsabilidad política que a todos nos corresponde de asumir con consciencia nuestro destino como nación. Abstenerse en un momento crucial como este, es una prueba no sólo de comodidad e indiferencia, sino de estupidez y cobardía. Hoy ante la nueva constitución no hay sino una respuesta posible la de decirle No a las prácticas políticas heredadas del puntofijismos y adoptadas con entusiasmo por los nuevos gobernantes. No a la manipulación de la información, No a renunciar al voto de conciencia, No a los tubos o kinos, No a la presión indebida por quienes tiene misión de orientar al colectivo
Y decir NO, no por que se desee dejar la cosas como antes sino porque los venezolanos tienen que recuperar la auto estima , basta de partidos al estilo AD, COPEI, V REPUBLICA, PTT, MAS, PROYECTO VENEZUELA y tantos otros intermediarios de conciencia que han pretendido anular nuestra capacidad de pensar o nos han dicho que ellos están en mejores condiciones de pensar por nosotros.
La sociedad civil organizada o desorganizada tiene una oportunidad de oro de expresar su descontento ante un hecho tan banal y egocéntrico como lo es el cambiar de un plumazo el nombre de nuestra nación para complacer al nuevo padre de la patria anteponiendo a Venezuela el nombre de su movimiento político, o mejor dicho golpista . Es decir que no tenemos derecho a una historia previa ,¿ acaso nuestro país nació el 4 de febrero? ¿ que diría El Libertador ante semejante temeridad? O es justo renunciar a parte del territorio en aras de favorecer la mala conciencia de haber desplazado a los aborígenes de sus tierras.No se trata sin embargo sólo de evaluar las incoherencias del texto constitucional sino de rescatar el derecho de expresión y de participación en un proceso que no puede ser excluyente, la democracia representativa fue apresada por los partidos políticas ahora pareciera que la democracia participativa también lo será por el nuevo régimen.
Lo que está frente a nosotros expresado en manera bastante incoherente y mal redactado es un proyecto de constitución producido esencialmente como un vehículo por demás inadecuado para perpetuar en el poder a un nuevo hegemón. La historia de Venezuela parece repetirse, Páez, Guzmán, Gómez y Chávez son los nuevos reyes de barajas de un juego que de estar vivo Herrera Luque hubiera escrito de nuevo.
Por que no se dejó tiempo y espacio para la discusión de la norma suprema que nos regirá en el próximo milenio, ¿por qué tanta prisa?, ¿es que en verdad se le teme a la democracia?. ¿Es que en palacio se vislumbra que el soberano puede comenzar a enardecerse y el lustre del 80% pase a ser una bomba de jabón.? Lo bueno de este apresuramiento que refleja miedo es que va a unir a los venezolanos, tanto para el si como para el no, y como dice Ibsen Martínez se empezará a ver que mas allá de las cúpulas podridas del pasado hay porciones cada día mas importante del pueblo que estan arrechas con tantas palabrería ineficaz y con tantas sandeces acumuladas que lo único que " por ahora" han producido es desconfianza y desempleo.
Bueno es que el Presidente haya ,aunque sea oportunisticamente ,aceptado relegitimarse en las urnas electorales, bueno es que podamos decir si queremos o no esta nueva constitución, bueno será si todos participamos activamente para decidir cómo y quienes regirán nuestro destino como individuos y como nación. Entonces vayamos a votar para derrotar a la abstención y a cualquier tipo de perversión democrática que pretenda entubarnos , el voto es secreto y la conciencia también. Demostremos que los venezolanos de siempre, los que existimos desde 1498 y también los que estaban antes tienen algo más que agua en las venas