Patricia Kaiser
Dir: David Cronenberg.
Canadá, 1999.
Intérpretes: Jennifer Jason Leigh, Jude Law, Willem Defoe,
Ian Holm.
"…lo real: aquello
de lo cual es posible
dar una reproducción equivalente…
lo real … lo que ya está siempre reproducido…"
El intercambio simbólico y la
muerte,
Jean Baudrillard
Allegra
Geller (Jennifer Jason Leigh) es una diseñadora de video
juegos que llega a un pequeño poblado, en busca de
fanáticos que se presten a experimentar con su nueva
criatura: eXistenZ. Su intención es doble: por un
lado, huir de los anti- eXistenZialistas, que tienen una
cruzada contra su extraña arma de realidad virtual; y por
el otro, testar su creación, hasta los límites de lo
posible.
Así, trece humanos se interconectan a través de cordones umbilicales introducidos en los "bioplugs", agujeros de entrada situados al final de la médula espinal. Esto hace que tanto la energía eléctrica, como la base de datos de eXistenZ, provengan del organismo humano. El juego y yo, situados al mismo nivel de conocimiento. Yo formo parte de él, y él forma parte de mí.
Pero la seguridad falla, los eXistenZialistas penetran en el lugar, hieren a Allegra, y por ende hieren a eXistenZ. La búsqueda es entonces, reparar el daño causado al juguete mágico. La única salida posible, es jugar con otro, alguien amigable, para encontrar dentro del universo virtual del juego, su propia cura. Y ese escogido no es más, que el descuidado y tímido agente de seguridad Ted Pikul (Jude Law), quien además en su vida ha participado en juegos virtuales, por lo que ni "bioplug" posee.
La película es entonces, un recorrido por la imaginación de estos personajes, ya que la memoria virtual del juego se alimenta de los deseos, miedos y frustraciones de la memoria real de quien lo juega. Pero dentro de eXistenZ, es posible jugar a nuevos a eXistenZ, así que la virtualidad de este mundo imaginario, es infinita. El yo que soy dentro de ese universo, tiene libertad de entrar a jugar en nuevos universos, donde su Yo-réplica, también podrá desdoblarse.
Al final, la pregunta de rigor: ¿estamos todavía dentro del juego?, ¿dónde comienza y dónde termina lo virtual, y dónde comienza y dónde termina lo real? En fin, ¿lo real, existe?
One has to play the game to find out why
they’re playing the game.
David Cronenberg
Esta
inquietud no es nueva en Cronenberg. Así como tampoco lo
es, la iconografía presente en la película. Ya en Naked
Lunch (esa maravillosa versión libre de la novela de
Burroughs, de quien el director es un gran lector), estaba
presente esa búsqueda sobre el recorrido creador que debe
hacer el artista, para encontrar las respuestas a su
imaginario. Allegra Geller no es más, que una artista que
debe internarse en su obra para encontrar, junto a un lector
virgen -Pikul-, las verdades del universo y los personajes
por ella creados. Y como en el universo de Burroughs, el
principio de realidad, ese del que tanto hemos alabado a lo
largo de años de filosofía y ciencia, no nos sirve como
guía. La realidad no está afuera, en la "res
extensa", sino adentro, en la "res cogitans",
en donde sujeto y objeto, representación y representado,
son uno mismo. En este caso, el genio maligno no es la
Matriz, sino el propio creador, que no puede escapar de su
imaginación.
En este sentido, eXistenZ se inscribe dentro de las propuestas en boga de la ciencia ficción actual, como The Matrix, 13 floor, Johnny Mnemonic, Strange Days, y demás fantasías, que tratan sobre el estatuto de la realidad, y del sujeto que la vive. Los nuevos medios tecnológicos, han resquebrajado lo valores tradicionales con los que nos acercábamos a las representaciones de la realidad, y por ende, han trastocado, las competencias de saber que necesitábamos para comprender-nos.
Pero el universo de Cronenberg, difiere en su iconografía. Mientras que las películas antes mencionadas, agregan tecnología a la realidad, para cuestionar ésta; en eXistenZ, no hay monitores, no hay computadoras, no hay telefonía celular, no hay aparato tecnológico alguno. El director, y su diseñadora de producción, Carol Spier (la misma de sus anteriores películas), han restado, más que sumar. Lo que produce un universo visual, muy particular, en donde las diferencias entre el mundo real y el mundo imaginario son menos notorias. Y en donde la creación de un ambiente, es lo esencial.
La ausencia de todo aparato tecnológico, viene justificada, por la misma forma de jugar eXistenZ. Él necesita del cuerpo humano, para poder funcionar. El diseño mismo del aparato, da muestra de ello. Es una masa amorfa, color carne, con pezones, y que se conecta gracias a un cordón umbilical. Nosotros, somos la madre que alimenta al feto en la placenta. Esto es un planteamiento interesante, y que tiene sus raíces en Videodrome, una primeras películas de Cronenberg. Ya que así como en (p.e.) The Matrix el cuerpo está separado de la mente, y es a través de un doble virtual y codificado, que puedo acceder a la Matriz (y así acabar con ella); aquí, cuerpo y mente son uno y el mismo. Lo que borra las diferencias físicas entre ambos espacios. Ya no se tiene la certeza palpable, de que estoy en algún sitio. A lo que colabora, la dirección de arte y fotografía.
"…un simulacro, es decir, el
efecto de verdad
que oculta que ésta no existe…"
Jean Baudrillard en De la seducción
eXistenZ es la
existencia misma. Es el medio que permite que creemos y
vivamos nuestras fantasías, nuestros miedos y nuestros
deseos. Más allá de él, no parece haber nada. Más acá
de él, tampoco. Es un simulacro, pero el único simulacro
que existe.
Forx Moulder lleva seis años buscado la verdad, y no la ha encontrado. La razón, cree que la verdad está afuera. Pero hay que empezar a dudar de ello: "…Garganta Profunda dijo: en nadie confíes. Es difícil Scolly, el sospechar de todos y de todo es desgastador. Empiezas a dudar de que lo que sabes sea verdad... " Y es en esa duda que se funda ahora, todo el conocimiento que tenemos de nosotros y del mundo. Quizá ya no haya una verdad, quizá tampoco la necesitemos.
Todos los que han querido acabar con eXistenZ, han fracasado. Todos aquellos que han querido develar el efecto de realidad, han fracasado. Quizá porque después de todo, tenemos miedo de ese vacío que se esconde detrás de él. Pero Cronenberg nos recuerda, que no es detrás, sino adentro. Adentro de nosotros.
Página oficial de la película: www.existenz.com
Emaiil del autor: patika@telcel.net.ve