20 de noviembre de 1999
Greenpeace acusa a Sanidad de utilizar argumentos falsos para seguir jugando con la salud de los niños y no prohibir los mordedores de PVC
Greenpeace ha lanzado duras críticas al Ministerio de Sanidad por oponerse a la prohibición de los mordedores de PVC en el marco de la Unión Europea. Los responsables de Sanidad se negaron en un principio a prohibir los juguetes de PVC con los tóxicos ftalatos para rechazar ahora incluso la retirada del mercado de los mordedores y chupetes con estas sustancias tóxicas. La postura de España es contradictoria, cuando fue precisamente el Gobierno español quien solicitó el año pasado a la Comisión Europea la adopción de medidas de actuación urgentes.
Tras un año de debate, la Comisión Europea ha decidido proponer la prohibición de estos productos, que será estudiada y debatida el próximo lunes 22 de noviembre por el Comité de Seguridad del producto de la UE, ante la incapacidad de establecer un método estándar para medir la cantidad de plastificantes ftalatos que se liberan del plástico y que, por tanto, ingerirá el niño.
Los ecologistas han recogido con asombro las declaraciones del Ministerio de Sanidad que intentaban quitar importancia al asunto indicando que la petición de la UE era sólo para la prohibición de juguetes que "pudieran llevarse a la boca". Está claro que, tratándose de juguetes para niños menores de tres años, es imposible discernir sobre cuáles de ellos serán llevados a la boca por los niños y cuáles no.
"No creemos que ningún niño de menos de tres años se lea las instrucciones que vienen en la caja de un juguete o que luego, si descubre que es de PVC (algo que no suele reflejarse en el etiquetado), opte por no chuparlo", declara Pablo Mascareñas, portavoz de Greenpeace. "El Ministerio de Sanidad debería dejarse de declaraciones absurdas y de hacer el juego a los productores de este contaminante plástico y pensar en la salud de los españoles, al menos de los niños", añade.
El miércoles Greenpeace realizó una acción de protesta frente al Ministerio de Sanidad, llevando varios centenares de juguetes de PVC que continúan vendiendose libremente en los comercios sin indicar su peligrosidad. "Es inaceptable desde cualquier punto de vista que Sanidad juegue con la salud de los niños cuando ha sido reconocido por la UE que los juguetes de PVC representan riesgos graves para la salud", añade Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Greenpeace España.
Fin del comunicado
Fuente: Greenpeace España