Basilio Plaza

Sorry, SIP

La visita de los representantes de la Sociedad Interamericana de Prensa terminó logrando todo lo contrario a sus propósitos de convencer al gobierno y a la opinión pública contra la "información veraz". Más allá de la respuesta fuerte, incluso ruda, del siempre periodista y por ahora Canciller José Vicente Rangel, la gestión de la SIP se percibió compulsiva y hasta pedante, y generó malestar, incluso en sectores no vinculados a las directivas de los medios, y dentro de ellas mismas.

La posición más apropiada en este tema para la nueva Constitución debe ser la eliminación de los calificativos de "veraz, oportuna e imparcial", y fortalecer en cambio el articulado protector de la privacidad y el honor de los ciudadanos, garantizando su derecho a réplica, puesto que lo aprobado en primera discusión constituyente concede discrecionalidad al Estado para interferir en la libertad de información.

Y todo indica que así será ratificado el articulado inicialmente aprobado. La SIP no supo ganarse a la opinión pública ni mucho menos al Presidente, quien incluso había dicho estar opuesto, en lo personal, a la palabra "veraz".

A la larga –más bien "a la corta"- esto traerá un creciente enfrentamiento entre la Administración Chávez y los medios de comunicación nacionales, y muy mala prensa en el exterior. En ambos casos, pierde el país.

Escasa media docena

No pasan de seis los jueces a los cuales ha podido señalarse públicamente de manejar cuentas millonarias, a pesar del fervor investigador de la Comisión Constituyente presidida por Manuel Quijada. Para algunos observadores, podría haber habido mucho de epilepsia justiciera en la medida de suspensión, y ahora se prevé que habrá dificultades para lograr muchos castigos por falta de pruebas. Señales al respecto se han estado emitiendo desde el Consejo de la Judicatura y desde la propia Asamblea Constituyente.

Al mismo tiempo, no se están llenando los puestos vacíos dejados por jueces suspendidos, porque muchos de los nuevos o no aceptan o renuncian rápidamente, al no encontrar una situación de confiabilidad laboral.

Gobernadores preocupados

Entre este domingo 7 y lunes 8 de noviembre ha habido un enorme intercambio de opiniones y discusiones entre los gobernadores, especialmente entre los que no son miembros del Polo Patriótico, muy preocupados por la decisión de elecciones de relegitimación que, por su muy cercana fecha, les dan muy escasas posibilidades de preparación, frente a la segura avalancha chavista a favor de sus propios candidatos.

Con muy escaso soporte de los minimizados partidos AD y Copei, y con Chávez todavía como dueño de la fe aplastantemente mayoritaria de los venezolanos, difícilmente podrá ser electo un gobernador que no cuente con el respaldo claro de Hugo Chávez.

Informantes y analistas nuestros, por cierto, se mostraron desconcertados ante la información aparecida ayer en cuanto a una posible candidatura del actual Ministro de la Defensa, General Raúl Salazar, a la Gobernación de Aragua. Esto no cuadra mucho en la lógica política.

Independientemente de que tengan razón nuestros informantes en cuanto a la permanencia del general en el Ministerio después de diciembre de este año, o no la tengan, no hay candidato a la vista capaz de quitarle el puesto a Didalco Bolívar, al menos tal como están las cosas en estos momentos.

Aragua es un estado muy especial, donde a la par que existe una gran capacidad industrial instalada, y tradicionales actividades agropecuarias, es la sede de una destacada fuerza militar y de aviación, siendo su capital, Maracay, una especie de capital militar del país; y al mismo tiempo, es una región bastión del MAS desde hace ya al menos quince años fortaleza masista de la cual, además, Didalco Bolívar mantiene sólido control, superior al que construye Enrique Mendoza en Miranda y al de William Dávila en Mérida, por ejemplo.

Salvo un milagro, el gobernador Bolívar y el MAS no tienen rivales en Aragua. Mucho menos con un hombre que, como el general Salazar, no sólo no tiene trayectoria ni organización políticas, sino que además ni siquiera vive en la región.

Quizás este anuncio no sea más que un globo de ensayo para sondear en busca del destino del general Salazar, quien, de no ser cierta nuestra información anterior en cuanto a su permanencia en Fuerte Tiuna, podría estar convirtiéndose en un jarrón chino político.

Gobernadores al ataque

Entretanto, los gobernadores unidos en su Asociación se preparan para presentar, entre el 23 y el 26 de noviembre próximos, en la Zona Rental de la Plaza Venezuela, una exposición oportunamente llamada "La Provincia Si Rinde Cuentas al Pueblo". Sin embargo, creemos que el tiempo y Chávez están contra ellos, y que con las excepciones de Arias Cárdenas y Didalco Bolívar, los gobernadores no chavistas serán reemplazados por votación popular.

Esta idea, sin embargo, podría ser cambiada por otra mucho más agresiva y espectacular, que sería una manifestación en Caracas, a la cual cada gobernador se comprometería a traer por lo menos cinco mil personas de su estado respectivo.

Si se cumplen los compromisos propuestos, estaríamos hablando de que los gobernadores meterían más de cien mil personas en la Avenida Bolívar, una verdadera y contundente demostración de fuerza. Esta idea está tomando calor e interés en la Asociación de Gobernadores, aunque su fecha aún no ha sido determinada.

Problemas en el Ministerio de Finanzas

Hay rumores insistentes de que el Gobierno confronta serias dificultades para cancelar los aumentos salariales de los empleados públicos, e, incluso, que muchos de esos trabajadores y empleados no podrán cobrar ni siquiera los aguinaldos, al menos en las próximas semanas.

Es fácil imaginar la gravedad de esta situación en la economía en general, para las Navidades y para los procesos electorales que se avecinan, y que son cruciales para el presidente Hugo Chávez –y para el país.

Pero debe pensarse, además, que la principal fuerza sindical entre los empleados públicos no es afecta a Chávez ni al chavismo ni al Nuevo Sindicalismo. De no encontrar muy pronto el gobierno una solución, podríamos tener unas navidades muy agitadas. ¿El estallido social del cual hablaba el Vicepresidente de la Asamblea Nacional Constituyente?

Al mismo tiempo, se comenta que para el chavismo no hay inocentes en la Directiva y los más altos cargos del Banco Central de Venezuela, y el gobierno se propondría no dejar títere con cabeza en el instituto emisor. Quizás un golpe inesperado venga por la vía de la Casa de la Moneda, la cual presuntamente sólo va a generar pérdidas e, incluso, parece que ni siquiera será capaz de cubrir las necesidades del país en 2000.

Síndrome del 2000, versión Chávez

Según el director de Oficina de Asesoría Financiera del Congreso Nacional, economista Gustavo García, el presupuesto 2000 "…agrava la falta de transparencia de las cuentas públicas….se acentúa la discrecionalidad y la centralización en la asignación de los recursos… y se incurre en una sobreestimación de los ingresos ordinarios…", según encomilla uno de nuestros analistas. García anuncia un déficit fiscal del 7 % del PIB, deuda nueva por 6 billones de bolívares, que el endeudamiento externo alcanzará los 27.000 millones de dólares y retraso en el pago de las prestaciones del sector público.

Asegura García que una de las causas del problema es la reforma del Fondo de Inversión Macroeconómica, que obliga al ahorro cuando pasa de US $ 9.oo el precio del barril de petróleo, pero al mismo tiempo se busca cubrir el gasto con nuevo endeudamiento o cambiando deuda barata por más cara. Aparte, por supuesto, de la total carencia de un Programa Económico realista y actualizado.

Sin comentarios, excepto lágrimas.

Sí a las ideologías, no a sus representantes

En la encuesta presentada públicamente por el MAS, además de ratificar lo que ya comentamos antes en cuanto a la solidez popular de Chávez, y la imagen de coherencia del MAS dentro del Polo Patriótico, se señalan también dos cuestiones llamativas. Una, que no importa la coherencia e imagen de sobriedad dentro del Polo, el MAS tiene vida mientras siga bajo el amparo de Chávez; fuera, está muerto.

La otra es que las ideologías siguen vivas, aunque sus intérpretes hayan desaparecido. Hay un sitio y un prestigio para la socialdemocracia y para el socialcristianismo, pero no para "adecos" ni para "copeyanos".

A lo largo de los próximos doce años chavistas posiblemente veamos la reconstrucción partidista en base a esas ideologías, siempre y cuando esa renovación sea con gente realmente nueva y efectivamente creíble en su frescura e inocencia política.

Los chismes de Don Dimas Graterol

* Fondos privados de pensiones: podría reconsiderarse la posición constituyente respecto a la total reserva al Estado de la seguridad social, para ir a un sistema mixto; hay presión por parte de la banca, y especialmente de gobiernos europeos en apoyo a sus bancos, además de la convicción de figuras importantes del chavismo en cuanto a que el Estado simplemente no podrá con todo el peso de la seguridad social. * Ojo con la Iglesia: aunque se ha controlado la crisis entre el gobierno y la Iglesia por la cuestión del aborto y el derecho a la vida, el gobierno no le quita el ojo a un coloso organizativo que fue capaz de convocar a 150.000 personas en Barquisimeto para llevar en hombros a la Divina Pastora. Una manifestación de esa magnitud no la ha logrado nadie en los últimos tiempos, y mucho menos en el interior del país. * No se ha controlado el descontrol: aunque se trabaja intensamente, todavía Chávez no ha recuperado por completo el control real y confiable de la ANC; pero hay quien afirme, en el chavismo, que se llegará a la segunda revisión constitucional con todo atado y bien atado. * Rumores, sólo rumores: aparentemente no pasó de ser sólo un rumor lo de la renuncia del Ministro de Finanzas, quien, por el contrario, cada día parece lograr más fuerza en el Gabinete y en la consideración del Presidente Chávez.

* Calor fronterizo: Acontecimientos recientes que indican secuestros de venezolanos en el Sur, presuntas alcabalas móviles de guerrilleros colombianos en el Zulia, atentados y amenazas contra la representación diplomática colombiana en Venezuela, y vuelos frecuentes de personal de la DIM a teatros de operaciones, hablan de un posible recalentamiento de la frontera con Colombia



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