El combate a las mafias de la droga en Colombia
Se trata de Jaime Lara. Está acusado del contrabando de 20 toneladas de heroína a Estados Unidos. Es el primer extraditado por Bogotá en 9 años. Temen represalias del narcotráfico
Después de nueve años de suspensión, Colombia reactivó el arma más temida por los narcotraficantes y extraditó ayer hacia Estados Unidos al llamado "Rey de la heroína", Jaime Orlando Lara Nausa, vinculado al renovado Cartel de Cali.
A las 7.15 de ayer (9.15 de Buenos Aires) un avión de la DEA, el departamento antidrogas estadounidense, despegó del aeropuerto de la Policía Nacional llevando bajo estricta custodia a Lara, un hombre nacido en Bogotá hace 30 años y quien es acusado de dirigir el contrabando de al menos 20 toneladas de heroína colombiana a Estados Unidos, especialmente hacia Nueva York.
Lara vestía jean y abrigo azul, y se le notaba asustado. El general Ismael Trujillo, director de la Policía Judicial de Investigaciones, fue el encargado de coordinar el operativo de entrega del narcotraficante a varios agentes secretos que lo esperaban desde hace dos días en un hangar privado del aeropuerto Eldorado de Bogotá.
Por seguridad, el acusado fue trasladado primero, en medio de un impresionante cordón de escoltas que incluía una tanqueta antimotines, hasta la escuela de policía y de allí en helicóptero hasta la base policial en el aeropuerto.
Este hecho era esperado desde hace diez días, cuando la Corte Suprema de Justicia dio vía libre a la extradición de Lara. Un día después de esta decisión estalló en la capital del país un coche bomba en una zona residencial que causó siete muertos y 45 heridos y que se cree fue obra de la mafia del narcotráfico, al estilo de los atentados cometidos en los años 80 y principios de los 90 por los sicarios del Cartel de Medellín, liderado en ese entonces por Pablo Escobar Gaviria.
Luego de la decisión judicial sólo restaba un trámite administrativo: una resolución firmada por el presidente Andrés Pastrana y todos sus ministros, lo cual sucedió el viernes. El jefe de Estado había advertido que si los carteles reactivaban el terrorismo, él extraditaría a 38 narcotraficantes actualmente presos .
La entrega a Estados Unidos de este "pez gordo" del narcotráfico tiene grandes implicaciones políticas, pues la figura de la extradición es la base de las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. Desde los años 80 esta arma se convirtió en la principal amenaza para los grandes capos de la mafia y su vigencia llevó al asesinato de al menos dos ministros de Justicia y tres candidatos presidenciales, así como a una ola de terrorismo con coches bomba que aterrorizó al país entre 1987 y 1991.
La extradición había sido eliminada en 1991 cuando el país aprobó una nueva Constitución, pero hace dos años el Congreso la revivió y sólo hasta ahora se ejecuta, en momentos en que Washington discute un plan de ayuda para este país por más de 6.000 millones de dólares, condicionado precisamente a los éxitos contra el narcotráfico del gobierno colombiano.
Ayer, el presidente Pastrana advirtió que no permitirá que el país se convierta en "un paraíso de los narcos", aunque éstos desaten una oleada terrorista y aseguró que la extradición de Lara "no tiene nada que ver" con la ayuda prometida por la Casa Blanca.
Ante la posibilidad de nuevos atentados, el director de la Policía, general Rosso José Serrano, declaró el alerta permanente de las fuerzas de seguridad.
Soldados y policías uniformados empezaron a patrullar sitios claves y otros agentes de civil fueron enviados a la calle para detectar movimientos sospechosos.
Lara se encontraba detenido desde diciembre del año pasado, luego de ser capturado junto con 16 personas más en una gigantesca operación antinarcóticos realizada en varias ciudades del país y bautizada "Camarón". Se lo acusa de coordinar una gran red de narcotráfico que se surte de los extensos cultivos de amapola de los páramos colombianos. Del capullo de dicha flor se saca un líquido blanco y pegajoso que al ser procesado con químicos se vuelve una goma negra llamada látex de la cual se extrae opio, morfina y heroína.
La droga era enviada en vuelos comerciales, oculta en maletas o transportada en el estómago de personas llamadas "mulas". Según la DEA, la heroína colombiana controla el 63% del mercado de EE.UU. Lara fue reclamado en extradición por una Corte estadounidense bajo cargos de distribuir heroína y, según fuentes policiales, le podría esperar una condena de cadena perpetua.