Natacha Henríquez
Señor Presidente, tengo 25 años, nunca he pertenecido a algún partido político, ni mis padres ni mis abuelos han ejercido algún cargo político, así pues que no formo parte de esas a las que usted llama cúpulas podridas. Formo parte de una juventud de la que usted se ha olvidado, una juventud estudiada, profesional y competente, a la que usted nunca nombra porque sabe que no somos ignorantes y no creemos en sus palabras. A nosotros no nos puede engañar, conocemos los errores de aquellos que han gobernado el país hasta ahora, pero nos resulta muy claro que esos errores son exactamente los mismos que usted está cometiendo y propone en su constitución.
Es una mentira muy sucia decir que el capitalismo, el libre mercado son los culpables de nuestra pobreza. Si usted lee algún libro de economía y observa lo que le ocurrió a la ex Unión Soviética, se daría cuenta de que en Venezuela nunca ha habido ni capitalismo ni libre mercado, así que debe haber otras razones para nuestra crisis. Nuestra crisis viene justamente de no haber tomado las medidas necesarias para vivir dentro de una sana economía de mercado siempre hemos vivido en un socialismo disfrazado de democracia. El Estado venezolano se ocupo de subsidiar y proteger a las empresas nacionales frente a la competencia extranjera, de crear empleo mediante mas burocracia, de controlar los precios, de controlar los alquileres, de controlar el salario y las horas de trabajo , de controlar la agricultura, y las inversiones, ahora usted está haciendo todo eso y cosas peores.
La seguridad social también ha sido un deber del Estado, es obvio que el Estado no puede ni podrá nunca con este deber, solo un sistema privado le permitirá a los venezolanos recibir un servicio de salud decente. A quien pretende usted engañar con el cuento de la corrupción, abra los ojos porque en sus propias narices están robándonos y más que antes porque ahora no saben cuanto tiempo les va a durar el puesto, y de todas maneras ese no es el problema fundamental, es ese Estado controlador y paternalista quien nos ha dejado así. Esa constitución que usted propone, no es ni siquiera más de lo mismo, es mucho peor, porque el Estado se compromete a todo mediante un absoluto control.
Por eso le pido que no me ayude, si realmente quiere que todo comience a andar en este país, no nos vuelva a dar un Estado que controle y dirija la economía, la educación, la seguridad social, y el trabajo, porque es volver a cometer el mismo error pero con menos dólares para cubrir el déficit que se va a generar. Conviértase en mi enemigo, porque estoy segura que así me hará menos daño. Me da risa cuando habla de Cuba, claro que ese pueblo que vota por usted le cree, no tienen acceso a la verdad, pero los que si tenemos acceso a la información sabemos que Cuba es el último lugar en Latinoamérica en donde nos gustaría vivir, Cuba es un infierno para aquellos quienes creemos en la libertad.
Deje de hablar de los políticos del pasado, ellos ya se fueron. A veces me pregunto si es que usted ve las cosas con otros ojos, porque si quiere una democracia cubana para Venezuela eso quiere decir que así es. Algo que también me pregunto es si solo hay militares para llenar los cargos públicos, le cuento que hay unos cuantos jóvenes esperando una oportunidad. Es posible que este perdiendo el tiempo escribiendo, pero quizás alguien le haga llegar estas palabras de una joven que tiene la esperanza de que usted un día despierte...