18 de Noviembre de 1999
Greenpeace pudo comprobar la pasada semana en Maderalia (Feria de Madera de Valencia) la falta de garantías de la madera importada. Durante las próximas semanas los socios y simpatizantes de Greenpeace, más de 90.000 personas, enviarán masivamente postales y correos electrónicos a Alberto Romero, Director de AEIM (Asociación Española de Importadores de Madera), demandando mayor transparencia de información respecto a la madera que están importando de la Amazonia: origen de la madera, especies importadas, garantías de la legalidad de ésta, existencia de certificaciones independientes que avalen una gestión forestal sostenible, etc.
Entre 1997 y 1999, varias compañías exportadoras de chapas y contrachapados de madera de la Amazonia brasileña fueron multadas por estar envueltas en el comercio de madera ilegal en el Estado de Amazonas. Esta información esta basada en documentación del IBAMA (Instituto Brasileño de Medio Ambiente) referente a los últimos dos años y medio.
En lo que va de año, más de 67.000 m3 de madera han sido extraídos ilegalmente en el Estado de Amazonas. Esta situación ha supuesto la imposición de multas por un valor que alcanza los 72 millones de pts. Seis compañías exportadoras de chapas y contrachapados: Amaplac (Malasia), Cifec (China), Carolina (Malasia), Compensa (China), CIM (Brasil) y Gethal (Alemania) han sido multadas por comprar madera cortada ilegalmente. En 1998, estas compañías consumieron cerca del 70% de la madera extraída en el Estado de Amazonas y controlaron el 87% de las exportaciones totales.
También fueron multadas 14 empresas madereras intermediarias (cuyos propietarios son conocidos en la región como los patrones de la madera), destacan: Raimundo Batista da Silva, Ducivaldo Mesquita de Oliveira, Eloy das Neves Lopes, Oscar Figueiredo Neto y Manoel Gomes de Carvalho. El 68% de la madera suministrada por estos intermediarios acabó en estas seis compañías exportadoras.
“Esta información muestra claramente la implicación de los patrones de la madera en el comercio ilegal de productos forestales, estando detrás de ellos las grandes compañías exportadoras de madera que les compran esta madera“, declaró Mario Rodríguez de la Campaña de Bosques de Greenpeace España. “De forma implícita, los importadores españoles, están colaborando con la perpetuación de esta lamentable situación” añadió el portavoz de la organización ecologista.
Greenpeace ya denunció el pasado mes de junio, a través del informe “Plantando cara a la deforestación”, la oscura trayectoria ambiental de muchas de estas compañías exportadoras que ahora aparecen ligadas al comercio de madera ilegal en la Amazonía brasileña.
Fin del comunicado
Fuente: Greenpeace España