Informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF)
Entre 1975 y 1995 las especies de agua dulce han disminuido en un 45 por ciento y las marinas, en un 35 por ciento. Además, se ha perdido el 10 por ciento de los bosques del mundo.
La Tierra perdió el 30 por ciento de su riqueza natural entre 1970 y 1995, como consecuencia del consumo de sus recursos y la contaminación del medio. Así lo asegurar el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), en su último informe: 'Perspectivas de un Planeta Vivo 1999'.
Con este documento, el WWF trata de dar una respuesta a la pregunta sobre la velocidad con la que está desapareciendo la flora y fauna de la Tierra debido a la presión que el ser humano ejerce sobre el medio ambiente.
Las principales razones de este deterioro, que desde 1970 es de un 2 por ciento anual en promedio, son el crecimiento demográfico y el aumento de la actividad económica.
El WWF analizó las seis causas del cambio que está sufriendo el medio ambiente en todo el mundo: las primeras son el consumo de ciertos recursos renovables: cereales y carne; pescado y mariscos, y madera y papel, que se utilizan en todo el mundo para alimentos, combustible y materiales.
Las otras tres están relacionadas con la repercusión que tienen en la biosfera el consumo de alimentos, combustible y materiales, es decir, el uso de fertilizantes artificiales, el consumo de cemento y las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera. Estas últimas se producen por el uso de carbón, petróleo y gas, y ocasionan el efecto de invernadero y, de paso, el calentamiento global. (Ver recuadro)
Según el WWF, es posible que la humanidad haya sobrepasado los niveles sostenibles de explotación de ciertos recursos, por ejemplo, el consumo de pescado y las emisiones de dióxido de carbono.
Para establecer que la caída de la riqueza natural del mundo fue de un 30 por ciento, el WWF tuvo en cuenta el decaimiento, entre 1970 y 1995, de los recursos forestales, los marinos y las especies de agua dulce.
Adiós a los bosques
La superficie de cubierta forestal natural ha ido en franco declive: se perdió cerca del 10 por ciento durante estos 25 años. Esto anualmente representa la desaparición de casi 150 mil kilómetros cuadrados, lo que equivale a un área más grande que la superficie de la Florida, en Estados Unidos. Las zonas boscosas de América Latina, África y Asia han disminuido en un 20 por ciento.
Según el WWF, en Colombia, la cubierta forestal original era de 963 mil kilómetros cuadrados y actualmente es de casi la mitad, 537 mil kilómetros cuadrados.
En total, solo queda alrededor de la mitad de la cubierta original del planeta debido a la injerencia del ser humano.
El elevado consumo de madera y papel es una de las razones por la cual los bosques del mundo están disminuyendo en tamaño y calidad biológica. Desde 1960 el consumo mundial de madera ha aumentado en un 66 por ciento. Un poco más de la mitad del total de consumo anual de madera es para combustible.
Por otro lado, la disminución de las especies de agua dulce (en lagos, ríos y humedales) fue cercana al 45 por ciento, y de marinos, cerca del 35 por ciento. Para este análisis se tuvieron en cuenta las variaciones observadas de 102 especies de agua dulce (mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces) y de otras 102 especies marinas (especies de las que se tienen estadísticas cronológicas de población).
Algunas de las causas de esta pérdida de biodiversidad son la contaminación, el cambio climático y el aumento de radiación ultravioleta, esta última debida al agotamiento de la capa de ozono ocasionada por el uso de clorofluorocarbonos, en neveras, por ejemplo.
Deterioro por comer
Los cereales como el trigo y el arroz proveen la mayoría de energía y proteína consumida en todo el mundo. Desde 1970 el promedio del consumo ha permanecido en unos 300 kilos anuales por persona. Pero, cerca de una tercera parte de la cosecha mundial de cereales se destina a alimento para animales para producir carne y productos lácteos.
De esta forma, todos los años se talan más tierras para ocuparlas con plantíos o con ganado, principal razón de la deforestación de los trópicos.
La cosecha actual de cerca de 330 kilogramos por año y por persona distribuida correctamente bastaría para proveer una alimentación sana a todos los habitantes del planeta. Sin embargo, los países industrializados consumen, cada año, cerca de 500 kilogramos de valor de cereal por persona, principalmente en forma de carne. En Colombia es 218 kilogramos de cereal por persona anualmente.
La siguientes son algunas recomendaciones del WWF para reducir la presión sobre los ecosistemas debida al consumo de cereales y carne:
-Proteger el suelo de la erosión y la degradación ocasionada por el pastoreo excesivo y la salinización.
-Preservar las tierras de cultivo para la agricultura, en vez de destinarlas al crecimiento urbano o industrial, la construcción de carreteras o cultivos no esenciales como el tabaco.
-Reducir la dependencia de los plaguicidas, utilizar más la lucha biológica.
-Reducir el consumo de carne.
El consumo de pescado
Cada vez más el pescado está pasando a ser un lujo. La oficina para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) estima que el 60 por ciento de las pesquerías mundiales están siendo sobre explotadas. Las siguientes son las recomendaciones para reducir la presión sobre los recursos pesqueros:
-Reducir el pescado y otros animales marinos capturados accidentalmente, que representa más de una cuarta parte de la captura mundial.
-Eliminar la pesca con cianuro y con cargas explosivas en arrecifes coralinos.
-Suprimir las subvenciones oficiales millonarias que fomenta la sobrepesca.
-Promover incentivos de mercado para la pesca sostenible.
-Demarcar zonas de prohibición de pesca para proteger ecosistemas marinos y para dar una oportunidad de recuperación a poblaciones de peces agotadas.
| Calentamiento del planeta
El carbón, el petróleo y el gas natural (combustibles fósiles) proveen cerca del 90 por ciento de la energía comercial utilizada en todo el mundo para la generación de electricidad, el transporte, la industria y en hogares y empresas. La actividad de cada habitante del planeta emite cerca de 4 toneladas de dióxido de carbono por año. No obstante, en América del Norte, las emisiones de CO2 por persona superan las 19 toneladas; mientras que en Colombia es de 1,63 emisiones de CO2 por persona al año. El WWF recomienda, entre otras, ampliar la aplicación de tecnologías de mayor rendimiento energético y eliminar el despilfarro de energía en el transporte, la industria y el hogar. |
Fuente: El tiempo de Bogotá