EE UU y Cuba se enfrentan por un niño

Llegó solo en una balsa

MARINA AIZEN. Nueva York. Especial para Clarín.- El último capítulo de la estruendosa guerra de palabras entre Washington, Miami y La Habana versa sobre Elián González, un niño de carita dulce, que a los cinco años tuvo que atravesar por la terrible experiencia de ver cómo un mar infestado de tiburones se devoró de repente a su madre, su padrastro y a otros ocho ocupantes de la frágil lancha en la que todos viajaban ilegalmente, tratando de alcanzar las costas de los Estados Unidos.

Elián fue rescatado hace casi una semana por el Servicio Guardacostas de los Estados Unidos, cerca de las playas de Fort Lauderdale. Flotaba a la deriva entre las olas, agarrado de un neumático. Sobrevivieron también a la fatal travesía otros dos adultos, que como la madre del pequeño, le habían pagado mil dólares a un contrabandista de inmigrantes ilegales.

La trágica zaga del niño rápidamente fue abrazada por la comunidad de exiliados cubanos de Miami, que no dudó en catalogar a Elián como el último mártir de Fidel Castro. Los tíos de la criatura, que viven en la Florida, pidieron su tenencia. Parecía un final feliz.

Pero, en eso, llegó el reclamo de Juan Miguel González, el padre de la criatura, que nunca se fue de Cuba. Según él, Elián fue "raptado" por su madre, por lo que lo quiere de vuelta en Cárdenas, su pueblo.

Este no es sólo un drama de familia, sino que se convirtió también un conflicto internacional. La Cancillería cubana acusó a Washington por las muertes de los que iban en la lancha, argumentando que en los Estados Unidos se estimula a los cubanos a correr peligrosos riesgos en el mar.

A lo que La Habana se refiere es un Acta de 1966, que permite a todo cubano obtener la residencia en Estados Unidos si éste logra poner pie en tierra firme.

"Si los cubanos toman extraordinarios riesgos para llegar a Estados Unidos es porque sufren terribles privaciones en Cuba", respondió el vocero James Rubin, del Departamento de Estado.

La Cancillería cubana inició los trámites para la recuperación del niño, pero sus familiares en Miami están dispuestos a pelear por su tenencia en la Corte, argumentando que él en Cuba no tiene ningún futuro, debido al régimen. La Fundación Cubano-Americana imprimió cuatro mil volantes con el rostro de Elián, con el lema: "Otra víctima de Fidel Castro".

Clarín Digital (Argentina), 1ero de diciembre de 1999